the defenders
Revista del Mes SUSCRÍBETE
app store play zinio
Revsita del Mes
SÍGUENOS EN

CinePREMIERE

El Caballero Azul

COLUMNA Ciudadano Rosebud

Por: Carlos Jesús González

29 / 09 / 2008

El Caballero Azul

Paul Newman cerró sus famosos ojos azules para siempre. Me enteré de ello parado frente a un quiosco de diarios en Barcelona.

Ya lo he dicho en otras ocasiones. No aquí pero lo he dicho: Vivir en Berlín es como vivir en Marte. Vivir rodeado de marcianos y asteroides y nubes amenazadoras ensanchadas con lluvia ácida. Por eso en ocasiones me entero de poco y a veces de nada. Tanto es así, que gracias a un repentino viaje a Barcelona y específicamente a una amiga cinéfila y harto hiperactiva me enteré apenas de la repentina muerte de Brad Renfro, sucedida una semana antes de la de Heath Ledger, quien le robó cualquier esbozo de protagonismo en la película de la muerte.

Me habría enterado, eso sí, si alguien hubiese mencionado a Renfro durante la última ceremonia de los Oscar, pero al parecer los miembros de la Academia únicamente perdonan los abusos de drogas prescritas y elegantes. Nada de drogas punk como la heroína.

La muerte, sin embargo, no paró allí, pues a la mañana siguiente de enterarme de que al protagonista de Bully se le pasaron las cucharadas de estimulantes Paul Newman cerró sus famosos ojos azules para siempre. Me enteré de ello parado frente a un quisco de diarios en la calle Bailén, mientras mordía un croisant y pensaba en lo baratos que son los cafés cortados en España. No me lo dijo nadie, como debe y suele hacerse con las muertes. No me lo comentó un amigo en voz baja y colocándome una mano en el hombro. Me lo "dijo", o más bien, me lo aventó a la cara la primera plana del diario El País. Como en película, y tal vez quizá también como en homenaje, pagué por el diario más de lo debido, sin quedarme a esperar el cambio y después caminé con la cabeza baja hasta el departamento en que me quedo siempre que visito Barcelona y luego lloré como casi siempre lloro en este tipo de situaciones, sin llorar.

El cielo,  mediterráneo y maquillado por los vientos de la Tramuntana, se veía más azul que nunca.

 

 

Carlos Jesús González

Carlos Jesús (aka Chuy) es escritor y periodista freelance. Desde 2006 radica en Berlín, desde donde colabora para distintos medios. Sus pasiones son su familia, la cerveza, escribir relatos y el cine de los setenta.

Ver más artículos de Carlos Jesús González

COMENTARIOS

 

 

SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER