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Al Gore y lo nuevo del director de Tangerine entre lo último que vimos en Cannes

Por:

24-05-2017

Nuestras impresiones de las más recientes cintas que hemos visto en Cannes.

En Cannes uno encuentra de todo un poco. Dentro de las funciones especiales de la selección oficial, esta edición cuenta con varios documentales de formas muy distintas (sociológicos, cinéfilos, íntimos, investigaciones, bitácoras…). Y en estos dos últimos días se exhibieron dos de ellos con mucho éxito.

 

Carré 35 de Eric Caravaca

La segunda realización del actor francés Eric Caravaca (el protagonista de L’Amant d’un jour, la nueva obra de Philippe Garrel presentada en la Quincena de los Realizadores), Carré 35, narra el secreto familiar que sus propios padres mantuvieron toda su vida acerca de una hermana mayor muerta en su infancia. Cuestionando a sus familiares e investigando entre los suburbios parisinos y de África del Norte en los años de fin de la colonización francesa, Caravaca logra trascender sus preocupaciones personales para revelar la vergüenza social que, en aquel tiempo, podía representar tener un hijo discapacitado. La cercanía con su mamá permite, sin juzgarla, hundirse en la mente de una mujer en plena denegación de la realidad y de sus actos.

 

Una secuela incómoda de Bonni Cohen y Jon Shenk 

Es una totalmente opuesta recepción la que recibió el nuevo documental dedicado a la lucha en contra del calentamiento global de Al Gore: Una secuela incómoda. De una forma muy académica, con mucho menos datos fuertes e impactantes que la primera entrega (Una verdad incómoda, estrenada en Cannes hace 11 años), este trabajo militante encuentra su innegable interés en la pertinencia evidente de su tema, más de actualidad que nunca después de la elección de Donald Trump y la nominación de opositores a toda política eco-responsable para encabezar las estructuras de medioambiente de Estados Unidos. La presencia en la sala de políticos franceses de primer nivel y del fotógrafo Yann Artus-Bertrand, favoreció una muy larga y significativa ovación de pie.

 

The Day After de Hong Sang Soo

Otro filme que fue recibido con una larga y considerable ovación fue el regreso a la Competencia Oficial del cineasta coreano Hong Sang Soo, quien presentó lo que probablemente sea su drama más duro y contundente a la fecha, The Day After, un íntimo y austero relato moral sobre infidelidades en tradición con la filmografía del cineasta quien recibió una unanimidad a favor por parte de la crítica especializada a diferencia del resto de los filmes en competencia que al momento, han desatado toda una serie de opiniones polarizantes. 

 

The Florida Project de Sean Baker

Unanime fue también el recibimiento favorable que obtuvo el cineasta estadunidense Sean Baker, quien llegó a la Riviera Francesa tomando vuelo desde los terrenos que ya han explorado cineastas como Harmony Korine (Gummo, 1997) o John Waters (Pink Flamingos, 1974), para presentar The Florida Project, su más reciente largometraje después del éxito alcanzado con la hilarante Tangerine. En esta película, Baker presenta, casi de manera documental, la vida de un grupo de residentes de un decadente complejo habitacional en Orlando, Florida, calcado de los opulentos residenciales temáticos de los parques de Disney, enfocándose en las dinámicas de un grupo de niños y sus madres. La película evade con ácida inteligencia y vulgar gracia las trampas tremendistas y amarillistas que su contexto podría tener, presentando simplemente situaciones armadas alrededor del cotidiano infantil, evocando las aventuras del joven Antoine Doinel (de Los 400 golpes) pero plagados de groserías, malos ejemplos y mucho afecto.

Estelarizada por un grupo de actores amateur, dueños de un sucio garbo y agresivo carisma, la película presenta también a un insuperable Willem Dafoe como el administrador del edificio, una figura que irradia calidez y paternalidad, una de las contadas joyas que nos ha regalado esta edición.

 

Homenaje a André Téchiné

De alguna forma, un cineasta del rango y la amplitud de obra de André Téchiné se las arregla siempre para quedar en segunda fila. Autor de una obra que comienza en 1975 y se extiende a lo largo de 22 películas, Téchiné ostenta el récord –porque tiene que ser un récord– de haber sido nominado seis veces a la Palma en Cannes, tres al Oso en Berlín y ocho veces al César sin haber celebrado sino una vez (un César) la victoria.

Sin que la sequía parezca restarle fuerzas y con un promedio de un largometraje cada dos años, Téchiné ha construido una obra larga, coherente y detallista que suele estar al servicio de su deslumbrante catálogo de musas recurrentes: Catherine Deneuve, Isabelle Adjani, Juliette Binoche, Isabelle Huppert, Emmanuelle Béart e incluso, en su ópera prima, Jeanne Moreau.

Por eso, un homenaje como el rendido por el Festival de Cannes, en conmemoración de los 75 años de vida del cineasta parece un acto mínimo de justicia tardía para un realizador que, sin alzar la voz ni llamar reflectores, ha sido una presencia constante en el panorama francés de las últimas décadas, aunque fuera del país haya permanecido casi en el anonimato. En un evento presidido por Thierry Fremaux, director del festival y un desfile irrepetible de las grandes damas de su cine, como la mayoría de las mencionadas arriba, encabezó un aplauso de pie al finalizar la proyección de Nos annes follés, estrenada fuera de competencia. Paradójica y lamentablemente, resultó ser uno de sus trabajos más débiles.

 

 L’Atelier de Laurent Cantet

Otra nota media la apartó L’Atelier de Laurent Cantet quien, al contrario de Téchiné, conoció un éxito repentino en Cannes con La clase (Entre les murs, 2008) hace casi una década –ganó la Palma de oro en su primera competencia– y desde entonces parece batallar para fraguar un proyecto que reafirme su posición en la industria.

L’Atelier, presentada en la sección Una cierta mirada, regresa a algunos de los temas e ideas de La clase –la tensión entre maestros y alumnos, los procesos educativos, la formación de identidades en la adolescencia– para dibujar un perfil de la Francia reciente, acechada por los fantasmas del racismo y la xenofobia. Potente, pero mediana, L’Atelier es una cinta valiente que frecuentemente se queda por debajo de las ideas que la animan.

Jean-Christophe Berjon, Jorge Negrete, Pedro Emilio Segura y Sergio Huidobro, corresponsales de Cine PREMIERE y críticos del programa MI CINE TU CINE

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