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CRÍTICAS Cine

El castillo de cristal – Crítica

Calificación Cine PREMIERE: 3.5
Calificación usuarios: 4.5
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27-10-2017

Probablemente por tratarse de la adaptación del best seller escrito por Jeannette Walls, la película cae en algunos escollos argumentales.

Título original: The Glass Castle
Año: 2017
Director: Destin Daniel Cretton (Short Term 12)
Actores: Brie Larson, Woody Harrelson, Naomi Watts
Fecha de estreno:27 de October de 2017 (MX)

Es el año de 1989. Una hija resentida, avergonzada de su crianza pero ahora exitosa columnista de chismes en una revista neoyorquina –pese a su interés en política– se encuentra en la Gran Manzana con sus padres. Los ve hurgando entre la basura pero no se baja del taxi que la lleva de un glamuroso restaurante a su flamante hogar. ¿Qué es lo que pasó en esta familia y cómo llegaron a este punto? El castillo de cristal, de Destin Daniel Cretton (Short Term 12) altera la línea del tiempo, y yuxtapone presente y pasado para fragmentar esta particular disfuncionalidad familiar hasta sus raíces.

Estamos ante la verdadera historia de la periodista Jeannette Walls (Brie Larson, que pudo tener más tiempo en pantalla), quien tuvo una infancia de claroscuros. Tanto ella como sus hermanos vivieron en carne propia el abandono de sus padres, ensimismados en una burbuja de falaz libertad. La alocada y salvaje dinámica familiar lo mismo los llevaba a vivir aventuras memorables, fugas de hospitales, que era fuente de descuidos paternos alarmantes. Rex (Woody Harrelson) y Rose Mary (Naomi Watts) eran bienintencionados, sin embargo, tenían deplorables prácticas parentales, al grado de dejar a su prole sin comer durante días.

Aunado a eso, el carismático Rex era un alcohólico empedernido constantemente despedido de sus trabajos, lo que hacía de él y los suyos una familia itinerante, un núcleo trotamundos. Pero esta camuflada libertad en realidad era una caótica anarquía donde las promesas paternas se diluyeron tanto que perdieron credibilidad por parte de sus cuatro hijos, especialmente de Jeannette, quien siempre tuvo un mayor vínculo emocional con su padre. Justamente de esta conducta se desprende la metáfora que titula al filme y a las memorias de la protagonista de donde se inspira.

Rex siempre prometió construirle a sus hijos un “castillo de cristal”, hazaña que irónicamente nunca cristalizó; el inexistente pero anhelado hogar simbolizaba la conducta paterna: la de un hombre hablador, que hacía promesas al viento, pero nunca consiguió nada; fracasos escondidos tras el discurso de una supuesta autonomía que en realidad era un desorganizado libertinaje.

Aunque para algunos el tratamiento que hace Destin Daniel Cretton de temas como el alcoholismo, el abandono, la irresponsabilidad paterna –hay un episodio en el que cuando niña Jeannette se prende fuego al cocinar porque su madre está muy ocupada pintando un cuadro– es diluido, condescendiente y ausente de un realismo oscuro y desgarrador, lo cierto es que el director y guionista no se encasilla en un retrato maniqueista de lo bueno y lo malo, sino que apuesta por la sutileza.

Su filme, si bien por momentos exagera su tono redentor, también plantea una clara preocupación por matizar y capturar los grises para resaltar que en medio de la disfunción y el egoísmo también puede haber amor y preocupación genuinas, las cuales no siempre resultan victoriosas en el día a día. Esta decisión narrativa queda particularmente clara en el manejo de la luz y los colores. Son llamativamente cálidos y luminosos para tratarse de un drama de dimensiones lóbregas, decisión estética que retrata cabalmente los claroscuros de la cotidianidad.

Lo anterior no exime al filme de caer en unos escollos argumentales. El vaivén entre pasado y presente deja a la intuición algunos capítulos que hubiera sido gratificante ver plasmados en pantalla, cuestión que siempre sale a relucir cuando se hace la adaptación de un libro, y en este caso, de un best seller. Al final, la idea central que estos padres intentaron transmitirle –a veces muy fallidamente a sus hijos– es que la lucha contra las inclemencias es lo que otorga la verdadera belleza, que enfrentar los monstruos personales da fortaleza y, al menos en ese aspecto, sí fueron exitosos.

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:
  • Capitán Fantástico (Matt Ross, 2016)
  • Los excéntricos Tenenbaum (Wes Anderson, 2001)
  • Las vueltas del destino (John Wells, 2013)

No soy la Madre de los Dragones, pero sí de @Enlabutaca; desde ahí y en Cine PREMIERE estoy en contacto con las buenas historias. Melómana, seriéfila, cinéfila, profesora universitaria, y amante de las bellas artes. Algún día escribiré una novela de ciencia ficción. ¡Unagui!

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