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Clint Eastwood: sus mejores personajes

Por:

29-01-2019
Clint Eastwood El bueno el malo y el feo The Good the Bad and the Ugly

El talento de Clint Eastwood le ha permitido deambular por todos los géneros: desde dramas románticos hasta sus inolvidables westerns.

Clint Eastwood es una auténtica leyenda viviente del cine, tanto por su destreza realizadora como por su talento histriónico. Una combinación que ha resultado más de 60 años de trayectoria, grandes clásicos y personajes realmente memorables.

Aunque ha considerado el retiro desde hace unos años, siempre termina regresando porque el cine «te permite pensar lo que harías o cómo te sentirías sobre algo en la vida real». Por ello piensa que «probablemente seguiré. Me siento bien, pero depende del material. Debo pensar si tiene validez y relación con la actualidad» [vía].

Aunque ha cosechado estupendos resultados como actor y director, nos olvidamos temporalmente de su labor realizador para recordar los mejores personajes interpretados por Clint Eastwood: presidiarios, forajidos o agentes policiacos, ¿cuál es su favorito?

 

Robert Kincaid (Los puentes de Madison, 1995)
(Vía)
La filmografía de Clint Eastwood suele caracterizarse por su rudeza, pero lo cierto es que también tiene un lado sentimental. El mejor exponente es Robert Kincaid de Los puentes de Madison, un fotógrafo profesional que vive una brevísima, pero muy intensa relación amoroso con Francesca Johnson, una mujer casada, con familia y quien se plantea dejarlo todo para seguirle por el mundo. No cosechó grandes premios, pero suele ser recordada como la película que unió en pantalla a dos de las máximas leyendas de la industria cinematográfica: Meryl Streep y el propio Eastwood.
Frank Morris (La fuga de Alcatraz, 1979)
(Vía)
Alcatraz era conocida como la prisión más segura del mundo, hasta que varios reos exhibieron sus debilidades con escapes aparentemente imposibles. Tal fue el caso de Frank Morris, un reo que aprovechó su elevado intelecto para elaborar un plan relativamente sencillo que incluía un túnel en la pared y un muñeco de papel maché para su celda, con el que nadie notaría su ausencia y tendría tiempo suficiente para abandonar el inmueble. El escape generó conmoción, admiración y muchos rumores de aparentes avistamientos, y no pasó mucho tiempo para que la historia fuera trasladada al cine en La fuga de Alcatraz. El célebre criminal es encarnado por Clint Eastwood, quien se olvida temporalmente de la profundidad que caracteriza a muchos de sus personajes para concentrarse de lleno en la acción. ¡Y vaya que lo logró! Una de las películas más populares de su época y un clásico obligado para todos los amantes del género.
Walt Kowalski (Gran Torino, 2008)
(Vía)
Algunos de los personajes más memorables de Clint Eastwood se caracterizan por la eterna búsqueda de justicia, pero ninguno lo hizo de un modo tan singular como Walt Kowalski. Se trata de un veterano de la Guerra de Corea que arranca la historia como un severo detractor de los asiáticos, hasta que un accidentado encuentro le convierte en un fiero defensor de su integridad. Aunque algunos lo acusan de ser excesivamente cómico, el viejo soldado fue mayoritariamente aplaudido por mostrar que la xenofobia puede erradicarse con la supresión de prejuicios y el acercamiento a otras culturas. No conforme con ello, Kowalski también representa una curiosa evolución del justiciero cinematográfico que tantas veces encarnó Eastwood: el nuevo héroe no puede resolver los problemas en solitario y requiere el apoyo de toda una comunidad para concretar su misión.
John 'McBee' McBurney (El seductor, 1971)
(Vía)
Casi 45 años antes de que Sofia Coppola dirigiera El seductor, Don Siegel realizó su propia adaptación a la novela de Thomas P. Cullinan con Clint Eastwood como su actor estelar. La película no tuvo un gran éxito en taquilla, pero esto no le resta mérito al que muchos consideran uno de los papeles más desafiantes del actor, quien lo consideró la oportunidad perfecta para interpretar personajes más allá del western. El californiano cumplió al capturar el deseo, nerviosismo y odio de un soldado unionista cautivo en una casa confederada habitada por siete mujeres que no saben realmente qué hacer con él, lo que resulta en una gran cinta de violencia y venganza.
Frankie Dunn (Golpes del destino, 2004)
(Vía)
Se decía que los mejores años de Clint Eastwood habían quedado atrás, hasta que el veterano demostró lo contrario con Million Dollar Baby. El actor interpreta a un viejo entrenador de boxeo llamado Frankie Dunn, quien decide arriesgarlo todo con la preparación de una pugilista amateur de grandes condiciones. El resultado es agridulce, pues la dupla saborea las mieles del éxito, para luego enfrentar la peor de las pérdidas. La película cosechó toda clase de reconocimientos, incluyendo el Oscar a Mejor película y director para el propio Eastwood, pero también generó durísimas críticas por su trágico desenlace que para muchos debió resultar diferente. El legendario creativo silenció a todos al asegurar que sólo había capturado un reflejo fiel del sueño americano.
Josey Wales (El fugitivo Josey Wales, 1976)
(Vía)
Josey Wales no es el personaje más popular en de Clint Eastwood, pero sí que es uno de los más aclamados por la crítica. Esta buena respuesta se debió a la complejidad de su historia: un granjero sureño completamente ajeno a la Guerra Civil hasta que las tropas unionistas asesinan a su familia, lo que le lleva a enlistarse del lado de los confederados en busca de venganza. Una vez terminado el conflicto, el personaje rechaza el perdón y decide mantener su juramento con las guerrillas que siguen en pie de lucha contra los norteños. Las alianzas del personaje central han provocado que algunos le señalen de racista, cuando lo cierto es que Eastwood siempre fue muy cuidadoso para evitar mensajes erróneos, pues su verdadera intención era demostrar que un hombre aquejado por el dolor vive en una guerra perpetua sin importar la paz que aparentemente le rodea.
Red Garnett (Un mundo perfecto, 1993)
(Vía)
Clint Eastwood suele protagonizar sus películas o ceder la responsabilidad a otros actores de talento demostrado. Sin embargo, Un mundo perfecto fue una de las pocas excepciones en las que se inclinó por un personaje secundario, aunque no por ello menos fascinante. La cinta explora con destreza la travesía de un criminal recurrente que toma a un pequeño como rehén, con el que luego establece una emotiva relación padre/hijo. Por su parte, Eastwood interpreta a un agente dispuesto a todo por detenerlo. No sólo por cumplir con la ley, sino porque cree que la captura enmendará un viejo error que cometió con el delincuente cuando era sólo un adolescente. Una historia conmovedora con la que el actor demostró que sus cualidades histriónicas le permiten brillar en cualquier papel.
Bill Munny (Los imperdonables, 1992)
(Vía)
Clint Eastwood fue el último gran exponente del western y no sorprende que fuera precisamente él quien encarnara al último gran personaje del género. Se trata de Bill Munny, un criminal redimido que decide retomar las armas en busca de una recompensa que garantice un mejor futuro para su familia. Pero las cosas han cambiado mucho desde su última batalla y quien una vez se ubicara entre los criminales más peligrosos de su época ahora es la única esperanza de un grupo de mujeres aquejadas que habitan en un pueblo indiferente a las justicias que enfrentan. Un filme revisionista y que cimbró las bases de su género para ofrecer una visión menos romántica del viejo oeste, pero también más certera de la Unión Americana en que se inspira. No sorprende que la cinta fuera galardonada con cuatro Premios de la Academia, incluyendo Mejor película y director para el propio Eastwood.
El Hombre Sin Nombre (El bueno, el malo y el feo, 1966)
(Vía)
Clint Eastwood entiende el western como pocos, lo que le ha permitido abordarlo con naturalidad y experimentar con sus elementos simbólicos más destacados para así llegar a nuevas audiencias y distintas generaciones de aficionados. El mejor ejemplo es la trilogía Dollars de Sergio Leone, obra clave del spaghetti western y donde no sólo interpretó al mítico Hombre Sin Nombre, sino que fue determinante en su construcción al emplear su propio guardarropa para dotarle de algunos de sus elementos más característicos: el poncho, el sombrero, las botas e incluso sus cigarrillos. El toque final fue el silencio casi absoluto, un arma psicológica contra sus adversarios y que terminó de conquistar al público. Aunque su primera aparición fue con Por un puñado de dólares (1964), su momento más brillante llegó con El bueno, el malo y el feo (1966), donde el personaje establece una peligrosa alianza con la que pretende hacerse de una fortuna oculta en un cementerio. Irónicamente el pistolero fue concebido para el entonces Rory Calhoun, vieja estrella del western cuyo pago resultaba incosteable para la producción. Por esto mismo, Eastwood suele recordar entre risas que su incorporación se debió a que él era mucho más barato de contratar. Actualmente es imposible imaginar a otro que no sea él en el papel.
Harry Callahan (Harry el Sucio, 1971)
(Vía)
La violencia de los 60 y 70 fue fundamental para la concepción y aceptación del que muchos consideran el personaje más entrañable en la filmografía de Clint Eastwood. Se trata del agente Harry Callahan, mejor conocido como Harry el Sucio por sus métodos agresivos, desafiantes y poco ortodoxos, pero sumamente efectivos para contener las crecientes amenazas surgidas de un mundo cada vez más hostil. Como prueba sólo basta recordar la frase con la que sometió a un criminal y conquistó a toda una generación de aficionados: "Sé lo que estás pensando. ‘¿Disparé 6 balas o sólo 5?’ La verdad es que en la emoción yo también he perdido la cuenta. Pero siendo este un Magnum .44, el más poderoso revolver del mundo capaz de volarte los sesos, deberías hacerte una pregunta: ‘¿Me siento con suerte?’.” Harry estuvo de vuelta en cuatro secuelas a lo largo de casi 20 años, lo que le consolidó entre los personajes más queridos del legendario actor norteamericano, sólo por detrás del que muchos consideran el mayor logro histriónico de toda su carrera.

Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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