Revista del Mes SUSCRÍBETE
app store play zinio
Revsita del Mes
SÍGUENOS EN

CinePREMIERE

Por: Clara Itzel Hernández Valladares

31 / 12 / 1969
noticias

San Sebastián 2011: De la saturación al apagón…

Los Marziano de Ana Katz, Le Havre de Aki Kaurismäki y más. 

 
Ante un consumo masivo de electricidad las probabilidades de apagón o (al menos) de cortocircuito, son mayores. Ante una saturación de películas como la que nos brinda este año el Festival de San Sebastián en su recta final, las neuronas del espectador amenazan ruina, sobre todo si el menú a engullir (sin posibilidad de saborearlo plenamente, recordémoslo) lejos de estar conformado por platillos de calidad contrastada resulta, en el mejor de los casos, insípido.
 
Nadería porteña
Y en medio de estas incertidumbres uno ve como un concurso que empezó con brillantez se va apagando hasta llegar a la decepción que ha supuesto esta mañana el pase del film argentino Los Marziano de Ana Katz. Hace años el Festival de San Sebastián era el certamen de referencia para el cine latinoamericano, un rasgo que fue perdiendo cuando sus responsables abogaron por dar al evento una dimensión mucho más internacional, fuera del estricto mercado hispano. Así las cosas la cuota de cine latinoamericano la cubren últimamente con auténticas naderías como Los Marziano, la historia de dos hermanos distanciados que en la obstinación de su vejez encuentran una puerta abierta al entendimiento. Lo mejor que se puede decir del film es que su directora se muestra hábil en la contención de una historia que en manos de cualquier otro cineasta argentino hubiera procurado sentimentalismo a raudales hasta el empalago. Pero esa contención es la mejor virtud del film y también su peor defecto ya que el conflicto apenas queda sugerido y la película no avanza más allá del apunte sobre el perfil de sus protagonistas. ¿En serio no se ha rodado nada mejor en Argentina este año como para seleccionarlo de cara a cubrir dignamente la cuota de cine porteño que siempre ha mantenido San Sebastián? Cuesta creerlo, la verdad.
 
Secretos y mentiras en el ghetto lisboeta
A modo de preludio ya se había proyectado ayer la portuguesa Sangre de mi sangre que, siendo como es una obra estimable en muchos aspectos, tampoco entusiasmó por estos lahares. Se trata de una revisión de los resortes del melodrama en su vertiente más “popular” (por no decir naca) con un ojo puesto en el folletín decimonónico (incesto, bajos fondos, madre dominante, delincuencia, etc.) y otro en ese neorrealismo de nuevo cuño que hace estragos actualmente en las cinematografías europeas y que se ha dado en llamar (en genérico) “cine social”. Y el caso es que la película está maravillosamente rodada siendo imposible disociar a su realizador, João Canijo de quien fuera su maestro y mentor: Manoel de Oliveira. Como alumno aventajado que es, Canijo construye primorosas escenas con el desenfoque, el diálogo fuera de campo, el encuadre artificial… Pero ¡ay! sin que semejante derroche de facultades genere una propuesta viva, original o radical. Más bien el asunto se queda en un quiero y no puedo. Con todo una obra meritoria que en más de un aspecto evoca el cine de Mike Leigh, imbuido, eso sí, de la saudade típica portuguesa.
 
El heredero de Kaurismäki es griego
Resulta, cuando menos, curioso que mientras Aki Kaurismäki hacía acto de presencia en la sección paralela Zabaltegi para defender su última película Le Havre (ya proyectada en Cannes), la Sección Oficial del Festival donostiarra acogiera Mundo injusto tercera realización del griego Filippos Tsitos. Es tan evidente que el universo del maestro finlandés está en el epicentro de la inspiración narrativa del director heleno que quienes somos fans declarados del primero no podemos dejar de mostrar una inevitable corriente de simpatía hacia este título, maravillosamente dirigido y con un discurso moral impecable sobre la decadencia de una sociedad en la que el altruismo y el desinterés brillan por su ausencia. Mundo injusto es la típica película que, relegada a la invisibilidad, por los programadores del certamen puede dar perfectamente la campanada y atraer para sí alguno de los premios gordos que se darán a conocer el sábado en la noche.
 
Certezas orientales
Por lo demás el día de ayer dio para certificar el apabullante dominio técnico que de la narración cinematográfica poseen el japonés Hirokazu Kore-Eda y el hongkongnés Johnie To aun en sus trabajos menos personales. Kore-Eda (que suena como uno de los favoritos a los premios finales por su película Kiseki, comentada hace dos días, hizo doblete y presentó The Days After su contribución a un filme colectivo de fantasmas donde nos narra el dolor que embarga a una joven pareja ante la pérdida de su hijo con sensibilidad y maestría. Una pequeña (51 minutos) obra maestra.
 
Por su parte Johnnie To aparca sus habituales cintas de acción para brindarnos una inclasificable comedia (tarda en arrancar, cambia las expectativas del espectador continuamente, mezcla géneros, personajes, tiempos y situaciones a su antojo) inspirada en la actual crisis económica donde nos muestra a un atajo de personajes ruines, avariciosos y especuladores que únicamente guían sus actos por el dinero, algo que lejos de hacerles más fuertes (como ellos creen) les vuelve más débiles. Cuando tras su pase en Venecia algunos hablaron de un Johnnie To menor, yo intuí que aun menor se trataría de un film estimulante. Certeza consumada.
 
Mañana Ripstein cierra concurso. Cruzamos los dedos para que la maestría y la veteranía del mexicano eleven el nivel competitivo. 
 
–Jaime Iglesias / Enviado San Sebastián
Autor

Clara Itzel Hernández Valladares

Clara Itzel es una comunicóloga junkie de los animales, TV, cine, libros, tatuajes, pop culture, té & café. La pueden seguir en instagram (@MissClaraItzel) y leer en ElMoodRandom.com

Ver más artículos de Clara Itzel Hernández Valladares

COMENTARIOS

News

¿Ya atrapaste Pókemon?

¡Ahora atrapa las mejores trivias en nuestro newsletter!

SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER

Tú quieres reír

CINE PREMIERE TIENE ESTAS RECOMENDACIONES PARA TI...

Más películas