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BERLINALE 2019: Polémicas y neonazismo

Por:

15-02-2019

La primera cinta de Netflix en la Berlinale trajo abucheos y aplausos desde los créditos iniciales. Además, Guy Nattiv presentó su largometraje Skin.

Coixet y las polémicas de la Berlinale

Es de suponer que ninguna fiesta de cine de gran talante, como lo es la Berlinale, es capaz de librarse de polémicas. Esta edición no fue la excepción. Alimentada por los rumores, la inesperada salida de concurso de One Second, el filme más reciente del laureado director chino, Zhang Yimou, apenas unos días antes de que se proyectara, provocó más de un respingo entre los medios informativos. La versión oficial que se ha brindado y que fue confirmada por la organización del festival alude su retiro por “cuestiones técnicas”, mismas que impedirían que el filme fuera completado a tiempo para su exhibición. El hecho, sin embargo, de que el relato a contar se ubique en la época de la revolución cultural impulsada por Mao Zedong, en la que hubo un número masivo de civiles perseguidos y ejecutados, ha alimentado la sospecha de que detrás de la decisión se halle la mano del gobierno de Xi Jinping, mismo que no se caracteriza precisamente por su apoyo a la libertad de expresión.

Menos político, pero no menos evidente fue el malestar que causó en algunos la presentación de Elisa y Marcela, cinta que marca el debut de Netflix en la Berlinale. Como era de esperarse, tanto los abucheos como los aplausos se mostraron desde los créditos iniciales. De hecho, durante la conferencia de prensa que se brindó después, Isabel Coixet, directora de la cinta, se manifestó contrariada ante una carta firmada por más de cien exhibidores alemanes que pidieron que su película fuese retirada del concurso, dado que nunca se verá en las salas de cine teutonas. “Los exhibidores hacen negocio con los autores, así que boicotear a un autor es incoherente. El futuro pasará por la coexistencia en películas en plataforma y salas. Y la cosa va a cambiar con el triunfo de Roma en los premios Oscar. Pero la carta es una falta de respeto al festival, a la producción y a mí como autora”, aseguró Coixet ante los periodistas presentes. Filmada en blanco y negro, Elisa y Marcela cuenta la historia de amor de dos mujeres gallegas que, luego de que una de ellas se hace pasar por hombre, se casan por la Iglesia. El hecho ocurrió en realidad en los albores del siglo XX y Coixet lo retrató con la elegancia y el toque romántico –para algunos a veces excesivo– que caracteriza a su estilo de hacer cine.

Skin, la redención de un neonazi

Skin es el nombre de uno de los cortometrajes de ficción que está nominado en dicha categoría en la próxima edición del Oscar. Lo dirige el aclamado director israelí Guy Nattiv, quien curiosamente también decidió titular así al largometraje que realizó  el año pasado y que fue proyectado en la sección Panorama de la Berlinale, luego de estrenarse con éxito en el pasado festival de Toronto. Hay que decir que, pese a que se trata de historias distintas, hay puntos de intersección entre ambos trabajos. Uno de ellos es la presencia de Danielle MacDonald (Bird Box), quien cuenta con un papel relevante en los dos documentos. El otro es la temática, dado que uno y otro giran alrededor de los grupos de supremacistas blancos en los Estados Unidos, o neonazis, para acabar pronto.

En el caso de Skin, el largometraje, Nattiv cose con inteligencia un relato de redención, el cual está basado en el testimonio real de un hombre que consiguió salir de ese mundo en el que imperan la violencia y el odio. Jamie Bell es el actor encargado de encarnar a Bryon, un tipo que posee tantos prejuicios como tatuajes y que, al igual que todo xenófobo y racista, es una suma de inseguridades, ignorancia y un profundo desprecio por sí mismo. Para fortuna suya, debajo de las toneladas de alcohol que consume y una probable afición a las teorías conspiratorias, Bryon posee un coeficiente intelectual ligeramente mayor al de sus condiscípulos y una sensibilidad especial, lo que al tiempo le permite verse como es: un individuo patético tapizado de dibujos ridículos y mal trazados. Sin duda se trata de la interpretación más física de Bell desde Billy Elliot, la película que lo hizo famoso, y es el mejor rol que ha caído en sus manos desde entonces. Skin es una película que hay que ver, más ahora que los Bryon del mundo vuelven a sentirse con permiso de salir de sus cloacas.

Carlos Jesús (aka Chuy) es escritor y periodista freelance. Desde 2006 radica en Berlín, desde donde colabora para distintos medios. Sus pasiones son su familia, la cerveza, escribir relatos y el cine de los setenta.

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