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CRÍTICAS

Falcon y el Soldado del Invierno – Crítica del Episodio 6

23-04-2021, 2:05:18 PM Por:
Falcon y el Soldado del Invierno – Crítica del Episodio 6

El final de Falcon y el Soldado del Invierno llevó el conflicto a un clímax en donde se conjugaron todas las agendas socio políticas de la serie.

Cine PREMIERE: 4
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Con anterioridad comentábamos que el verdadero corazón de Falcon y el Soldado del Invierno era aferrarse a los paralelismos que su historia pretendía hacer con la realidad y el episodio 6 de la serie confirmó esa suposición. Durante el desenlace (¿será?) sobre todo se trató de llevar el conflicto a un clímax en el que se conjugaron todas las agendas sociopolíticas que la serie ha insistido en desarrollar a la par de los personajes de Sam Wilson (Anthony Mackie) y Bucky Barnes (Sebastian Stan).

Durante los episodios pasados el camino de Sam le llevó a enterarse de la existencia de un super soldado negro que fue relegado, escondido y torturado por el Gobierno de los Estados Unidos. La represión sufrida por Isaiah Bradley le convirtió en una persona resentida, sin esperanzas, ni ánimos de protestar por sus derechos. Falcon meditó durante todo un episodio sobre su realidad como un hombre afroamericano en un país que todavía se mantiene como uno profundamente racista y decidió que el mundo tenía que estar listo para tener a un Capitán América negro.

Todos los caminos de la serie llevaron a este momento, a la conversión definitiva de Sam Wilson en el nuevo Capitán América. Y ciertamente Anthony Mackie sabe llevar el papel con aplomo, demostrando su calidad actoral para convertirse en un orador de moral y un líder a seguir, mientras que también luce fenomenal como un héroe de acción con escudo en mano y alas a la espalda.

Su discurso estuvo en todo momento cercado y construido en torno a los problemas raciales existentes en el país vecino. Asimismo se apoyó de la trama de sus antagonistas (los Flag Smashers) para recalcar los peligros del nacionalismo bruto y los riegos de un poder absolutista. Pareciera como si Falcon y el Soldado del Invierno hubiera sido diseñada como un afrenta nada sutil a la administración recién salida de la Casa Blanca. Y esto resulta en una decisión valiente y arriesgada, dado que el show pretendía debutar originalmente durante el otoño pasado, en medio de las crisis electorales.

En su desenlace la serie no condenó a Karli Morgenthau (Erin Kellyman), sino que la convirtió en una suerte de mártir y en un ejemplo de lo que podría pasar si los gobernantes del mundo no abrazan la empatía y aterrizan sus políticas a una realidad más cercana a la de la ciudadanía común. Sam protagonizó un discurso en el que expuso todas estas cuestiones ante magistrados y políticos, y a la vez condenó los prejuicios de una sociedad que todavía conserva costumbres que se inclinan hacia el racismo.

Sin embargo, dicho momento exhibió precisamente uno de los problemas que Falcon y el Soldado del Invierno mantuvo a lo largo de sus 6 episodios. La poca sutileza con la que la pluma de Malcolm Spellman transitaba de la trama superheroica a la agenda socio política de la serie. Mientras que ésta en ningún momento fue desestimable y nos brindó momentos de reflexión muy emotivos e impactantes -como la historia de Isaiah Bradley- también hubo aquellos momentos que se percibieron innecesariamente largos y aleccionadores, como el discurso final de Sam como Capitán América.

A pesar de que con anterioridad parecía que la serie recorría muchas subtramas y encontraría complicado conciliar todas ellas, el episodio 6 de Falcon y el Soldado del Invierno logró hacerlo con méritos, y se consolidó como una digna aportación al Universo Cinematográfico de Marvel, por su manufactura tanto narrativa, como estética. Los episodios dirigidos por la cineasta Kari Skogland mantienen un nivel digno de cualquier superproducción cinematográfica.

Sobre todo durante Un mundo, un pueblo se nos regalaron los momentos más destacados de acción de toda la serie. Coreografías imposibles y bien planificadas, efectos visuales caros y vistosos, una fotografía que logró capturar el enfrentamiento final en un escenario nocturno alumbrado sólo por las luces de la ciudad. Y sobre todo, el retorno de los superhéroes a la Ciudad de Nueva York.

Por otro lado, el show también encontró lugar para construir nuevos peldaños en el MCU. A pesar de que no se ha confirmado que esta serie tenga planeada una segunda temporada, los cliffhangers del episodio final dejan el camino listo para nuevas aventuras de El Capitán América y el Soldado del Invierno. Sobre todo con la incorporación de personajes nuevos como el John Walker de Wyatt Rusell, que aquí por primera vez fue llamado como U. S. Agent, o la Valentina Allegra de Fontaine, cortesía de la actriz Julia Louis-Dreyfus.

En su totalidad Falcon y el Soldado del Invierno fue un audiovisual plagado de intenciones que brincaban más allá de la ficción. Casi todas ellas fueron logradas y sobre todo expuestas en paralelo a las historias de los personajes y sus heroicas incursiones en la acción, para dejar asentado un discurso. Sin embargo, más allá de todo ello, el mayor logro de la serie fue humanizar con mayor profundidad a Sam y Bucky, para colocarlos en un lugar físico y psicológico muy distinto al que estaban cuando terminó Avengers Endgame. Pareciera que Marvel da pasos agigantados y seguros para conseguir que la audiencia logre olvidar a Steve Rogers y a Tony Stark.

mm Mi carta de Hogwarts nunca llegó, así que enfoqué mi vida en el cine. Me gusta escribir, Harry Potter, Doctor Who y las fiestas en las que me pongo astrólogo. John Williams y The Killers musicalizan el drama de mi vida.
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