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Columnas REVISTA

Cuando Russell conoció a Henry…

Por:

07-06-2013

Él es famoso por ser impredecible en una entrevista y como periodista uno nunca sabe si le tocará el Russell Crowe enojón e impaciente, o el Russell Crowe serio, callado y nada comunicativo. Este día, sin embargo, en las instalaciones de Warner en Burbank, quien llega sonriendo y muy parlanchín es Russell, el encantador. Esta […]

Él es famoso por ser impredecible en una
entrevista y como periodista uno nunca sabe si le tocará el Russell Crowe
enojón e impaciente, o el Russell Crowe serio, callado y nada comunicativo.
Este día, sin embargo, en las instalaciones de Warner en Burbank, quien llega
sonriendo y muy parlanchín es Russell, el encantador. Esta versión
refrescantemente amable del señor Crowe está aquí para hablar de su papel como
Jor-El, el padre biológico de Superman, interpretado por Henry Cavill, pero lo
que trae es muchas ganas de contar una historia …

“Estaba en el set de Prueba
de vida
, en el 2000 – él recuerda–. Y hay una escena al principio de la
cinta en la que voy al internado donde está mi hijo para explicarle que otra
vez el personaje que interpreto se tiene que ir a trabajar fuera del país. En
la escena estoy viendo un partido de rugby y me fijé que en el campo había un joven,
un chavo muy dominante que llamó mi atención. Entre tomas, ese chico decidió
venir a platicar.

Un par de días después, cuando terminamos la secuencia y ya nos
íbamos a Polonia, le hice un pequeño paquete al jovencito que actuó de mi hijo,
Merlin Hanbury-Tenison. Se me ocurrió que si estás en un internado, recibir un
paquete inesperado debe ser algo increíble. Así que mientras le armaba el
paquete a Merlin, decidí también hacerle uno al otro chavo que vino a platicar
porque me acordaba de su nombre. Era un paquete pequeño, una playera de rugby
australiano, un bote de Vegemite, una foto de Gladiador y una nota: ‘Querido Henry, el viaje de mil millas
comienza con un solo paso
’. Y es que todas sus preguntas habían sido sobre
actuación y noté que se lo tomaba muy en serio, eso me llegó mucho. Supongo que
me identifiqué con él, como que veníamos de la misma tribu.

Sabía que yo había sido ese niño muchas veces, cada vez que le
pregunté algo a alguien y necesitaba que me dieran una respuesta honesta, no
sólo darme el avión. Le dije que era un trabajo muy difícil, que nadie le haría
ningún favor, pero que sin importar lo insensatos que le llegaran a parecer sus
sueños, si quería lograr algo, tenía que perseguirlo.

Y luego, ahí estábamos 12 años después en un gimnasio en
Napierville, haciendo ejercicio lado a lado, todos los días durante meses y
nunca dijo nada, ni una palabra. Digo, obviamente hablamos y todo, pero nunca
me recordó aquel incidente. Pero algo me molestaba sobre él y terminé por preguntarle
a nuestro entrenador si sabía si yo lo conocía de algún lado. Él me dijo que
sí, pero ahí lo dejó. De ahí le pregunté a mi agente que si había trabajado con
él o de dónde lo conocía. Y mi agente aquí en Los Angeles se puso a hablar de
un restaurante donde Henry Cavill había sido jefe de meseros, pero yo nunca
había ido ahí así que sabía eso era irrelevante.

Finalmente, un día estábamos ahí sentados y simplemente le
pregunté: “¿Te conocí antes de esto?”. Él me mostró una pequeña sonrisa y me recitó
toda la conversación. Yo lo recordé completamente porque su memoria de lo que yo
le había dicho fue muy específica y había significado mucho para él.

¿Cómo qué?

Pues me preguntó que cómo era esto en realidad y le dije: “Te
tratan de la mierda –ríe–, pero te pagan bastante bien”.


WHEN RUSSELL MET HENRY…

 

Notoriously unpredictable in an interview situation, as a
journalist one never knows if they will get the cranky, impatient Russell Crowe
or the brooding, non-communicative Russell Crowe. But on this day, at the
Warner Brothers lot in Burbank, the charming Russell shows up, smiling and
talkative.
This refreshingly affable Mr. Crowe is here to talk about his role
as Jor-El, biological father of Superman, played by Henry Cavill, but he’s in a
story-telling mood…

“I was on the set of PROOF OF LIFE in 2000,” he recalls. “There’s
a scene right at the beginning of the movie where I go to the boarding school
that my son is attending to explain to him that yet again my character in the movie is not going to be around because I
have another job to do overseas. The scene is me watching a game of rugby and there was this one kid on
that field, quite a dominant player, who catches  my eye. And between takes, this kid takes it
upon himself to come over and start a conversation.
 A few days later we’d finished that sequence,
we were about to fly off to Poland and I put together a little package for the
kid that played my son, Merlin Hanbury-Tenison. My thinking with that was that
if I was at boarding school, unexpected mail would be the greatest thing
possible – and as I put that package together for Merlin I decided to put one
together for that kid that had come over and talked to me because I remembered
his name. It was just a little sort of care package – an Australian Rugby
jersey, some Vegemite, a photograph from GLADIATOR – with a note, ‘Dear Henry, A
journey of a thousand miles begins with a single step,’
 because all his questions had been about
acting and he’d come at it from such a serious perspective, that’s what touched
me a little bit, you know. I suppose it was just a matter of recognizing
somebody from the same tribe – I knew that I’d been that kid many times, when
I’d asked someone a question and I really need that person to give me an honest
answer, not just brush me off with platitudes. So I told him it was a very
difficult gig, that nobody would do him any favors but that no matter how
ludicrous he thought his dreams were, if he wanted to achieve something that he
should just pursue it.  And then lo and
behold we’re in the gym in Napierville 12 years later, working out side by side
every day for months, and he never said boo, right, didn’t say a word. I mean,
we talked and everything obviously but, he didn’t remind me about it. Still there
was a thing nagging at me all the time and finally I said to the guy who was
training both of us, ‘Do I know this kid?’ And he said ‘yes’ and left it at
that. Then I asked my agent, ‘Have I worked with him before, do I know this guy?’
And my agent George Freeman here from Los Angeles went on this elaborate conversation
about some great restaurant in Santa Monica that Henry Cavill had been the
maitre d’ of  – and I knew I had never
been to that restaurant so that was irrelevant. Finally one day we were just
sitting there talking and I just asked him, ‘Have I met you before?’ And he had
a little quiet smile on his face and then the whole conversation came out and a
flush of memory ran through my body, because his memory of what I told him was
so specific, and had meant so much to him.”

Such as?

“Well he had asked me, 
‘What’s it really like?’ And I had answered. ‘Well, they treat you like
shit (laughing) but they pay you pretty well.’ ”  

mm

Periodista independiente por más de 16 años (en Cine PREMIERE desde 2006). Se especializa en anime, comics, doblaje, tecnología y videojuegos. Sus sagas favoritas: Doctor Who, Star Trek y Star Wars. Batimaníaco, geek ochentero y hardcore gamer.

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