Mickey Rourke: el ascenso y las caídas

Gorman Lennox en Arenas blancas (White Sands, 1992), de Roger Donaldson
Rourke, sin embargo, se negaba a desaparecer, y siempre terminaba por encontrar algún papel, además de que la industria aún confiaba en su peso específico. Ahora, en compañía de Willem Dafoe, se repite a sí mismo en una nueva patada de ahogado, que no por ello deja de ser entretenida, aunque de igual modo menor. Sin embargo, y como suele decirse, yerba mala nunca muere.
Contenido Relacionado
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- Thumbnail



