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Hermanos Coen sus películas de la PEOR a la MEJOR

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05-11-2018
hermanos coen

Ethan y Joel Coen, o también conocidos como los hermanos Coen, han demostrado que son la dupla de directores hermanos más exitosa hoy en día.

No hay duda de los hermanos Coen son unos de los pocos verdaderos autores trabajando en Hollywood actualmente. Su cine es específico y a la vez universal. Profundamente humano e hilarante al mismo tiempo. Sin contar sus cortometrajes y colaboraciones en “películas de ensamble” nos dimos a la tarea de rankear todas sus películas.

Joel Coen nació el 29 de noviembre de 1954 en Minnesota, Estados Unidos, tres años después llegaría al mundo Ethan Coen, también en Minnesota. Y han demostrado que pueden trabajar dos hermanos, codo con codo, sin llegar a tener problemas familiares. Claro, esto no está exento de algunas peleas y diferencias.

A continuación les dejamos las películas de los hermanos Coen rankeadas.

El amor cuesta caro (2003)

Los hermanos Coen tienen un control sobre la comedia admirable. Sus cintas están llenas de risas inesperadas, humor negro y momentos hilarantes. Sin embargo, en esta comedia sobre las complicaciones de los divorcios, su bien entrenado ojo para lo chistoso parece algo desentonado y ni siquiera el innegable carisma de George Clooney y Catherine Zeta-Jones la pueden rescatar. No es una película “mala” (incluso la peor de los Coen es mejor que la mayoría de las cintas allá afuera), pero definitivamente no está al nivel de otras obras de los hermanos norteamericanos.

¡Salve, Caésar! (2016)

Una película sobre Hollywood y los secretos que esconden las estrellas tras los reflectores. Los diálogos y el carisma de George Clooney absolutamente sostienen esta película que, en manos de cineastas menos hábiles, fácilmente pudo haber quedado en el olvido.

The Hudsucker Proxy (1994)

Lo dicho: no hay una película mala de los hermanos Coen. No realmente. Ésta película –una de las menos valoradas de los hermanos–, es protagonizada por Tim Robbins y Paul Newman (difícilmente encontrarán una mejor dupla de protagonistas) quienes, con diálogos inteligentes y perspicacia hasta los codos, se las arreglan para tomar una historia como la de una empresa en quiebra que desarrolla el hula-hula para salir de problemas, y convertirla en una divertidísima e ingeniosa comedia de enredos.

The Ladykillers (2004)

Otra comedia de enredos y ésta protagonizada por Tom Hanks. Se trata de la historia de un grupo de criminales que planean asesinar a una mujer de edad avanzada para excavar un túnel bajo su casa y entrar a robar un casino. La película (que es un remake de una película de 1955 protagonizada por Peter Sellers y Alec Guinness) no tuvo mucho éxito a su estreno por su tono oscuro y quizás el papel más desagradable en la carrera de Tom Hanks (estaría entre este y el violento escritor que interpreta en Cloud Atlas). Aún así, el tiempo ha sido benevolente con ella y hay que valorarla de nuevo.

Temple de acero (2010)

Este western (remake de la película de 1969 protagonizada por John Wayne) es sólido en su ejecución y sin duda eleva la novela original en la que ambas versiones están basadas. Aunque la imponente presencia de John Wayne se extraña como Rooster Cogburn, el oficial renegado que ayuda a una jovencita (Hailee Steinfeld, nominada al Oscar por ésta) a encontrar al asesino de su padre, Jeff Bridges más que compensa su ausencia con una actuación avallasadora.

Simplemente sangre (1984)

La ópera prima de los hermanos Coen dejó claro desde entonces que ésta era una pareja de cineastas que pronto estarían dando mucho de qué hablar. La historia sigue a una pareja (John Getz y Frances McDormand) que quieren dejar su vida atrás para comenzar de nuevo juntos, pero el esposo de ella contrata a un investigador privado para detenerlos. Con tintes de cine negro y el humor típico de los Coen, es un excelente ejemplo de lo que se puede hacer con poco dinero y una tonelada de talento.

Miller's Crossing (1990)

Si hay una razón para ver Miller's Crossing –la tercera película de los hermanos Coen– ésa tiene que ser Gabriel Byrne. El actor irlandés interpreta a un gangster de poco fiar (¿hay de otro tipo?) al centro de una guerra dentro de la mafia italiana. Aunque fue algo criticada (particularmente por Roger Ebert) por su falta de credibilidad en términos de su diseño de producción (sin duda, algunos de los ambientes y vestuarios parecen venir más de la imaginación de un diseñador de interiores, que de un grupo de criminales), la elegancia y destreza con la que los hermanos navegan su complicadísima trama, convierten a Miller's Crossing en una verdadera maravilla.

El hombre que nunca estuvo (2001)

Nadie que haya visto esta cinta nos dejará mentir: este neo-noir (la especialidad de los hermanos Coen) no tiene prisa en llegar a donde va. Su ritmo podría ser un obstáculo para muchos, pero confíen en ella y quédense: el camino valdrá la pena. Billy Bob Thornton está espectacular como un hombre que parece atrapado en su propia vida de barbero y casado con una mujer (Frances McDormand, claro) que lo engaña con James Gandolfini. La película fue filmada a color y después procesada en blanco y negro, pero eso nunca le resta calidad visual al siempre fantástico trabajo del fotógrafo Roger Deakins, aquí ya en su sexta colaboración con los hermanos.

Quémese después de leerse (2008)

El baile de Brad Pitt. Si una imagen se le queda en la mente a cualquiera que vea esta comedia que utiliza el clásico arquetipo del "idiota con suerte", ésa es la de Brad Pitt bailando. En ésta hilarante comedia de los hermanos Coen, Brad Pitt y Frances McDormand (dos empleados de un gimnasio) encuentran un CD con información clasificada de la CIA e intentan chantajear a sus dueños para regresárselos. Contada con gracia, desfachatez y con un sobresaliete J.K. Simmons, es de esas películas que uno puede ver una y otra vez sin jamás cansarse de las torpezas de sus personajes.

¿Dónde estás, hermano? (2000)

George Clooney, John Turturro y Tim Blake Nelson interpretan a tres prisioneros que se escapan de la ley en este homenaje de los hermanos Coen a obras clásicas como Ulises y Los viajes de Gulliver. El interés de los cineastas por experimentar tanto con la forma como con las fórmulas (brinca de género con la misma facilidad que tiene Clooney para ser encantador) es evidente y es fácil ver el gran riesgo que tomaron haciéndola a su manera. La película no siempre le atina al blanco y tiene la tendencia a perderse en su propia trama, pero el resultado, de alguna forma, funciona. Y funciona de maravilla.

Un hombre serio (2009)

Uno de los tantos talentos de los hermanos Coen es su trabajo con actores y eso incluye su extraordinaria habilidad para seleccionar a los histriones que poblarán sus universos. Antes de Un hombre serio, Michael Stuhlbarg llevaba ya varios años trabajando, pero nunca había tenido la oportunidad de mostrarle al mundo su verdadero talento. Aquí interpreta a un hombre judío sufriendo una crisis de mitad de vida que pondrá su existencia de cabeza. A pesar de lo particular de su tema (la cinta está sumergida en el mundo judío), esto nunca es un impedimento para identficarnos con este hombre serio.

Educando a Arizona (1987)

Una de las más divertidas comedias de los hermanos Coen y una que nos deja ver que cuando Nicolas Cage quiere, puede ser uno de los mejores actores de la industria. Junto a Holly Hunter, Cage interpreta a un criminal de poca monta (su especialidad son las tiendas de conveniencia) y gran corazón.  

Barton Fink (1991)

Desde el año en que Barton Fink –la cuarta, ¡cuarta!, película de los hermanos Coen– se estrenó en el Festival de Cannes y se llevó las Palmas de Oro a Mejor película, actor y director, el certamen cambió sus reglas y desde entonces una misma película no puede ganar más de un premio principal. Esta película (que los Coen escribieron mientras batallaban por terminar Miller's Crossing) es una mirada, y nada sutil crítica, a los artistas que tienen que "venderse" para sobrevivir.

El gran Lebowski (1998)

El gran Lebowski es prácticamente la definición de una cinta de culto: su estreno comercial fue considerado un desastre, pero con el tiempo (y gracias al DVD y demás formatos caseros) se hizo de una comunidad de aguerridos fanáticos que se enorgullecen de ver quién sabe más datos oscuros sobre la comedia. El verdadero triunfo de El gran Lebowski (y es uno que se repite una y otra vez en la filmografía de los hermanos Coen) es la forma en que los cineastas pueden meter tanta trama y decir tanto, y nunca confundir al público. La cinta es un misterio que gira alrededor de un secuestro, un millonario recluído, mariguana, mucho boliche, y es la perfecta forma de culminar un maratón casero que incluya a Educando a Arizona y a The Hudsucker Proxy.

Fargo (1996)

Otra película de los hermanos Coen que tiene como personaje central a un idiota. En este caso, se trata de un hombre que secuestra a su propia esposa con el fin de sacarle dinero a su suegro. Por supuesto, todo comienza a salir mal y la película rápidamente se convierte en una master class en guionismo, construcción de personajes y actuaciones. No por nada fue el primer Oscar para los hermanos Coen (Mejor guion original) y para Frances McDormand (Mejor actriz).

Balada de un hombre común (2013)

Otro de esos ejemplos en los que los hermanos Coen descubrieron un talento de proporciones épicas, en este caso: Oscar Isaac. La cinta sigue a Llewyn Davis, un músico de folk neoyorquino cuyo primer disco (titulado Inside Llewys Davis) no está vendiendo tan bien, a lo largo de una semana. La película no es tan hilarante como otras obras de los hermanos Coen –quizá sea más apropiado decir que la comedia es de un sabor muy diferente–, pero aun así se las arregla para arrancar un par de risas y hacernos interesarnos por un personaje detestablemente arrogante.  

Sin lugar para los débiles (2007)

Es muy inusual que una película pueda ser considerada una verdadera obra de arte y, al mismo tiempo, genere el tipo de impacto en la cultura popular usualmente reservado para cintas absolutamente comerciales cuya intención es justamente esa: impactar y permanecer en el imaginario colectivo de la cultura popular. Esto último, por supuesto, haciendo referencia al impresionante personaje de Javier Bardem, Anton Chigur, un tipo de pocas palabras y un peinado peculiar cuyas decisiones están siempre atadas al tiro de una moneda. En este filme (neo-western, podríamos llamarle), que está basado en una novela de Cormac McCarthy, Josh Brolin interpreta a un hombre que se encuentra una fortuna y Tommy-Lee Jones al sheriff que lo persigue a él y al despiadado Anton. La película se llevó cuatro Oscares (Mejor película, Mejor actor de reparto para Bardem, Mejor dirección y Mejor guion adaptado), además de cuatro nominaciones más. El único "pero" que le podríamos poner a esta obra es que quizá no representa del todo al cine de los Coen (si sólo pueden ver una película de ellos, mejor que sea Fargo), pero, sin duda alguna es hasta ahora su filme mejor logrado.

Este texto fue ideado, creado y desarrollado al mismo tiempo por un equipo de expertos trabajando en armonía. Todos juntos. Una letra cada uno.

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