cine
Publicidad
- Publicidad -

ENTRADAS RECIENTES

¡Todos se fueron al Súper!

Anécdotas de Supermercado

Catorce historias distintas que suceden en un mismo lugar, un Supermercado, es lo que intenta reflejar el filme Súper, primer largometraje de la productora Coquimbo Filmes, cuyo preestreno exclusivo será el 21 de agosto en el marco del Sanfic 5 (Santiago Festival Internacional de Cine), que se desarrollará entre el 18 y el 24 de agosto. El estreno comercial de la película está fijado para 01 octubre de este año.

Eso sí, lo más llamativo de la película no son las degustaciones, ni las filas para pagar en las cajas, tampoco el colorido de los productos, ni los precios. Lo que más destaca es el elenco, porque en Súper actúan las figuras más llamativas chilenas tanto de la pantalla grande, como de la chica. Nombres como Benjamín Vicuña, Julio Jung, Luciano Cruz Coke, Felipe Braun, Carolina Varleta, Alejandro Trejo, Jorge Zabaleta, Marcial Tagle, Fernando Godoy, Antonella Ríos, Catalina Guerra y Carolina Ardohain, entre otros, se pasean entre carros y gondolas llenas de productos.

La cinta es una comedia original y dinámica que rompe con el esquema tradicional de los filmes de historias paralelas, ya que no necesariamente están interrelacionadas. El reflejo de la sociedad chilena, cegada por la fiebre de consumo, la televisión, el exitismo y la necesidad de ser escuchados es otro actor tácito.

Súper está dirigida por Felipe del Río y Fernanda Aljaro, y el guión es de Felipe Villanueva. Éste fue  el ganador del concurso de guiones que hizo Coquimbo Filmes, propiedad del actor Pablo Díaz. Quizá fue suya la idea de que para lograr reunir este grupo de taquilleros actores, la película funciona bajo un modelo de negocios donde todos los participantes son socios. Es decir, cada uno de ellos percibirá parte de las ganancias obtenidas... cuando las haya.

Comentarios (0)



Filme sobre dictadura se estrena el 10 de septiembre

Isla 10 se estrena en polémica fecha

La pelicula basada en el libro del ex ministro de Estado Sergio Bitar donde relata sus días como detenido durante la dictadura de Pinochet se estrenará justo un día antes de la fecha en que se recuerda el bombardeo a la Moneda y la muerte del Presidente Salvador Allende.

Dirigida por Miguel Littin, (El Chacal de Nahueltoro, Sandino, Actas de Marusia, La última Luna) y protagonizada por Benjamín Vicuña (Fuga, Fuera de Carta, Muñeca, Grado 3) y por Cristián de la Fuente (Driven) revive los días en que Bitar junto a otros políticos permanecieron detenidos en la Isla Dawson, en el extremo austral chileno, desde septiembre de 1973 hasta octubre de 1974; entre sus compañeros se encontraba preso el asesinado ex canciller Orlando Letelier y el ex ministro de Allende, José Toha, padre de la actual vocera de Gobierno, quien falleció poco después debido al trato recibido en la Isla.

Ubicada en el paralelo 59 del Pacífico, a cien kms. por mar desde Punta Arenas, Isla Dawson servía como un campamento base de ingenieros de la Armada. Sin embargo, el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 cambió para siempre su historia, al convertirse en uno de los campos de presos políticos que se establecieron a lo largo del país. Hasta ese lugar llegaron cerca de 400 detenidos.

Para capturar el real ambiente de los hechos, Littin y su equipo consiguieron un permiso de la Armada para filmar en la misma isla. Ahí actores y equipo técnico entre chilenos y brasileños compartieron durante 5 semanas con el personal de la base.

Para Littin, el desafío del filme no fue sólo mostrar la historia de los presos, sino también la convivencia entre "oprimidos y opresores encerrados en un perdido lugar de la tierra", porque nada es tan blanco y negro como parece.

Comentarios (0)



Tibio recibimiento para Teresa

Teresa: Aristocracia, rebeldía y tragedia.

Francisca Lewin interpreta a la apasionada Teresa.

La película basada en la vida de la escritora Teresa Wilms alcanzó una relativa aceptación en la taquilla chilena, dejando nuevamente abierta la deuda del público nacional con obras de corte dramático. Por otro lado, nuevamente la realidad muestra que es más interesante que la ficción y que el cine tiene más posibilidades de renovarse urgando en los héroes que desconoce.

Teresa Wilms Montt fue una rebelde de su época. Bella, joven y acomodada cambió el estilo de vida que le correspondía socialmente por la pasión, la literatura y un trágico final. La directora Tatiana Gaviola (Mi Último Hombre) retrata los últimos 10 años de su vida, algo destacable ya que su vida terminó a los 28 años.

Llevada por la pasión, optó siempre por el amor y por eso, su familia la separó de sus hijas y hasta la recluyó. Pero la escritora del siglo XX se ha convertido en una de las figuras más interesantes de la literatura chilena y poco a poco las nuevas generaciones van encontrando su obra, dejando atrás la época en que fue acallada.

Francisca Lewin se transforma en la bella Teresa, acompañada de Juan Pable Ogalde, Álvaro Espinoza, Matías Oviedo y Diego Casanueva como el poeta Vicente Huidobro.

La verdadera Teresa Wilms Montt, que perteneció a una aristocrática familia de Viña del Mar, descendiente de un Presidente de Chile. A los 17 años se casó desafiando la oposición familiar, lugo se vuelve a enamorar y un tribunal familiar la condena al encierro en un convento. Junto al poeta Vicente Huidobro se escapa a Buenos Aires iniciando el fin de su tragedia. 

La taquilla no acompañó a la película en su semana de estreno. Según la Cámara de comercio cinematográfico chilena Teresa quedó número 9 en la lista de favoritas con sólo 5.006 espectadores, la lista la sigue coronando la película de animación UP cuya versión tradicional ya ha llevado a más de 246.771 espectadores en sus dos semanas en cartelera y en su versión 3D, sumó 37.201 butacas ocupadas.

En una época en que el cine está escaso de historias emocionantes, Teresa es una estupenda opción y vale rescatar esta historia que quiso ocultar la sociedad chilena.

 

Comentario (1)



Guzmán quiere desanestesiar el pasado



La que se trae Patricio Guzmán:

“El Ejército dice que no sabe dónde están”

En la reciente visita de Patricio Guzmán a Chile (vive en Francia hace más de 30 años) el documentalista habló de su nueva película filmada en Chile el año pasado y de la conversación que sostuvo para la misma con el general en retiro y ex comandante en jefe de las fuerzas armadas Juan Emilio Cheyre.

Orgulloso por el crecimiento que logró el Festival de Documentales de Santiago, del que fue director hasta hace unos años y en el que ahora oficial como presidente, el cineasta Patricio Guzmán (La Batalla de Chile) habló de su obra en curso, Nostalgia de la Luz.  “Es una reflexión sobre el pasado y toma como dispositivo la astronomía, porque que en el norte de Chile están los observatorios más grandes del mundo, pero ahí también hay gran actividad arqueológica”.

El desierto chileno es famoso por preservar restos humanos de antiguas culturas de la zona, pero también porque existe el rumor de que muchos detenidos desaparecidos de la dictadura de Pinochet perdieron la vida en la seca llanura a manos de las fuerzas militares y se encontrarían enterrados en la arena. “Los astrónomos observan en lo más profundo del universo los orígenes del cosmos para saber que va a pasar en el fututo y, al mismo tiempo, al lado de los telescopios, todavía hay mujeres que buscan a los desaparecidos de  Pinochet. También buscan en el pasado la reconstrucción de su vida, hacer el duelo y seguir adelante”, explica Guzmán.

Para el realizador, el desierto chileno se convierte en una especie de aleph, parafraseando a Borges, donde convergen varios puntos. “El pasado se mira en el cosmos y también en el desierto. Confluyen las astronomía, la arqueología, la geología, la historia y, por lo tanto, también los desaparecidos de la dictadura, los crímenes de Pinochet están ahí en la arena”.

Bajo este prisma, el documentalista contó que una de las cosas que más le llamó la atención dentro del marco de entrevistas para su próxima producción fue la respuesta del general en retiro y ex Comandante en Jefe del Ejército, J. Emilio Cheyre, quien no aparecerá en la película de dos horas propiamente tal, sino en uno de los 4 cortometrajes que acompañarán la obra.

“Cheyre humanamente se portó muy bien conmigo, me concedió la entrevista lo cual ya es una valentía de su parte. Entonces, yo le pregunté porqué el Ejército no les dice a esas mujeres dónde están los cuerpos, para que no sigan buscando y él me respondió que el Ejército no sabe dónde están, que no existe esa información. También le pregunté si estaba de acuerdo con el golpe de Estado, y me dijo ‘yo participé en el Golpe y no puedo estar en desacuerdo con lo que hice’; también le pregunté por Pinochet, que qué opinaba, y me dijo que no estaba en situación de responder esa pregunta, que es una pregunta que la Historia responderá o dios”.

Después de relatar lo que fue esa conversación, sin poner juicios de valor en el tono cómo la cuenta, Guzmán indica que se siente chileno, que a pesar de la distancia nunca ha dejado de serlo, que le entristeció que González perdiera en Roland-Garros, y que le alegra la posibilidad de que lleguemos al Mundial de Fútbol en Sudáfrica, le sorprende que el agua se vaya a privatizar y lamenta que la TV chilena siga censurando. También sufrió cuando leyó cómo mataron a Víctor Jara (recientemente habló un testigo) y lamentó que un colega documentalista haya estado presa durante 6 meses por registrar y trabajar con el pueblo mapuche. “Es el colmo que se aplique la ley antiterrorista a un cineasta”, dijo con énfasis, y por eso cree que “Chile sigue todavía entrampado en su pasado que no lo ha resuelto. En una amnesia que no se ha…, que el Gobierno se ha encargado de perpetuar. Es un país anestesiado por los medios de comunicación y nadie quiere hablar del pasado: ‘Yo no vi, yo no fui, yo no supe’, esa es la fórmula y creo que si no se resuelven y no se afrontan esos problemas como se ha hecho en Argentina, el país sigue con menos energía de la que debería tener”. Así, concluye su aporte: “El documental es un vehículo de la memoria”.

La película de Patricio Guzmán fue filmada entre octubre y noviembre de 2008 y se espera su estreno para el próximo año.

 

 

Comentarios (0)



La ficción y sus estertores



Encuentros cercanos de ficción y la no-ficción

La exitosa conclusión de Fidocs 2009 arroja entusiasmo sobre la captura de la realidad a través de una cámara de cine no sólo por el público interesado y los realizadores que mostraron su obra y compartieron con la gente, sino también por los puntos de vista que afloraron en estos encuentros, que sin el adorno de guarismos, plantean de una forma bastante fácil de apreciar en las carteleras mundiales, porqué los documentales están convirtiéndose en un formato tan apreciado.

En el caso de Chile, las estadísticas oficiales dan crédito. El apoyo del Consejo Nacional de la Cultura al documental permitió un aumento sostenido de obras documentales y eso es una muestra del fortalecimiento de este género en nuestro escenario cinematográfico. En 2005, el Fondo de Fomento Audiovisual apoyó 4 largometrajes documentales. En 2006 fueron 5 los escogidos y en 2007 la cifra aumentó a 6 obras; el 2008, de los 14 largometrajes apoyados por el Fondo, 9 corresponden al género documental. En suma, en cuatro años dicho fondo invertió en este género un monto total que alcanza los 1.390 millones de pesos chilenos.

 

Desde México, el joven realizador Luis Rincón vino a competir con El Árbol Olvidado, protagonizado por personas de su país que accedieron a mostrar sus vidas, porque sienten que no las toman en cuenta. El director de 27 años opina que la tendencia al género documental está agarrando fuerza “no sé si sea que esté de moda, pero más bien creo que la gente cada vez más se ha interesado en acercarse a su realidad”, dijo. En lo personal, define paradógicamente al cine comercial como potenciador de este interés. “Cada vez encuentro la ficción más acartonada, y cada vez más veo la ficción intentando imitar el documental, para que la gente tenga un formato que parezca más verdadero, más real, y buscando una forma de llegarle más al público”, agregó.

Luis Ospina, destacado documentalista colombiano y director del nuevo Festival Internacional de Cine de Cali concuerda con el auge de este formato. “Creo que el documental está tomando más fuerza en América Latina y también está viviendo una fusión de la ficción y la no ficción. El tema del próximo Festival de Cali es ‘Encuentros cercanos de la ficción y la no-ficción, precisamente porque en el cine moderno hay hibridación de géneros, lo que es muy interesante y en el cine Latinoamericano se están viendo películas como las de Lisandro Alonso, que tienen muchos elementos de documental”.

Un Tigre de Papel, de Luis Ospina.

La idea de que la ficción parezca realidad a través del formato inquieta al realizador colombiano. “En esa hibridación hay secuencias que no sabes si son o no ficción. Creo que es ese es el gran debate ahora del cine moderno. Las narrativas a las que estábamos  acostumbrados ya están un poco desgastadas, sobre todo el discurso narrativo de Hollywood, que llegó a un agotamiento, porque ya estamos aburridos de tanto remake de remake de remake”, asegura Ospina.

Por otro lado, otras de las paradojas del documental es que a pesar del intento por retratar la realidad, es sabido que ante una cámara (o espectador), la actitud de las personas cambia y hasta se aleja de lo real. Rincón explica que su método para evitar los vicios que esto pudiera encerrar se basa en la paciencia, porque gasta mucho tiempo en estar con los protagonistas, pero al principio se trata casi solamente de material que luego desecha. “Al principio la gente sí se comporta diferente frente a una cámara, pero siento que eso tiende a desaparece en el momento en que la cámara está presente todo el tiempo, luego se vuelven normales, por eso, utilicé mucho tiempo para que la gente se acostumbrara y del primer mes de grabación no metí absolutamente nada en la película”, sostiene.

Pero su método puede demandar mucho tiempo y dinero que si se carece de algo podría resultar poco práctico.

Ospina por su parte tiene otro punto de vista, bastante más radical por cierto. “Es una falacia (decir) que el documental es la verdad o que el documental debe ser objetivo. Yo no creo en eso. Creo en la manipulación hasta el punto que he hecho dos películas que son falsos documentales, que precisamente que cuestionan al (género) documental mismo. Los dispositivos para decir la verdad son los mismos que se pueden usar para decir la mentira, entonces lo que trato de hacer es tender un manto de duda sobre el documental mismo, cuestionarlo”.

Para Ospina el valor del arte documental, sin embargo, sigue impactando en la pantalla. “Yo creo que la realidad que uno capta en un documental, cuando uno prende una cámara, es la realidad que crea esa cámara en ese momento, es decir, como los principios  de física que cuando uno mide las cosas las cambia, cuando uno filma las cosas también uno las está cambiando”. Bajo ese prisma, un momento frente a la cámara es equiparable a un momentum en física. :)

 

Comentarios (0)