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Entrevista con Damon Lindelof por The Leftovers

Por:

17-04-2017

El creador de Leftovers nos habló sobre la última temporada de la serie por HBO y cómo evitará que este frustre a tanta gente como el final de Lost.

Hay un conjunto de sensaciones que sólo pueden experimentarse a través de premisas extrañas. A veces son preguntas que nos hacemos sólo porque sí: ¿Y si toda la gente que amas desapareciera de pronto? ¿Qué tal que sucediera en todo el mundo? ¿Qué pasaría con todos los que no se fueron? Mientras que a nosotros podrán parecernos preguntas ociosas, otros son capaces de construir poderosas historias a partir de ellas, como Tom Perotta, quien escribió la novela The Leftovers, y Damon Lindelof, que tuvo la osadía de adaptarla para la televisión en el 2014 después de haber formado parte de esa serie que rompió el corazón de sus seguidores con un final insatisfactorio para muchos: Lost.

La serie, que cuenta con las aclamadas actuaciones de Justin Theroux, Carrie Coon y Liv Tyler, entre otros, llega a su final en la tercera temporada que se estrenó este domingo 16 de abril. En su primera temporada, la historia comienza tres años después la “Partida Repentina” del 2% de la población mundial, que ocurrió en un 14 de octubre como cualquier otro. Nadie, ni la ciencia ni la religión, ha sabido explicar por qué se fueron ni a dónde, ni si podrán volver o si existe la posibilidad de alcanzarlos allá a donde hayan ido; y aunque la premisa es de índole fantástica, el corazón de la historia está en cómo se enfrentan a diario los personajes con esta pérdida dentro del pequeño poblado de Mapleton, New York. En la segunda temporada la acción se desplaza a Jarden, Texas, un lugar en el que, milagrosamente, nadie desapareció en la “Partida Repentina”, por lo que se vuelve un sitio seguro para quienes temen que el fenómeno vuelva a ocurrir. En ambas temporadas se explora cómo ante el desastre surgen nuevas familias, nuevos conflictos sociales, nuevos cuestionamientos científicos y desde luego, nuevas aproximaciones a la fe que funcionan como un doloroso recordatorio de que después de algo así la vida no puede continuar como si nada.

En esta última temporada los fans sí que obtendrán algunas respuestas, pero no todas, algo que sus creadores han dejado claro: el misterio es parte de lo que hace especial a The Leftovers. La acción se desplazará a Australia, un lugar cuya importancia ya se había anticipado, y Nora y Kevin tendrán que resolver conflictos que habían dejado bajo la alfombra. Probablemente será en el octavo y último capítulo cuando los espectadores se llevarán las sorpresas más grandes, a decir de Lindelof y compañía.

 

 

En esta última temporada también hay mucha incertidumbre para el espectador…

La serie no se trataba de a dónde se fueron todos y por qué, sino de observar cómo los que se quedaron luchan con esa cuestión, lo que puede ser frustrante, pero es quizá más parecido a la realidad que vivimos: no sabemos por qué la gente se comporta como lo hace, no sabemos qué pasa cuando morimos, por qué quien amamos nos deja por otra persona… para nosotros, se trataba de explorar cómo lidia la gente con todo eso para sentirse mejor en un mundo que ha vivido un evento traumático. Muchos han dicho que el libro de Tom Perotta funciona como una metáfora del 11 de septiembre, pero creo que en realidad puede ser una metáfora de cualquier suceso que se lleve de golpe a muchas personas (un tsunami, por ejemplo). En ese sentido, la serie representa esta experiencia de vivir en un mundo en el que no hay respuestas, y quisimos hacer que la audiencia se sintiera desorientada, así que estamos cómodos con que la serie no tuviera sentido a veces… porque sabemos que lo tendrá al final, cuando hayas visto la temporada completa.

 

En esta ocasión los personajes se desplazan a Australia. ¿Qué podemos esperar de ese cambio?

Queríamos que la serie se sintiera diferente en cada temporada, no sólo temática sino geográficamente (es algo que se nos quedó de The Wire, que nos inspiró a muchos de los que hacemos The Leftovers), casi como una novela distinta. En Australia buscamos sintonizar una frecuencia distinta. Además, la gente se siente inestable cuando la sacas de sus hogares, así que nos gustaba la idea de que los personajes se sintieran sin raíces, como en El Mago de Oz. Por eso la última frase de la segunda temporada (“Estás en casa”, le dice Nora a Kevin) hace referencia a la idea de que el hogar es más una idea que una situación geográfica, y tiene que ver con la gente que te rodea.

 

¿Cuál fue la intención al contar una historia como ésta?

Establecimos desde el inicio que, si estás viendo este serie para saber a dónde se fue todo el mundo, pues no esa clase de serie. Esta ambigüedad, que proviene un poco del cine europeo (mi papá era cinéfilo, y yo vi toda clase de películas así), puede hacer que en una mesa la gente discuta múltiples interpretaciones acerca de su significado, y creo que debe haber espacio en la televisión para que haya historias que generen eso, a veces todo es demasiado directo… por ejemplo: Breaking Bad, que aunque me encanta, no creo que deje lugar a la interpretación. Estoy mucho más interesado en decirle al espectador: “Yo tengo una intención, pero ¿qué es lo que piensas tú?”. Como Twin Peaks, que con 30 capítulos cambió toda la manera en como se hacía televisión. Es un reto, pero creo que las audiencias desean esa clase de retos.

 

¿Cómo influyó la experiencia de Lost en tu participación dentro de la serie?

Lost duró demasiado. Con The Leftovers, establecimos desde un inicio que tendría 3 o 4 temporadas, y creo que eso es producto de Lost, 28 episodios suena mucho más razonable que 121 (y eso que nosotros decidimos terminarla a pesar de que era una de las series más populares, preferimos ponerle fin antes de que la cancelaran). Creo que los narradores deben tener una idea de la duración de sus historias. Si al escoger un libro de 800 páginas dices “Mmhh, no estoy seguro de querer leerlo”, ¿qué ocurriría con un libro que no sabes cuándo terminará? Bueno, así son la mayoría de las series de televisión. Sé que mucha gente compara The Leftovers con Lost, pero en realidad fue una visión compartida porque la idea surgió del libro de Tom. Me parece un poco injusto para todos los que crearon esta serie sólo porque ambas historias me tienen a mí en común. ¡Ojalá sea juzgada por sus propios méritos!

Su trabajo es leer, ver películas y escribir; pero en su tiempo libre también lee, ve películas y escribe, así que no se queja de (casi) nada. Ha publicado cuentos y ensayos en Los viajeros. 25 años de ciencia ficción mexicana, Festín de muertos: cuentos de zombis mexicanos; y en Tierra Adentro y Letras Libres.

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