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Investiga, investiga, investiga

COLUMNA

Por: J. Ivan Morales

21 / 11 / 2012

Investiga, investiga, investiga

¿Qué tan importante es conocer el tema del que vas a escribir? Un maestro decía que no es necesario tener experiencia en una situación para poder escribir sobre ella, siempre y cuando hagas una investigación. ¿Hay manera de saber cuándo ya estamos listos para escribir sobre un tema en particular?

–Alma

Para responder tu primera pregunta: Mucho. Es muy importante, crucial, diría yo, que conozcas el tema del que vas a hablar. Pero tu maestro tiene razón, no es necesario que tengas experiencia en determinada situación para poder escribir sobre ella. De ser así, el 90% de las películas tratarían sobre escritores de cine sentados en un Starbucks golpeando su cabeza contra la mesa. 

Lo que sí es importante es que te documentes lo más que puedas sobre el tema del que vas a escribir. No quiero sonar como Donald en Adaptation, pero el sexto mandamiento de Robert McKee es: Conocerás tu mundo tan bien como Dios conoce éste - El mandamiento en favor de la investigación. Así que investiga, investiga, investiga. Sabrás que estás lista cuando dejes de tener preguntas sobre el tema... lo cual, por supuesto, jamás va a suceder. Lo que yo te recomendaría, es que empieces leyendo mucho al respecto, pero nunca olvides tu propósito central: escribir una buena historia.

La historia siempre debe estar al centro de todo. Así que en cuanto tengas una idea de hacia dónde llevarás a tus personajes, comienza a escribir. Poco a poco irán saliendo preguntas específicas sobre el entorno en que los colocaste - y poco a poco las irás resolviendo.

Al mismo tiempo, recuerda lo efímero de la inspiración. Así que no dejes que tu investigación te distraiga. Si estás a la mitad de una oración y no sabes cuál es el término específico para algo, no te preocupes. Sigue escribiendo hasta que saques tu idea completa, después podrás regresar a rellenar los datos técnicos que falten. Por ejemplo, las oraciones en un guión mío suelen quedar así: ADRIANA CAMINA POR ESA CALLE JUNTO AL PARQUE ESE CON EL TELÉFONO EN LA MANO. Ya después regresaré a sustituir esas notas por información de verdad y, con la ayuda de Google Maps, encontrar que esa calle en realidad se llama Orizaba y está en la Colonia Roma.

La segunda cosa que debes recordar es no dejar que tu investigación se vuelva el punto central de tu historia: recuerda que el público está ahí para entretenerse. No vino a tomar clases. No satures tu guión de información innecesaria o que no avance la trama. Qué bueno que hayas investigado, pero que eso te sirva para completar el contexto de tu trama, no para sustituirla. Resiste el impulso de demostrarle al público cuánto leíste o cuánto investigaste. Por ejemplo, en Jurassic Park, la ciencia detrás de cómo lograron reproducir a los dinosaurios es fascinante, pero Michael Crichton supo muy bien que eso no era una historia* y lo sacó del camino en dos minutos a través de un video que explicaba, de una forma muy simplificada, todo el proceso.

 

 

Lo que escucho en este momento: “Black and Blue” de Ingrid Michaelson.

Manden sus preguntas a: camara.idea@gmail.com

twitter / IvanMorales

 

* En la novela, sin embargo, todo lo explica con lujo de detalle y hasta incluye una bibliografía bastante extensa al final del libro. Obviamente, en una película no puedes hacer esto, a menos que tu propósito sea aburrir a todos hasta las lágrimas y que tu cinta dure como 5 o 6 horas.

NB: Este post es actualización a uno publicado hace unos años.

J. Ivan Morales

Escritor, director de cine y director editorial en ésta, su amigable vecina publicación de cine, Cine PREMIERE. Nunca perderá la esperanza de una segunda temporada de Studio 60 on the Sunset Strip y Firefly.

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