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Joaquin Phoenix: Sus mejores películas

Por:

07-10-2019
Joaquin Phoenix Joker Guason

La impresionante filmografía de Joaquin Phoenix es una buena forma de entender su posicionamiento entre los mejores actores de todos los tiempos.

Joaquin Phoenix debutó en la actuación a los ocho, mientras que su debut cinematográfico tuvo que esperar cuatro años más. Dio muestras de su talento desde muy temprano en su carrera, pero también batalló por despegarse de la sombra de su popular hermano River.

Su verdadero éxito comenzó en el 2000 bajo las órdenes de cineastas como Ridley Scott y M. Night Shyamalan, pero su consolidación llegó un tiempo después, cuando realizadores como James Gray y Paul Thomas Anderson explotaron su talento al máximo hasta convertirlo en uno de los actores más talentosos de su generación.

Hoy en día, Joaquin Phoenix es sinónimo de calidad.  Como prueba este ranking con sus mejores películas.

Letras prohibidas: La leyenda del Marqués de Sade (Dir. Philip Kaufman, 2000)
(Vía)
El 2000 fue un buen año para Joaquin Phoenix. Casi todos lo recuerdan por Gladiador, pero también tuvo una actuación destacada en Letras prohibidas, la cual se vio favorecida por la gran calidad del ensamble integrado por Geoffrey Rush, Kate Winslet y Michael Caine. El actor interpreta el rol de Coulmier, el tranquilo y noble abate de la institución mental de Charenton y quien sufre en silencio porque sus compromisos religiosos le impiden manifestar su amor y su deseo por la lavandera Maddy. A pesar de sus esfuerzos por mantener la paz, las tensiones detonarán con la llegada de una nueva y más estricta autoridad que desafía las libertades del paciente más famoso de la institución: el Marqués de Sade. No es el papel más arriesgado de Phoenix, pero esto no demerita su estupenda labor al momento de capturar la caída de un hombre bueno por la hipocresía de la sociedad que le rodea.
Amantes (Dir. James Gray, 2008)
(Vía)
No tiene el impacto mediático de otros cineastas, pero esto no evita que James Gray sea una de las grandes mentes creativas de su generación. Prueba de ello son sus cuatro colaboraciones con Joaquin Phoenix, que lo convierten en el realizador más recurrente en la filmografía del siempre exigente actor. La tercera fue Amantes que inspirada en Noches blancas de Fiódor Dostoyevski, nos introdujo con un suicida cuyos problemas de depresión se acentúan cuando debe decidir entre dos mujeres con las que podría sanar su soledad: la primera fue elegida por sus padres al ser la hija de una exitosa familia de amigos; la segunda es una turbulenta vecina que padece problemas de adicciones y está inmersa en una relación con un hombre casado. A pesar de su aparente simpleza narrativa, la cinta recibió estupendas críticas por abordar el amor de un modo realista, trágico y sorpresivo, una práctica poco recurrente en el cine norteamericano. Los resultados no habrían sido los mismos sin Phoenix, en la que suele ser considerada la interpretación más emocional de toda su carrera.
Sueños de libertad (Dir. James Gray, 2013)
(Vía)
Cuarta colaboración de James Gray con Joaquin Phoenix, esta vez acompañado de Marion Cotillard y Jeremy Renner, para trasladarnos a los Estados Unidos de los 20, donde una recién llegada inmigrante polaca es engañada para ser introducida en el mundo de la prostitución. Phoenix interpretó al responsable de la trampa con enorme destreza, pues lejos de centrarse en su infamia, construyó un sujeto tan carismático que podría conquistar a cualquiera y que sólo revela su verdadero rostro en situaciones de amenaza o frustración. Aunque tuvo una buena recepción en Cannes, la cinta pasó desapercibida para muchos a causa de su pobre distribución, consecuencia directa de un retraso que buscaba cambiar su desenlace. El tiempo le ha hecho justicia y cada vez son más los que le consideran un título clave para abordar la explotación sexual femenina en los primeros años del siglo XX.
Gladiador (Dir. Ridley Scott, 2000)
(Vía)
Joaquin Phoenix debutó en el cine en 1986, y aunque eventualmente fue considerado por cineastas como Gus Van Sant (Todo por un sueño, 1995) u Oliver Stone (Camino sin retorno, 1997), su verdadero salto no llegaría sino hasta el 2000 con Gladiador, dirigida por Ridley Scott y en la que interpretó el primer gran rol de su carrera. Se trata de Commodus, hijo del anciano césar cuyos sueños de poder le hacen matar a su padre y ejecutar un despiadado plan para deshacerse de Maximus, un habilidoso general elegido para el rescate de la república romana. La cinta le valió su primera nominación a toda clase de galardones, entre los que destacó el Premio de la Academia. Aunque partió con las manos vacías, poco importó, pues lo más importante fue el impulso obtenido para posicionarse entre los actores más talentosos de su época.
Vicio propio (Dir. Paul Thomas Anderson, 2014)
(Vía)
Thomas Pynchon es uno de los grandes autores de todos los tiempos, lo que por mucho tiempo provocó que su obra fuera catalogada de inadaptable. Esta premisa fue desafiada por los talentosos Paul Thomas Anderson y Joaquin Phoenix, quienes se reencontraron dos años después de The Master (2012) para la primera adaptación a la obra del escritor, un esfuerzo que resultó en uno de los proyectos más complejos de toda su filmografía: Vicio propio. La dupla hizo un estupendo trabajo, pues a pesar de la aparente sencillez de su premisa –un detective de los 70 que investiga un triple caso–, supo plasmar toda la complejidad narrativa y simbólica del texto original, lo que invariablemente hizo que la obra resultara incomprensible para muchos. Esto le condenó en la temporada de premios e incluso entorpeció su acceso al cine de culto, pero no impidió que se convirtiera en una de las obras más aclamadas entre los seguidores del director y el actor.
Johnny & June: Pasión y locura (Dir. James Mangold, 2005)
(Vía)
Joaquin Phoenix participó en toda clase de proyectos después de Gladiador (2000), lo que le llevó a algunos altibajos importantes. La estabilidad empezó a manifestarse con Johnny & June: Pasión y locura, donde acompañado por Reese Witherspoon, exploró el ascenso musical del celebrado Johnny Cash, su relación con la también cantante June Carter y su eventual caída a causa de las adicciones. Ambos fueron nominados al Premio de la Academia por sus respectivas interpretaciones, pero sólo la actriz pudo llevarse la estatuilla, lo que generó varios debates para explicar la derrota del actor: una durísima terna donde compitió con Heath Ledger por Secreto en la montaña y el eventual ganador Philip Seymour Hoffman por Capote; a que, si bien el actor emuló perfectamente el accionar del músico, nunca pudo acercarse a su canto; a que el guion inspirado en dos biografías autorizadas le dio muy pocas libertades interpretativas. La mayor prueba de su calidad histriónica llegó con Rosanne Cash, hija de la dupla y quien externó en numerosas ocasiones el dolor provocado por un filme que le recordó algunos de los momentos más tormentosos en la vida de su padre.
Les fréres Sisters (Dir. Jacques Audiard, 2018)
(Vía)
El francés Jacques Audiard, director de Un profeta (2009) y Metal y hueso (2012), demuestra una estupenda comprensión de la frontera americana en su adaptación The Sisters Brothers, novela escrita por Patrick deWitt sobre dos hermanos bandoleros que se quedan sin cabida en un mundo cada vez más civilizado. John C. Reilly da vida a Eli, cuyos sueños de una nueva vida abren las puertas a la transición; más difícil es la situación de Charlie, brillantemente interpretado por Joaquin Phoenix, quien construye un personaje tan acostumbrado a la violencia que es incapaz de verse en una situación distinta y cuya renuencia al cambio le torna cada vez más hostil. Esta combinación de talentos resulta en uno de los westerns más destacados de los últimos años, que actualiza la simbología más clásica del género para explorar la transición paulatina del oeste. A pesar de su gran calidad, su producción francesa mermó su impacto a nivel mundial.
Nunca estarás a salvo (Dir. Lynne Ramsay, 2017)
(Vía)
Lynne Ramsay es una especialista en la exploración de la violencia. Uno de los mejores ejemplos de esta maestría es Nunca estarás a salvo, donde apoyada en un brillante Joaquin Phoenix, nos introduce con especialista en el rescate de niñas secuestradas y traficadas, lo que resulta en una inmersión en dos mundos socioeconómicos distintos, pero igualmente unidos por la podredumbre moral. La hostilidad de esta premisa es tratada con gran sutileza y elegancia por Ramsay y Phoenix, pues nunca se interesan en la brutalidad, sino en las dualidades psicológicas de un sujeto cuyas acciones pueden ser tan sangrientas como enternecedoras. Más destacado aún es que el protagonista realiza esta construcción en un silencio casi absoluto y transmitiendo su continuo sufrimiento casi exclusivamente con la mirada, una labor que le llevó a ser galardonado como el Mejor actor en Cannes.
Guasón (Dir. Todd Phillips, 2019)
(Vía)
Parecía que la etiqueta de Joker cinematográfico definitivo pertenecía a Heath Ledger, pero la brutal interpretación de Joaquin Phoenix en Guasón ha suscitado varios debates al respecto. El propio actor ha confirmado que se trata de una de las actuaciones más desafiantes de su carrera, tanto por la transformación física que implicó bajar poco más de 20 kilos, la risa inspirada en pacientes psiquiátricos y que debía externar un enorme dolor, y muy especialmente el reto de construir un personaje que no buscaba la empatía del público, sino la comprensión de su sufrimiento en una sociedad fallida. Esta misma construcción ha sido motivo de enorme polémica, pues hay quienes temen que la película inspire la violencia de las audiencias. El actor no ha dudado en manifestar su molestia con esta lectura, pues lejos de una incitación, es un crudísimo reflejo del mundo cada vez más agresivo en el que ya vivimos. Aunque su trabajo es exquisito, el proyecto pierde fuerza por una narrativa que toma prestados demasiados elementos de otros filmes que han abordado la decadencia social, siendo Taxi Driver (1976) el más claro ejemplo. Esto no le impedirá pasar a la historia, no sólo durante la temporada de premios, sino como uno de los filmes más decisivos de toda una generación.
Ella (Dir. Spike Jonze, 2013)
(Vía)
La destreza narrativa de Spike Jonze y el talento histriónico de Joaquin Phoenix dieron una de las mayores joyas de la ciencia ficción contemporánea que, sin necesidad de recurrir a la espectacularidad visual, resultó en un poderoso comentario social que resuena con cada vez más fuerza. Se trata de Ella, que aborda el distorsionado romance entre Theodore y Samantha: él es un hombre introvertido y solitario; ella un sistema operativo cuya elaborada programación le convierte en el único ser capaz de comprenderle. Una historia de amor del siglo XXI cuya sutileza y emotividad no están peleadas con su complejidad y originalidad al momento de abordar la decadencia de la interacción humana ante la necesidad de pasar más tiempo frente a una pantalla. Conmovedora y perturbadora por igual, le valió una nominación al Oscar a Spike Jonze en la categoría de Mejor película, además de una estatuilla en la terna de guion original.
The Master: Todo hombre necesita un guía (Dir. Paul Thomas Anderson, 2012)
(Vía)
Se pensaba que Joaquin Phoenix batallaría tras su pequeño tropezón con la controvertida e incomprendida I’m Still Here (2012). Todo lo contrario, pues su siguiente película fue The Master: Todo hombre necesita un guía, donde dirigido por un brillante Paul Thomas Anderson, interpretó a un veterano de guerra capturado por el carisma de un líder sectario interpretado por Philip Seymour Hoffman, lo que resultó en un impresionante duelo de actuación que tuvo un estupendo paso por la temporada de premios, destacando la nominación al Oscar para ambos actores. Tampoco olvidemos que este filme marcó la pauta para un nuevo Joaquin Phoenix, quien desde entonces se decantó por papeles cada vez más psicológicos que requirieran actuaciones más complejas y que más allá de cualquier diálogo, le permitieran transmitir el sentir de sus personajes con la mirada o su comportamiento. Por esto mismo se dice que The Master es una de las mejores películas de su carrera, así como el proyecto que lo colocó en lo más alto de la élite histriónica, un puesto que no ha abandonado desde entonces

Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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