the defenders
Revista del Mes SUSCRÍBETE
app store play zinio
Revsita del Mes
SÍGUENOS EN

CinePREMIERE

Por: César Albarrán Torres

31 / 12 / 1969
entrevista

Catherine Hardwicke

La directora enfrenta su proyecto más ambicioso: llevar a la pantalla grande al libro convertido en fenómeno de la cultura pop, Crepúsculo.

Por Vera Anderson

Hay algo sobre Catherine Hardwicke que recuerda un poco a Peter Pan –siempre joven y con un peculiar entendimiento del vulnerable corazón adolescente–. Dejando atrás su carrera como diseñadora de producción para dirigir largometrajes como A los trece (2003) y Los amos de Dogtown (2005), ahora enfrenta su proyecto más ambicioso: llevar a la pantalla grande, al libro convertido en fenómeno de la cultura pop, Crepúsculo.

¿Cómo te acercas a un proyecto así?
Una de las razones por las que más me interesaba involucrarme, fue porque cuando leí el libro me impresionó la casi obsesiva y detallada forma en que describía todo. Me sentía hipnotizada, intoxicada, como si me estuviera enamorando, justo como Bella en la historia. Todo eso me pareció fascinante, pero ¿cómo captar eso en el cine? Cuando lees el libro estás dentro de su cabeza y conoces sus monólogos internos, hay muchas escenas con sólo dos personas hablando. El reto de una directora es hacer que eso sea cinematográfico. Hacerlo visual, emocional y al mismo tiempo, que se sienta una creación dinámica. De otra forma, sería como un audio libro.

¿Por qué crees que Crepúsculo haya cautivado tanto, que se convirtió en un éxito antes de llegar a las pantallas?
Me imagino cómo hubiera sido si un libro así saliera cuando yo tenía 13 ó 14, que me permitiera conectarme con gente alrededor del mundo que también lo amara, y eso es bastante cool. Digo, Romeo y Julieta o Jane Austen salieron mucho antes y los descubres en la escuela, pero esto es ahora, es inmediato. Y atrapa esa metáfora del adolescente, en el que tienes hormonas corriendo por todo el cuerpo y sientes lujuria y lo único que quieres es besar a un chico o una chica. Los vampiros también tienen esa lujuria, pero por sangre, y ambos tienen que aprender a controlarla. En ese momento todo está bajo mucha presión, tensión sexual, y tienes que mantener todo bajo control y creo que es algo muy poderoso, especialmente para los jóvenes. Espero que la gente, sin importar qué edad tengan, salgan del cine listos para besar a alguien. O morderle el cuello.

¿Qué es lo que te sigue atrayendo a estas historias sobre jóvenes que viven al límite?
Es un momento muy emocionante. Cuando te desarrollas, la primera vez que fumas o tomas, tu cuerpo se está transformando y te conviertes en una persona nueva. Intentas averiguar quién eres. Hay mucho drama, aunque bueno, tal vez nos estamos redescubriendo todo el tiempo. Creo que por eso me relaciono con estas historias. Cuando hice A los trece, sentía que Holly Hunter era tan adolescente como las dos niñas, porque está un poco loca y muy en contacto con ese lado. Para mí la edad realmente no es un hecho definitorio. Es la persona y el lado espiritual. Pero a esa edad, sientes tantas emociones y cambios que se convierte en algo muy dramático. Los adolescentes tienen el número más alto de suicidios, de embarazos, de asesinatos. Eso es mucho drama.

Esta pregunta es un poco arriesgada pero, ¿cómo crees que una mujer mormona conservadora (Stephenie Meyer) haya creado un vampiro tan sexual?
Pues tal vez entre más reprimido estés, más piensas en sexo –ríe–. No sé, pero de alguna forma en el primer libro se habla de la tensión sexual que no se puede consumir. Y esa represión, ese control, es lo que lo hace emocionante.

        

Autor

César Albarrán Torres

Es investigador del Programa de Culturas Digitales de la Universidad de Sydney. Es el editor fundador de cinepremiere.com.mx y escribe sobre cine, televisión y tecnología en diversos medios nacionales e internacionales.

Ver más artículos de César Albarrán Torres

COMENTARIOS

 

 

SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER

Tú quieres reír

CINE PREMIERE TIENE ESTAS RECOMENDACIONES PARA TI...

Más películas