Revista del Mes SUSCRÍBETE
app store play zinio
Revsita del Mes
SÍGUENOS EN

CinePREMIERE

El día en que Sean Penn cantó en The Cure

COLUMNA Kino central

Por: Carlos Jesús González

22 / 05 / 2011

El día en que Sean Penn cantó en The Cure

Definitivamente lo peor de los escándalos es que actúan en detrimento del cine. Un buen ejemplo de ello ha sido la lengua resbaladiza de Lars von Trier, director que ya he acusado de pretensioso pero de quien sin embargo admiro más de una película. Gracias a él y a sus declaraciones sobre Hitler (no niego que la mayoría de los medios las hayan sacado de contexto para hacer más llamativas sus respectivas notas, pero eso no mengua la estulticia del danés), este Festival de Cannes pasará a la historia como aquél en el que un director pasado de listo acabó expulsado de la mayor fiesta del cine y por demás calificado como persona "non-grata". Por la boca muere el pez.

Mal negocio para películas como The tree of life, que al final, y como casi todo que dirige Malick, recibió críticas mixtas. A mí, la verdad, sé que los calificativos o estrellitas que ahora o después se le otorguen aquí y allá me darán igual. Con Malick, la verdad, pierdo toda objetividad: haga lo que haga me parece una obra maestra, tocado por una incontestable combinación de genialidad y lucidez. Y eso, la verdad, no me pasa con cualquiera. A veces, cada vez menos, con lo que lleva la impronta de Paul Thomas Anderson. Y casi todo Cassavetes, quien, por cierto, tampoco filmó mucho.

Pero volviendo a Malick y sus actores, es de llamar la atención el hecho de que Sean Penn se haya aparecido por allí no para promocionar la película mencionada, en la que tiene un papel pequeño pero trascendente, sino para hablar sobre la cinta de Paolo Sorrentino que protagoniza y que también se presentó en el Festival. Su título original es This must be the place y para todos los que somos o alguna vez fuimos fanáticos de grupos pop-góticos como The Cure la influencia robertsmithiana en la construcción de su personaje, al menos a un primer vistazo, es más que evidente. Un Robert Smith más narigón que parece recién salido de la grabación del video de Lullaby. O, si se prefiere, y ahora que los Caifanes han protagonizado su propio remake, un Saúl Hernández congelado tras grabar el sencillo de La Negra Tomasa pero, insisto, con la giba nasal opacando cualquier otro rasgo, dominando desde su longitud e indomable arqueo un rostro sobre el que se ha esparcido una cantidad ingente de talcos impermeables. 

La película, hay que decirlo, parece que no prendió ni medio fuego en Cannes. Pero hay que verla, al menos para deleitarse con el talento de Penn -o por el mero morbo-, esta vez transformado en todo un proto-emo.

Aquí un teaser del filme: 

 

Y qué, ¿creen que valdrá la pena verla? Se aceptan todo tipo de opiniones. Incluso aquellas que opten por destruir a Penn.

Carlos Jesús González

Carlos Jesús (aka Chuy) es escritor y periodista freelance. Desde 2006 radica en Berlín, desde donde colabora para distintos medios. Sus pasiones son su familia, la cerveza, escribir relatos y el cine de los setenta.

Ver más artículos de Carlos Jesús González

COMENTARIOS

News

¿Ya atrapaste Pókemon?

¡Ahora atrapa las mejores trivias en nuestro newsletter!

SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER