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¡Noticia de último minuto! Periodista de Cine PREMIERE se vuelve junkie de la sala de regalos

COLUMNA Hollywood Boulevard

Por: Vera Anderson

15 / 01 / 2010

¡Noticia de último minuto! Periodista de Cine PREMIERE se vuelve junkie de la sala de regalos

Periodista de Cine PREMIERE se vuelve fan de los celebrity gifting lounges.

A lo largo de mis años yendo a shows de premios y festivales de cine, un extraño fenómeno ha comenzado a surgir llamado "la sala de regalos para celebridades". Este concepto no existía hace diez años, y desde afuera viendo hacia adentro, varias veces he escrito sobre lo tonto que es regalarle tantas cosas a los ricos y famosos. Es fácil entender a quienes se los regalan, es una estrategia de marketing muy buena que una celebridad use tu vestido, corbata o collar, o tomar unas vacaciones en tu hotel. ¿Pero por qué las celebridades sienten esa necesidad de ser tan codiciosos?
 
Pero eso fue entonces. Ayer me invitaron a mi primera sala de regalos de los Golden Globes, el lujoso y famoso evento de Nathalie Dubois llevado a cabo en el Peninsula Hotel en Beverly Hills. Hablemos de codicia: yo estaba como niña en una dulcería. ¿Quién hubiera pensado que las cosas gratis podían ser tan divertidas? Funciona así: te registras, un guía te lleva de mostrador en mostrador, y vendedores y diseñadores te dan cosas. OK, no recibí los artículos más fabulosos, ésos –como un viaje a Tahití– los reservan para las celebridades, obviamente. Me encontré a mi amigo Billy Zane, quien tiene un nuevo show de televisión a punto de estrenarse llamado The Deep End y a Gilles Marini (de la película de Sex and the City) y a Eva La Rue (CSI Miami). Pero después de una hora y media, que incluyó un masaje de 12 minutos y un manicure, tenía tantas bolsas de regalos que apenas podía cargarlo todo a mi carro. ¿Fue embarazoso? ¡Claro que no! Porque ahora puedo entender lo seductor que es recbir tantas cosas hermosas que de otra forma nunca habrías visto, ya sea que te lo quedes todo o lo regales. Bueno, me tengo que ir, ¡tengo otra cita en otra sala de regalos hoy!

Pero esperen un minuto, en caso de que crean que lo único importante es la codicia, la dueña del salón, Nathalie, tenía cajas para donaciones en cada uno de los mostradores, y tan sólo en el tiempo en que estuve ahí, ¡se recolectaron miles de dólares para mandar a Haiti!
 
Sala de regalos, día 2
De regreso en el Peninsula Hotel para la sala de regalos "Oh Canada Premium Gift Lounge" de Heather Stewart donde nos paseamos de mesa en mesa con Neve Campbell y Catherine O'Hara, y salimos del lugar con arte de diseñador, chocolate hecho a mano, joyería única de Vintage Bling, un certificado para un crucero salvaje en yate, un oso de oro pesado y hasta una lectura psíquica. No me pude quedar con los mocasines súper cómodos, pero Neve sí. La siguiente parada: el fin de semana de los Globos.

Breaking news: Cine PREMIERE journalist becomes a gifting lounge junkie!!!

During my years attending awards shows and various film festivals, a strange phenomenon has sprung up called the “celebrity gifting lounge.” This concept didn’t exist ten years ago, and from the outside looking in, I have often written about the foolishness of giving the rich and famous so much free stuff. Oh it’s easy to understand why the vendors give it away – its great marketing to have a celebrity wear your dress or tie or necklace, or take a vacation at your resort. But why do movie stars feel the need to be so greedy?

??But that was then. Yesterday I was invited to my first Golden Globes gifting lounge – Nathalie Dubois’ famously luxurious annual event held this year at the Peninsula Hotel in Beverly Hills. Lets talk about greedy – I was a kid at a candy store. Who knew free stuff could be so much fun? This is how it works: You check in, a guide takes you from display to display, and vendors or designers just give you things. OK I didn’t get the MOST fabulous items, they save the best –like the trip to Tahiti– for the celebrities obviously. I ran into my old pal Billy Zane, who has a new TV show coming out called The Deep End, and Gilles Marini (from the Sex and The City movie), and Eva La Rue (CSI Miami). But after an hour and a half, including an indulgent 12 minute shoulder massage and a manicure, I had so many bags of gifts that I could hardly carry it all to my car. Was it embarrassing? Hell no! So it makes me wonder, was F. Scott Fitzgerald right – the rich are just like us only they just have more money? Because I can now understand the seduction of being given beautiful things you might not otherwise have ever seen – whether you end up keeping it all or giving it away. Well I have to go now, I have an appointment at another gifting lounge today!??

But wait a minute – in case you think it's ALL about greed, lounge owner Nathalie had donations boxes at every stall, and just in the time I was there collected thousands of dollars to send to Haiti!

Gifting Lounges Day 2: Back to the Peninsula Hotel for Heather Stewart’s “Oh Canada Premium Gift Lounge” where we table hopped with Neve Campbell and Catherine O’Hara, walking away with designer art, handmade chocolate, amazing one of a kind jewelry from Vintage Bling, a certificate for a wilderness yacht cruise, a very heavy gold bear casting and even a psychic reading. I didn’t score the really comfy furry snow moccasins, but Neve did. Next stop, Globes weekend.

Vera Anderson

Es escritora, fotógrafa, cineasta y vive en Hollywood con su esposo y su traviesa cachorrita Airedale. Promete estar más activa en Twitter y espera que el guión que escribió con su hermano se convierta en película.

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