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Los 50 mejores momentos de las películas de Disney

Por: Luis Miguel Cruz

23 / 11 / 2012
42/50

9. El hada madrina (La Cenicienta)

El momento
Luego de que las malvadas hermanastras destrozan el vestido que los pájaros y ratones hicieran para Cenicienta, la joven llora de manera inconsolable en el jardín de la mansión. De repente cientos de luces aparecen y revelan al hada madrina, quien consuela a la triste muchacha asegurándole que le dará todo lo necesario para que pueda asistir al baile. Utilizando un conjuro musical, toda clase de peculiares ingredientes –una calabaza como carroza, un caballo como chofer y ratones como caballos– para realizar su magia, el hada culmina su obra al otorgarle un hermoso vestido que promete llamar la atención de todos –muy especialmente del Príncipe– durante el evento.

¿Por qué nos gusta?
Aunque las animaciones de Walt Disney suelen estar plagados de magia –negra y blanca–, la aparición del Hada Madrina es uno de los momentos más fantásticos en la historia del estudio, pues ha hecho soñar a miles de pequeños con la existencia de un hada que les cuida y que puede cumplir sus más grandes sueños. Para que aparezca no es necesario orar a una estrella azul, ni vivir en un reino fantástico, ya que ella simplemente sabrá cuándo es el momento perfecto para utilizar su magia y de cantar Bibbidi-Bobbidi-Boo.

El dato
Aunque se trata de uno de los momentos más impresionantes del La Cenicienta–el despliegue técnico es verdaderamente impresionante–, también se trata de una secuencia caracterizada por escenas con trabajos radicalmente diferentes.

Por  un lado, la colocación del vestido mágico fue el momento animado favorito de Walt Disney, pues consideraba que tenía la calidad técnica y la magia necesaria para un filme de este calibre. Por el otro, la producción decidió ahorrar tiempo y dinero suprimiendo las ruedas giratorias de la carroza mágica, la cual simplemente flota en el aire, pero nunca toca el piso.

 

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