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CinePREMIERE

Por: Clara Itzel Hernández Valladares

31 / 12 / 1969
entrevista

Keanu Reeves

El actor habla del filme, de vida alienígena y hasta de su exbanda.

Por Elaine Lipworth

En El día que la Tierra se detuvo, Keanu Reeves interpreta a Klaatu, un alienígena que llega a la Tierra con una espeluznante advertencia: “a menos que la gente aprenda que el mensaje que la guerra y la avaricia no funcionan, la humanidad está condenada”.  Su llegada desencadena no sólo el miedo y la sospecha, sino también una conmoción internacional mientras los líderes y científicos tratan de averiguar quién es y qué significa su presencia.

“El filme es un relato precautorio acerca de la sobrevivencia humana al filo del precipicio y nuestra relación con el planeta –dice Keanu Reeves–, trata sobre el carácter y la naturaleza humana y el hecho que sólo cuando estamos de espaldas contra la pared, es cuando hacemos algo para cambiar nuestro comportamiento”. Para aquellos familiarizados con la película de 1951, protagonizada por Michael Rennie y Patricia Neal, la línea narrativa es similar: Klaatu es un alienígena con forma humana quien llega a la tierra con un robot gigante, Gort, para advertirnos que al menos que hagamos cambios drásticos... nuestra existencia misma está en peligro. Jennifer Connelly interpreta a una científica a quien se le ordena investigar su presencia en el planeta y descubrir si su llegada es en anticipo a un ataque de extraterrestres.
  
Platicamos con él en Nueva York, donde habló con entusiasmo del filme, además de que refleja su amor por la ciencia ficción y las cosas que lo apasiona lejos de la gran pantalla.

¿Estabas familiarizado con la película original cuando te buscaron para  hacer ésta?
Me encantó la original. La vi por primera vez cuando tenía 14 o 15 en un televisor blanco y negro. Quizá la haya visto antes cuando estaba creciendo y luego cuando me buscaron para el remake. Cuando estaba pequeño me encantaba el espectáculo, el drama, el platillo volador, la música atemorizante y el poder que se mostró cuando todo se detuvo en la tierra; pero al volverla a ver de nuevo pude observar el sutil e ingenioso comentario social que hacía acerca de los medios y el mundo.  

¿Por qué cree que El día que la Tierra se detuvo sea hoy en día tan relevante? ¿Era éste el tiempo correcto para hacer un remake?
La película de 1951 se enfocaba en la Guerra Fría y las armas nucleares, la bomba nuclear y la división entre los países.  Muestra cómo Klaatu intenta convocar a una reunión mundial con los líderes del planeta y cómo eso resulta imposible debido a la falta de cooperación. Y Klaatu piensa: “Los puedo destruir a todos ¿pero no se pueden sentar a la misma mesa juntos?  ¿Qué tan egoístas son?  En nuestra película, Klaatu hace un juicio acerca de si la especie humana vivirá o perecerá, aunque su mensaje tiene un contenido más ecológico.

¿Qué diferencias tiene tu interpretación con la de Michael Rennie en la cinta original?
En la versión original,  el Klaatu interpretado por Michael Rennie es bastante humano. En nuestra historia es bastante alienígena, aunque también tiene un cuerpo humano.  Así que traté de darle a mi Klaatu una objetividad desprendida. Mis ojos son mas anfibios quizás, y un poco menos conectados a mi cuerpo. Es más como que estoy sólo habitando temporalmente ése cuerpo.
 
¿Qué tan grande fue el reto físico al interpretar a un alienígena?
Al principio de la película, Klaatu es mas alienígena que humano. Yo creo que una gran parte de la historia tiene que ver con saber si ésta entidad va a cambiar de parecer y cómo se va haciendo más humano, cómo empieza a identificarse con ellos. Así que determinamos que al principio él debe de ser muy distinto. Esto involucró no tener ninguno de los gestos naturales de un humano o señales de comportamiento; sino parecer más plano y sin expresión. Él tiene una manera muy intensa de ver al mundo. Encontré que el aspecto físico era un reto muy grande.  Tuve que intentar tan solo quedarme quieto, y eso puede costar un gran esfuerzo... el intentar no moverse. No era como esos artistas de la calle que se quedan quietos como una estatua, pero encontré que eso a un nivel físico es algo muy difícil. Se sentía como si hubiera mucha compresión.  Después de un día de filmación de quince horas, me quería mover, tomar un baño, cualquier cosa, sólo quería relajarme pues mientras estaba actuando me sentí muy tenso todo el tiempo. Pero afortunadamente a la largo de la película, poco a poco me alejé de esa sensación.

¿Qué tipo de personalidad le das a Klaatu?  
El director Scott Derrickson estaba interesado en hacer un gran drama y mi Klaatu tiene un filo siniestro en torno suyo.  El Klaatu original era bastante afable; tenía una calidad abierta y parecía mas bien divertido. Como ésta es más una cinta de suspenso dramático, el director quiso que mi personaje se sintiera como algo peligroso.  Así que no intento parecer cálido o cariñoso sino neutral y plano. Se siente como que siempre retengo algo, que sé algo que los demás no.

¿Entonces Klaatu es una especie de juez en la película?
Sí, definitivamente. Pero hay otro personaje con quien él habla. Él también es un alienígena en un cuerpo humano que ha estado aquí durante un tiempo y se reporta conmigo. Pero Klaatu está aquí para tomar una decisión; hacer un juicio con Gort como el ejecutor.

Y acerca de la trama…
Llego a la tierra y pido reunirme con la ONU, pero no me dejan, así  que tomo otras decisiones. Kathy Bates interpreta a la Secretaria de Defensa y en resumen el Gobierno me persigue. El personaje de Kathy es una personalidad bastante aguerrida quien quiere conseguir información acerca de mi. Jennifer Connelly es una científica; el destino nos une y ella trata de averiguar cuáles son mis intenciones e intenta hacer que cambie de parecer. Así que emprendemos una travesía juntos. La historia es distinta a la de 1951 pues el Klaatu original les dice a la gente de la Tierra: “Tenemos mejor armamento, mas vale que ustedes no sean violentos pues tenemos a este robot (Gort) que vendrá y les pateará el trasero.” La amenaza en esta película está mas bien implícita, pero no quiero revelar demasiado de la historia.

¿Dirías que hay un mensaje verde ambientalista en el filme?
No es ese el punto nodal, no.  Tiene que ver mas con carácter. John Cleese interpreta a un profesor quien intenta hacer que Klaatu cambie de parecer con relación a la decisión que acaba de tomar. Él es como un portavoz y le dice: “Sí, estamos al borde del precipicio, estamos en la encrucijada Klaatu, pero ahora también es cuando la humanidad empieza a mostrar que ésta puede ser una oportunidad para nuestra extinción o una oportunidad para el cambio”. Hay cosas negativas que están sucediendo a nivel global pero no es una película ambientalista per se, su enfoque es mucho más amplio que eso.

¿Pero es una advertencia hacia la humanidad de comportarse mejor?
Así lo creo, sí. Ese es el punto. Yo podría decir que trata sobre las tendencias apocalípticas que tenemos. Parece ser que el hombre tiene un impulso hacia la extinción y la película lo examina y se hace esta gran pregunta: ¿Cómo lo evitamos?  La película toma la posición que sumar un temor sobre otro temor (esto es, agravando un temor con otro peor) no es necesariamente la mejor respuesta.  Necesitamos compasión, la idea que de alguna manera todos estamos juntos en esto. Necesitamos pensar globalmente. Obviamente, tenemos que considerar el impacto que tenemos el uno sobre el otro y sobre el planeta. Ya saben… todo lo que se necesita es amor.

¿Y tú qué piensas acerca de que haya vida en otros planetas?
He conocido a personas que han visto OVNI’s y que han experimentado cosas como que se apagan su autos cuando aparecen. Pero eso sí, no conozco a nadie que haya sido secuestrado por los alienígenas. Sin embargo, me imagino que debe de haber vida fuera de nuestro planeta. ¿Cómo podría ser posible lo contrario?  El universo es tan vasto. Yo creo que mucha gente piensa para sí misma: “Yo no creo en la vida extraterrestre hasta que vea evidencias con mis propios ojos… y si los alienígenas están aquí ¿por qué no aterrizan en Central Park , tal y como lo hace mi personaje en la película?  Si están aquí, ¿por qué no se muestran?”, pero yo la verdad creo que la idea de que la vida no existe en otro lugar más que aquí es bastante ridícula.

¿Qué tan involucrado estuviste en el desarrollo y dirección de la película?
Tuve la oportunidad de trabajar con el director y el escritor David Scarpa por unas cinco semanas en total. Trabajamos en el guión y después lo repasamos y tratamos de asegurarnos que tuviera sentido y que fuera entretenido. Trabajé en la supervisión del guión. Estuve al pendiente para asegurarme que nada pareciera corriente o trillado y a cada rato nos preguntábamos: “¿es esto creíble?”.



¿Cuándo comenzó tu amor por la ciencia ficción?
Tenía como ocho o nueve años, jugaba con los Legos cuando era niño, construía naves espaciales y recuerdo haber visto Star Wars, que me pareció asombrosa porque nunca antes había visto algo así. Era la aventura que amaba, era otro mundo. También era como otra versión de “indios y vaqueros” de cierta manera; me divirtió mucho emprender la travesía de un héroe.  Acostumbraba leer mucho y escaparme hacia otro mundo. Es interesante porque cuando era un niño pensaba que la ciencia ficción solo tenía que ver con la aventura… y luego al ir creciendo, se volvió algo un poco mas intelectual hasta que llegué a leer a William Gibson, así que mi gusto por la ciencia ficción fue madurando conmigo.

Cuando era niño también amaba los cómics. Empecé con material para niños como Richie Rich y Archie, recuerdo haberlos leído en el campamento de verano. Mas tarde me hice aficionado a  Frank Miller y me enamoré de los antihéroes como Wolverine, The Dark Knight y el futurístico Ronin, y más tarde a los Watchmen de Alan Moore. Luego me fui por el anime japonés. Me gustó toda la idea de la extensión,  sobrepasar las circunstancias propias, el propio cuerpo juvenil. Quizá fue el héroe, la aventura, las máquinas voladoras, la imaginación y la idea de matar a algunos dragones, pero todo esto me encantó.

Y siempre he amado las películas de ciencia ficción, 2001: Odisea en el espacio, Blade Runner, me encantó El señor de los anillos porque es una pieza de ciencia ficción que se mueve hacia la fantasía. Me gusta la ciencia ficción mística e histórica que tiene que ver con el pasado, como el Rey Arturo. Todo esto lo disfruto mucho.
 
¿Hay algún personaje de la ciencia ficción que te hubiera gustado interpretar?
Debo admitir que tuve un poco de envidia actoral cuando no se me hizo interpretar a Wolverine. No me molestaban las garras y me gustaba su fortaleza y su honor, me encantó la serie de cuatro capítulos de Frank Miller de Wolverine, estuvieron muy padres.

¿Qué te gusta leer en estos días?
Me encanta leer. Acabo de terminar In Search Of Lost Time de Marcel Proust, que fue fantástico y también la serie de Rabbit Angstrom de John Updike (Rabbit Run, Rabbit Redux, Rabbit is Rich, Rabbit at Rest, Rabbit Remembered). Eso fue muy padre; leer literatura que abarca a América a lo largo de los últimos 40 años como sería la post guerra, los 60, cómo se sentía el autor con relación a la Guerra de Vietnam, con relación a Kennedy, las cuestiones sociales y crecer en América. Y luego examina los 70 y los 80, hasta llegar a los 90.  Fue asombroso.

¿Cuáles dirías que han sido los mejores momentos en tu carrera?
He tenido unos cuantos: mi primera obra como profesional, conseguir un agente para Romeo y Julieta, interpreté a Mercutio, filmar River’s Edge, Idaho (1991), Punto de quiebra (1991), El abogado del diablo, Máxima velocidad (1995) fue grandioso y también Matrix (1999).

¿Crees que te has vuelto más sabio con la edad?
No lo sé. Yo creo que si uno siempre se ve confrontado con los mismos problemas y uno sigue tomando malas decisiones, no se gana sabiduría alguna. Pero cuando nos hacen la misma oferta y no repites la mala decisión anterior, entonces quizás sí seas más sabio.
    
¿Sigue siendo el ciclismo tu gran pasión?
Lo es. Para mí todo tiene que ver con salir y sentir el viento en el pelo con tan sólo dos ruedas para montar. Me encanta el aspecto físico y la manera en que uno puede disfrutar de los paisajes. Es bastante fantástico. Tengo tres Norton Commandos (motocicletas británicas clásicas) y un West Side Chopper.

¿Y aún tocas el bajo de tu banda Dogstar?
No, la banda se separó, pero me encantó tocar con ellos a lo largo de los años. Tengo unos recuerdos grandiosos, realmente disfrutaba de la camarería de tocar con una banda y el acto creativo de escribir canciones, de las presentaciones, salir de gira. Hubo un puñado de tocadas que fueron maravillosas, desde nuestros primeros shows en Hollywood, abrir para Bon Jovi en el Forum de Los Ángeles, hasta nuestra presentación en San Francisco y viajar a Japón para presentarnos. Me gustaría volver a tocar en algún momento.

Y del filme, ¿qué te gustaría que se le quedara a la audiencia al salir de ver éste?
Espero que se hayan entretenido y que la haya disfrutado, y que cuando regresan al mundo real que tengan algo en qué pensar, en qué reflexionar con la esperanza de que el filme tenga algún tipo de impacto positivo.

¿Cómo sería tu idea del futuro?
Quiero lo mejor para mis amigos y familia… buen trabajo, una sana relación y algo de diversión. Y ¿cuál es mi idea de diversión? Sólo pasar un rato con los amigos, viajar un poco, algo de buen vino, y un buen libro.

Autor

Clara Itzel Hernández Valladares

Clara Itzel es una comunicóloga junkie de los animales, TV, cine, libros, tatuajes, pop culture, té & café. La pueden seguir en instagram (@MissClaraItzel) y leer en ElMoodRandom.com

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