Revsita del Mes Suscríbete
Podcast de Cine PREMIERE #144 – Depredadores millonarios

El depredador, Locamente millonarios

September 2018

Suscríbete a la revista Media Kit

Síguenos Social

Suscríbete al Newsletter Newsletter

Recibe las mejores noticias de cine, series, trailers y críticas

CRÍTICAS Cine

El repostero de Berlín – Crítica

Calificación Cine PREMIERE: 3.5
Calificación usuarios: 4.5
Votar ahora:

Por:

03-07-2018
El repostero de Berlín

El repostero de Berlín es un agridulce relato de amor único gracias a las sutiles actuaciones de su reparto y a un guion que hace interesantes reflexiones sobre temas como la sexualidad, la religión y las relaciones humanas.

Título original: The Cakemaker
Año: 2017
Director: Ofir Raul Graizer
Actores: Sarah Adler, Zohar Shtrauss, Tim Kalkhof
Fecha de estreno:21 de June de 2018 (MX)

El juego de palabras no es intencional, pero El repostero de Berlín es una cinta agridulce. Originalmente estrenada durante el marco del XV Festival de Cine Judío en México, el filme tiene una mezcla de tragedia y duelo que conforman un atractivo y distinto romance que obliga a la audiencia a cuestionar la idea romántica –pero ingenua– que tenemos del amor.

El repostero de Berlín sigue la historia de Thomas (Tim Kalkhof), un alemán que mantiene una relación secreta con un hombre judío que conoce gracias a los postres que le compra. Tras preguntarse qué es lo que ha pasado con Oren (Roy Miller) después de no saber nada de él por algunas semanas, Thomas descubre que su amante tuvo un accidente en el que perdió la vida. Aprovechando la situación y con la intención de conocer más sobre el hombre que amó, Thomas viaja a Jerusalén y conoce a Anat (Sarah Adler), la esposa de Oren, quien está abrumada por el trabajo que tiene en su cafetería judía. Eventualmente, Thomas se da cuenta que el amor compartido que sentían por Oren es también la respuesta para superar la tragedia que ambos sufrieron.

Sin duda, la parte más interesante de El repostero de Berlín es cómo la cinta lidia con los problemas de sus personajes. Al inicio, no sabemos exactamente por qué Thomas se infiltra en la vida de Anat de una forma tan oportunista y macabra. No obstante, conforme la cinta avanza, el público entiende que las intenciones de Thomas en realidad son muy nobles: él aún sigue enamorado de Oren y quiere saber por qué alguna vez le dijo que nunca abandonaría a su familia en favor de su relación secreta. Lo que Thomas quiere es tan simple como una respuesta a un amor no correspondido. Por su parte, Anat aparece en pantalla como un personaje secundario que en realidad no cobra vida hasta que empieza a interactuar con Thomas de forma más íntima. Tanto Kalkhof como Adler entregan sutiles interpretaciones que acaban siendo el corazón de la cinta por la forma en que se van acercando el uno al otro, poco a poco.

En su primer largometraje, el director Ofir Raul Graizer escribe un guion lleno de ambigüedades que también respeta visualmente. Hay miles de preguntas en las miradas que Anat y Thomas intercambian a lo largo de la cinta, al igual que existe una gran interrogante por saber lo que está pensando Thomas cuando empieza a ver a Anat como una persona más que como la esposa de su difunto amante.

Es también destacable la forma tan orgánica en la que el filme integra a la religión como uno de los temas más importantes a tratar. Graizer pinta, con sus escenas, el retrato de lo complicadas que pueden ser las relaciones entre judíos y no judíos y es parte del trabajo de la audiencia reflexionar sobre estos comentarios que la cinta hace al respecto. Lo mismo ocurre con el tema de la sexualidad de todos los personajes: Graizer nos presenta a tres seres humanos complejos que más que etiquetarse, tratan de resolver sus deseos y sus emociones con lo que tienen a su alcance. A pesar de esto, algunos silencios a veces también ocurren en detrimento de la cinta. Hay escenas donde la emoción necesita de palabras para expresarse, pero el ritmo lento de la historia las somete, lo cual vuelve a unas partes un poco cansadas.

El repostero de Berlín se toma su tiempo para alcanzar su punto más interesante. Como un buen postre, esta cinta habla sobre finales: en las relaciones, en la vida de una persona… pero también nos da un vistazo a lo que pasa después del romance –el plato principal– y cómo, a veces, las historias de amor son menús que se sirven todos los días y que tienen un poco de felicidad, tristeza y duelo en partes iguales. Espolvoreada con interpretaciones sutiles por parte de su elenco y con un guion lleno de ambigüedades que dan espacio a la reflexión, ésta es una de las mejores historias de amor que han llegado a la pantalla grande este año.

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:
  • Of Skin and Men (Dir. Mehdi Ben Attia, 2017)
  • Liquid Truth (Dir. Carolina Jabor, 2017)
  • Nadie nos mira (Dir. Julia Solomonoff, 2017)

Soy fan de los slasher y me gustaría vivir en una película de terror. De grande quiero ser como Sidney Prescott. Algún día escribiré un best seller. Me gustan los libros, las series y obviamente, el cine.

Opinómetro

Opiniones de los usuarios

Notas relacionadas

También podría interesarte:

Comentarios