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CRÍTICAS Cine

Maquinaria Panamericana

Calificación Cine PREMIERE: 3.5
Calificación usuarios: 3
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03-06-2017

Joaquín del Paso construye una agridulce sátira del trabajador promedio en México, una que inevitablemente nos recuerda a un país entero: México


  • Título original: Maquinaria Panamericana

  • Año: 2016

  • Director: Joaquín del Paso (ópera prima)

  • Actores: Javier Zaragoza, Ramiro Orozco, Irene Ramirez

  • Fecha de estreno: 9 de junio de 2017

Un día llegamos a la oficina y nos damos cuenta de que odiamos lo que hacemos, y ese odio desmesurado se convierte, inexplicablemente, en resignación: las cosas no son sencillas allá afuera y es preferible vivir una vida inmutable, cómoda en Maquinaria Panamericana S.A de C.V., la empresa de nuestras pesadillas.  

Primer largometraje de ficción del director mexicano Joaquín del Paso, Maquinaria Panamericana es una ingeniosa propuesta cinematográfica que hace de este microuniverso instalado en una empresa especializada en maquinaria para la construcción (y también para la destrucción) el camino para llegar a metáforas que terminan, inevitablemente, por cubrir el ánimo de un país entero.  

Para comenzar, gracias a la cámara de del Paso, la música original de Christian Paris, el diseño de sonido de Santiago Arroyo Camacho y Santiago de la Paz Nicolau, y el diseño de arte en manos de Lucy Pawlak y Paulina Sánchez Díaz, la asediada “estabilidad” laboral es desmenuzada con paciencia ante la pantalla: las llamadas que nadie contesta, el pastel de cumpleaños, los comentarios sexistas, los escritorios barrocos y pintorescos adornados con gatitos y holanes, la sesión de maquillaje que acompaña la serie navideña alrededor de una virgen de Guadalupe, el café soluble, la inmutabilidad de la vida.  

Para los espectadores son bien conocidas estas escenas que nacen en una oficina, una mitología godín que el director problematiza con unas sencillas preguntas: ¿qué pasaría si la comodidad y la sobrevivencia de nuestro cubículo peligra?, ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar? Cuando los trabajadores de Maquinaria Panamericana S.A. de C.V. saben que su suerte está echada, comenzará un delirante viaje para aferrarse a su lugar de trabajo porque el desempleo no es una opción.  

Este viaje incluye la búsqueda de un tesoro inexistente guardado entre miles de archivos polvosos, un megáfono del Gran Hermano por donde Jesús (Javier Zaragoza), el contador de la empresa, hace día a día un coco wash con frases de superación personal: el infierno está ahí, disfrazado, atento, extraño, una sátira del trabajador promedio mexicano que de manera indiscriminada transita de la comicidad al desasosiego.  

En esta atmósfera enrarecida, la fotografía de Fredrik Olsson, aunque usada casi siempre en interiores, sobrepasa los muros físicos y emocionales de esta familia disfuncional godín y lo demuestra en una de las escenas más interesantes en Maquinaria Panamericana: la noche llega y el patio de la empresa se transforma en un territorio difuso y grotesco en donde todos los personajes (actores no profesionales en su mayoría) se liberan en un ritual caricaturesco que recuerda al cine más irracional de David Lynch.  

Y esta escena no podría cobrar tanto significado sin todos ellos, los trabajadores de Maquinaria Panamericana S.A. de C.V., todos dibujados por el guion ingenioso y agridulce de del Paso y Lucy Pawlak que los define desde la palabra “burocracia”: seres que rayan en el patetismo y que evidencian las fracturas de la identidad mexicana para simplificarlos en seres humanos de traje y corbata, de medias y rimel que acompañan la pesadez, la costumbre y el desánimo del día a día. 

La obra de del Paso funciona desde el nivel más tangible: el telón de fondo plagado de una topología laboral, sin embargo, al escrutar en estos rituales, también lo hace sobre la condición humana de cada uno de ellos. El enrarecimiento de este microuniverso es la metáfora del México de hoy que se siente en total desamparo (sales de la Universidad, ¿y luego qué?), que la “rebelión en la granja” no funciona en nosotros y aunque nos abran las puertas para mirar al exterior, preferimos resguardarnos en nuestro cubículo y añorar el finiquito por 50 años de fidelidad a la maquinaria de nuestras pesadillas. 

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:

  • El discreto encanto de la burguesía (Luis Buñuel, 1972)

  • Rebelión en la granja (Joy Batchelor y John Halas, 1954)

  • El empleo del tiempo (Laurent Cantet, 2001)

Escribo sobre cine y televisión. Me gusta pensar las imágenes. Colaboradora en Revista Nexos, Butaca Ancha y F.I.L.M.E Magazine. Cuando sea grande quiero ser como Luisa, en Días de otoño de Roberto Gavaldón.

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