Los errores de “007: El mundo no basta”
#1 EL AGENTE INMUNE

En la escena en que James Bond hace explotar el dispositivo con gas lacrimógeno para distraer a sus enemigos, inexplicablemente el es el único no resulta afectado en lo más mínimo a pesar de encontrarse justo en medio de la acción.


#2 EL EX-AGENTE DE

James Bond y su acompañante logran forzar al personaje de Zukovsky para que confiese su papel en el plan del villano, dejándolo flotando en el tanque lleno de caviar en que se está ahogando. En realidad este lugar es tan pequeño que todo lo que tendría que hacer, sería estirar su brazo y agarrarse del borde.
#3 EL PEOR SITIO PARA CAMBIARSE



Antes de soltar sobre el mar para ir tras el submarino del villano, James Bond se sube a un delgado barandal y se quita el saco (no precisamente el sitio más lógico para hacerlo). Además, como notamos, el paisaje enfrente a este lugar se compone exclusivamente por el mar abierto, pero en la siguiente toma, cuando el agente lleva a cabo su clavado, aparece de pronto una gran construcción que antes no estaba ahí.














