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Las 10 mejores películas de acción en lo que va del siglo XXI

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15-08-2017

Más que simples explosiones, algunas ya se ubican entre los grandes clásicos de la cinematografía mundial.

¿En qué piensas cuando te mencionan al cine de acción? La gran mayoría recordará los espectaculares filmes ochenteros y noventeros protagonizados por actores como Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis y –nos ponemos de pie– Chuck Norris. Todos cubrieron al género de gloria, pero lo cierto es que fórmula terminó por quedarse obsoleta hace varios años.

El cine de acción ha batallado por reencontrar el camino desde entonces, pero existen muchos actores y directores que han colaborado enormemente para refrescar al género. Aunque resulta difícil hablar de una nueva era dorada, pero los grandes filmes en lo que va del siglo XXI nos permiten soñar con que ésta no tardará en llegar. ¿Quieres saber a qué películas nos referimos? Te las presentamos a continuación.

Baby Driver (Dir. Edgar Wright, 2017)
(Vía) Edgar Wright exhibió su dominio de la comedia en la Trilogía del Helado, ¿pero cómo funcionaría en la acción? El británico ofreció algunos buenos chispazos en Hot Fuzz (2007) y Scott Pilgrim (2010), pero su auténtica prueba de fuego llegaría con Ant-Man. O al menos eso era lo que pensábamos, hasta que el cineasta rompió relaciones con Marvel Studios por diferencias creativas. Afortunadamente no tuvimos que esperar mucho tiempo para conocer las cualidades de Wright en el género ante el reciente estreno de Baby Driver, cuyas cualidades le han valido un impresionante 94% en Rotten Tomatoes, ¿pero en qué radica su encanto? La cinta se olvida de los clichés del género para adentrarnos en la historia de Baby –también conocido como Miles–, un joven obligado a comenzar una carrera criminal caracterizada por espectaculares maniobras automovilísticas, una impresionante banda sonora y los siempre peligrosos aliados. La cinta cuadriplicó su inversión inicial, por lo que sólo parece cuestión de tiempo para que Wright empiece a trabajar en la ya contemplada secuela.
13 asesinos (Dir. Takashi Miike, 2010)
(Vía) Es extraño que un remake supere al filme original, pero existen contadas ocasiones en que sucede. Tal es el caso de 13 asesinos, reinvención a la película homónima de Eiichi Kurdo, sobre un grupo de trece guerreros contratados para terminar con el violento clan Akashi. La cinta fue aplaudida por su buena adaptación a los sucesos ocurridos en el Japón del siglo XIX, pero también por usar prudentemente sus recursos técnicos para ofrecer algunas de las secuencias de acción más realistas del cine nipón. Y es que a diferencia de muchos otros cineastas asiáticos, Takashi Miike emplea un CGI virtualmente imperceptible y presenta batallas tan perfectamente coreografiadas que resulta sencillo olvidar que estamos viendo una película. La cinta no tuvo gran distribución en territorio occidental, pero esto no impidió un flamante 96% de aceptación en Rotten Tomatoes.
John Wick (Dir. Chad Stagelski & David Leitch, 2014)
(Vía) Parecía que el one-man-army había desaparecido, hasta que Liam Neeson retomó sus bases con su Búsqueda implacable, aun cuando ésta deambuló más por el thriller que la acción. El retorno absoluto del subgénero llegaría sólo unos años después con John Wick, que nos guió por la venganza de un asesino retirado cuya escasa vida le fuera arrebatada por las absurdas ambiciones de un joven líder criminal. La película representó la ópera prima de Chad Stagelski y David Leitch, quienes han mantenido un buen rumbo desde entonces: el primero dirigió la exitosa John Wick 2 y actualmente trabaja en la tercera entrega de la saga, así como en el retorno de Highlander; el segundo realizó un buen trabajo con Atómica y fue elegido para Deadpool 2. Mención aparte para Keanu Reeves, cuyas cualidades le permitieron interpretar al que muchos consideran el mejor antihéroe de los últimos años. Y es que John Wick es un hombre de pocas palabras y que prefiere expresarse con sus violentas técnicas de combate. No sorprende que el actor haya regresado a sus viejas glorias con este personaje, al grado que muchos sueñan con verlo para una cuarta entrega de Matrix.
Misión: Imposible - Protocolo fantasma (Dir. Brad Bird, 2011)
(Vía) Todo parecía indicar que la carrera cinematográfica de Tom Cruise se acercaba a su fin, pues los últimos números en taquilla estaban cada vez más alejados de sus viejas glorias. Sin embargo, el eterno héroe de acción sólo necesitaba de un proyecto adecuado que lo reubicara entre los actores más populares de la industria cinematográfica y las respuestas llegaron con Misión: Imposible - Protocolo Fantasma. La película dirigida por Brad Bird –debutante del live-action luego de un estupendo paso por la animación con El gigante de hierro, Los Increíbles y Ratatouille– refrescó al equipo con el debut de Jeremy Renner como potencial heredero de la saga; aprovechó las cualidades de Michael Nyqvist para convertirlo en uno de los villanos más perturbados de nuestra historia; y finalmente exploró la misión más desafiante de la franquicia al mostrar un grupo carente de recursos ante la desaparición del IMF. Pero si todavía quieren más, Protocolo fantasma comenzó la racha de stunts verdaderamente espectaculares –por no decir alocados– realizados por Tom Cruise, con una arriesgada escalada por los casi 830 metros del Burj Khalifa. Una película imperdible entre los amantes del género.
Bourne El Ultimátum (Dir. Paul Greengrass, 2007)
(Vía) Matt Damon es uno de los actores más prolíficos del cine contemporáneo y cuyas cualidades le han llevado exitosamente por casi todos los géneros. La acción no podía quedar fuera de la lista, aunque el camino fue un poco más complejo de lo que muchos podrían imaginar. El histrión incursionó con Identidad desconocida, una aceptable adaptación a la novela homónima de Robert Ludlum, pero muy alejada de las glorias de otros héroes. Todo cambió con la llegada de Paul Greengrass a la franquicia, cuya experiencia documentalista nos ofreció una secuela más aterrizada, pero no menos espectacular. La consolidación para ambos llegó con El Ultimátum, última entrega de la planeada trilogía original y que mostró a un héroe completamente consciente de sus habilidades y dispuesto a todo por vengar la muerte de Marie (Franka Potente). Estos elementos fueron complementados por un estupendo guion de Tony Gilroy, quien cuidó todos los detalles para crear una historia compleja sin dejar un solo cabo suelto. Sobra decir que Jason Bourne ahora radica entre los grandes héroes de acción de todos los tiempos.
Skyfall (Dir. Sam Mendes, 2012)
(Vía) Quizá Casino Royale fuera la primera gran aparición de Daniel Craig como James Bond, pero Skyfall marcó su consolidación absoluta como el mejor agente de toda la franquicia junto con el legendario Sean Connery. ¡Una misión nada sencilla en 55 años de historia! Buena parte del éxito se debió al estupendo trabajo de Sam Mendes, quien respetó lo hecho por Martin Campbell y Marc Forster al presentar un agente heroico, pero vulnerable ante el ingenio de sus adversarios. Y es aquí donde nos ponemos de pie ante Javier Bardem, cuyo fantástico trabajo como Silva le ubicó inmediatamente entre los mejores villanos de toda la franquicia. Skyfall fue tan perfecta, que ni siquiera el propio Mendes pudo superarla con Spectre. Ahora la producción busca un nuevo director que pueda lograr la hazaña en la que bien podría marcar la última aventura de Craig como 007.
El caballero de la noche (Dir. Christopher Nolan, 2008)
(Vía) Los últimos 15 años han sido dominados por el cine de superhéroes. Algunas adaptaciones han sido buenas, otras han sido malas, pero sólo una ha sido verdaderamente gloriosa: El caballero de la noche. Lo más curioso es que para lograrlo, Christopher Nolan ignoró los elementos fantásticos del subgénero para adentrarnos en una urbe realista, pero no por ello menos escalofriante ante la amenaza de un sádico payaso cuyo único anhelo era ver al mundo arder. La película garantizó un lugar en la historia con el impresionante trabajo de Heath Ledger como Joker, acreedor al primer Oscar histriónico en el cine de superhéroes y quien alcanzara el estatus de leyenda con su muerte a unas semanas del estreno. Ni siquiera esto fue suficiente para que El caballero de la noche obtuviera la anhelada nominación a Mejor película del año, pero al menos contribuyó para que la Academia admitiera más competidores en posteriores entregas. Algunos blockbusters han aprovechado la oportunidad, aunque ninguna película de superhéroes se ha colado en la selecta lista. Con un poco de suerte, los vigilantes lograrán la hazaña en un futuro cercano.
El tigre y el dragón (Dir. Ang Lee, 2000)
(Vía) Ang Lee ya había exhibido su talento antes de El tigre y el dragón, pero este película marcó su consolidación entre los grandes directores al demostrar que la acción no requería exclusivamente de los viejos héroes norteamericanos, sino de buenas historias que desataran todo tipo de emociones entre el público. Para lograrlo, el taiwanés nos guió por un mundo de aventuras inspiradas en viejas leyendas chinas y rompió todas las leyes de la física con algunas de las más fantásticas secuencias de acción vistas en los últimos años. La cinta conquistó a las audiencias del mundo entero, pero también a una crítica que le cobijó hasta convertirla en una de las películas más exitosa en la historia de los Premios de la Academia. Quizá cuatro Oscares y seis nominaciones no suenen tan espectaculares, pero las cosas cambian cuando consideramos que El tigre y el dragón fue la cuarta cinta en competir simultáneamente por la estaquilla a Mejor película y Mejor película extranjera. Quizá no ganara el máximo galardón, pero igual selló su lugar entre los grandes clásicos de todos los tiempos.
Kill Bill (Dir. Quentin Tarantino, 2003)
(Vía) El cine de acción ha sido históricamente dominado por los hombres, pero algunos cineastas han obtenido resultados memorables al probar fortuna con historias casi netamente femeninas. Tal es el caso de Kill Bill, ubicada entre las grandes obras maestras de Quentin Tarantino al adentrarnos en la tragedia de una asesina retirada que sólo anhelaba una vida normal y cuyas ilusiones fueron quebradas por su viejo jefe. Este suceso introducirá a nuestra sangrienta novia por una violenta cacería contra todos aquellos que aniquilaron a los que más quería, incluyendo su hijo nonato. Esta historia –cuya grandeza le valió ser dividida en dos partes– garantizó un auténtico lugar en la historia por sus exquisitos personajes y su estupendamente construida trama, pero también por fusionar espectaculares secuencias de acción con todo tipo de reflexiones sobre el dolor, la vida y la muerte. Quizá el mejor ejemplo de ello sea el monólogo de Superman narrado por David Carradine en uno de sus trabajos más recordados. Por extraño que parezca, esta joya de la cinematografía no acumuló una sola nominación al Premio de la Academia, pero ni siquiera esto pudo evitar el aprecio del público que espera ansioso una secuela que –según lo dicho por el propio Tarantino– siga la venganza de la ahora adulta hija de Vernita Green contra la novia.
Mad Max: Furia en el camino (Dir. George Miller, 2015)
(Vía) George Miller alcanzó la fama mundial con Mad Max, que catapultó la carrera de Mel Gibson mientras nos adentró en un mundo post-apocalíptico dominado por la violencia ante la escasez de agua. El creativo parecía hecho para este tipo de películas, pero decidió abandonarlas para probar fortuna con dramas románticos, puerquitos soñadores y pingüinos danzantes. Tuvieron que pasar más de 25 años para que Miller regresara a sus orígenes con Mad Max: Furia en el camino, pero cada minuto de esta película valió la espera. Y es que más allá de una poderosa historia de supervivencia desértica, el director australiano presentó un espectacular catálogo de personajes que reflejaban lo mejor y lo peor de la naturaleza humana: Furiosa era la lucha por un bien superior; Importan Joe la maldad pura; mientras que el harem capturó la fuerza femenina en un mundo violentamente dominado por los hombres. Mención aparte para Tom Hardy, cuya cuasi silente interpretación del Guerrero de la Carretera le valió el respeto de todos aquellos aficionados a la saga original, al capturar perfectamente los valores de un personaje dispuesto a todo por preservar la esperanza en un mundo desesperado por ella. Finalmente no podemos olvidarnos de los espectaculares efectos visuales que rescataron casi completamente la técnica práctica para ofrecer algunas de las secuencias de acción más impactantes en lo que va del siglo XXI. Estas hazañas fueron reconocidas por la propia Academia, que le concedió seis Oscares –todos técnicos– y cuatro nominaciones más, incluyendo Mejor dirección y Mejor película. Hace algunos años se confirmó que George Miller continuaría su aventura con The Wastelands, aunque poco hemos sabido desde entonces. Confiemos en que no tendremos que esperar otras dos décadas para disfrutar la nueva misión de nuestro Guerrero de la Carretera.
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Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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