Revsita del Mes Suscríbete
Mapa interactivo Entra y explora
CP96 – Eso, sólo en América

Hablamos de It (Eso) y Barry Seal, sólo en América

Suscríbete a la revista

Síguenos Social

Suscríbete al Newsletter Newsletter

Recibe las mejores noticias de cine, series, trailers y críticas

Columnas REVISTA

Wim Wenders se aferra al 3D en la Berlinale 2015

Por:

10-02-2015

La nueva película de Wim Wenders genera opiniones encontradas en la Berlinale 2015

Wim Wenders puede dejar de temblar: su película no será tan denostada como la de su compatriota Werner Herzog. El hecho además implica cierta paz para los organizadores de la #berlinale2015, probablemente aún chocados por la forma en la que la prensa local destrozó Queen of the desert, filme al que ni siquiera el talento y belleza de Nicole Kidman pudieron salvar. Tanta saña mediática no se veía desde que Gregory Nava presentó aquel bodrio de Bordertown hará unos cinco o seis años. 

Pero eso tampoco quiere decir que Every thing will be fine sea una cinta excepcional. El trabajo de Wenders, por supuesto, es intachable. Cada encuadre, cada detalle se encuentra quirúrgicamente ejecutado; la música es correcta y aparece donde debe aparecer; la el flujo narrativo mantiene un ritmo adecuado… pero hay algo que no acaba de cuajar. Es como si algo hubiese fallado en el engranaje de todas estas piezas. Pero empecemos por la trama: la cinta narra la manera en la que la vida del escritor Tomas Eldan (James Franco) se transforma a partir de un terrible accidente. Ello hará que su devenir se halle hilado al de otra familia (aquí aparece Charlotte Gainsbourg) y a la vez se genere preguntas existenciales que pondrán en riesgo la relación con su pareja (Rachel McAdams). Esta dramática deuda con el pasado acompañará a Eldan por varios años hasta llegar a un punto inesperado. ¿Cuál es entonces la falla ante un guión que parece tan bien armado? Unos dirán que el método de actuación de Franco no era el adecuado para esta cinta, otros que el cruce de géneros al que Wenders se aventura hacia el último quinto del filme no venía al caso, unos más que las capacidades de Gainsbourg y McAdams fueron un tanto desperdiciadas.

Al final lo más correcto será lo que juzgue cada espectador. En cualquier caso, sí que hay una pregunta que unificará los distintos criterios: ¿era absolutamente necesario utilizar 3-D para contar un drama?

Más allá de las preguntas que genere la cinta de Wenders, lo indudable es que se suma a las evidencias de que el cine alemán necesita una transformación. De que le va mejor -y se aprecia más auténtico- cuando mira más hacia dentro que hacia fuera. Películas recientes como Oh boy o la recién exhibida en la esta Berlinale, As we were dreaming, son un claro ejemplo de ello. 

mm

Periodista independiente por más de 16 años (en Cine PREMIERE desde 2006). Se especializa en anime, comics, doblaje, tecnología y videojuegos. Sus sagas favoritas: Doctor Who, Star Trek y Star Wars. Batimaníaco, geek ochentero y hardcore gamer.

Notas relacionadas

Comentarios