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10 historias reales detrás del cine de horror

Por: Luis Miguel Cruz

23 / 08 / 2013
1/10

Extrañas apariciones (Dir. Peter Cornwell, 2009)

En el cine
Los Campbell se ven obligados a mudarse para atender los padecimientos de uno de sus hijos. Para su mala fortuna, la familia terminará adentrándose en una casa que antes funcionaba como funeraria y serán atormentados por una serie de fuerzas sobrenaturales que habitan el inmueble.

En la vida real
Aquellos familiarizados con este caso aseguran que el filme no hizo justicia a la historia real, cual comienza cuando los Snedeker se mudan a una casa en Southington, Connecticut por su cercanía al UConn Health Center, en donde uno de los hijos sería atendido por cáncer. Para mala fortuna de la familia, el inmueble había sido una funeraria cuyos empleados estuvieron involucrados en acusaciones de necrofilia. No conformes con esto, la habitación de los niños era la sala en donde se almacenaban los ataúdes y abajo de ella, en donde los cadáveres eran preparados.

Los primeros en experimentar situaciones paranormales fueron los niños, quienes escuchaban pesados objetos –presuntamente ataúdes– halados por cadenas. El miedo fue creciendo en la familia, al grado que todos optaron por abandonar sus respectivas habitaciones para dormir en la sala.

Eventualmente los Snedeker se verían obligados a llamar a los Warren, quienes les ayudarían a conseguir un exorcista para librar la casa de cualquier entidad maligna. La sesión terminaría de manera sumamente dramática, con un enorme árbol ubicado en el exterior de la casa rompiéndose por la mitad y cayendo sobre el techo –testigos afirman que era una noche sin viento.

Sobra decir que la familia se mudaría al poco tiempo.

El dato
Aunque los Warren certifican la veracidad de esta historia, se trata de un caso con infinidad de detractores. La gran mayoría aseguran que es ilógico que los Snedeker fueran capaces de vivir en estas condiciones por 2 años, ya que se mudaron a la casa en 1986 y la abandonaron en 1988.

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