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Marilyn Monroe: Sus mejores películas

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05-08-2019

Más que un ícono de la cultura pop, Marilyn Monroe se ha ganado con creces su lugar entre las grandes leyendas del cine.

Marilyn Monroe es considerada por muchos como la mayor leyenda femenina de Hollywood. Sin embargo, hay quienes simplifican su legado al atribuirlo a su apariencia física, su actitud desenfadada que le ocasionó incontables problemas en sus rodajes, además de las teorías de conspiración alrededor de su deceso el 5 de agosto de 1962.

 Lo cierto es que Marilyn Monroe, si bien fue víctima del encasillamiento dentro de la industria cinematográfica, también fue pieza clave en algunos de los mayores clásicos de su época. Por si esto no fuera suficiente, su talento, carisma y personalidad fueron capaces de sacar adelante muchos proyectos que de otro modo habrían quedado en el olvido.

Recordamos las mejores películas de Marilyn Monroe.

River of No Return (Dir. Otto Preminger, 1954)
(Vía)
El western batalló por actualizar su simbología tras la II Guerra Mundial, lo que resultó en varios filmes que priorizaban el entretenimiento por encima de cualquier mensaje. Tal es el caso de River of No Return, el paso más destacado de Marilyn Monroe por el oeste en el papel de una cantante de salón encargada de cuidar del hijo de un hombre recién liberado de prisión. El filme suele ser recordado por su tortuoso rodaje, empezando porque la actriz nunca quiso participar en él, sino que se vio obligada contractualmente. A esto sumemos la constante lluvia y el hecho de que la rubia estuvo cerca de ahogarse en una escena que implicaba los rápidos del río titular. Aunque muy lejos de los grandes clásicos del género, el talento y la popularidad de Monroe fueron más que suficiente para muchos le consideraran una de las incursiones más importantes al oeste durante los 50.
Don’t Bother to Knock (Dir. Roy Ward Baker, 1952)
(Vía)
Hay quienes piensan que el éxito de Marilyn Monroe sólo se debió a su atractivo físico y su carismática personalidad, convirtiéndola en una actriz ideal de comedia romántica. Sin embargo, también tenía grandes cualidades para el drama, tal y como lo demostró en Don’t Bother to Knock, donde interpretó a una niñera mentalmente inestable en un hotel neoyorquino y cuyo errático comportamiento le lleva a ser vigilada muy de cerca por un hombre alojado en el mismo inmueble. La película fue recibida con indiferencia por las debilidades de su guion, pero la presencia de Marilyn Monroe le ha salvado del olvido definitivo. No sólo por su buena labor, sino porque al ser su primera actuación como coprotagonista dejó muy en claro que le auguraba un futuro muy prometedor en la industria cinematográfica.
Bus Stop (Dir. Joshua Logan, 1956)
(Vía)
Marilyn Monroe ya tenía una amplia experiencia en los 50, pero esto no le impidió tomar una breve pausa en 1955 con la finalidad de perfeccionar su técnica. Bus Stop fue la primera película que sacó provecho de su renovado talento, donde interpretó a una cantante de salón cuyos encantos conquistan a un cowboy al punto de la obsesión. La cinta fue un éxito en taquilla y crítica, destacando las alabanzas por el estupendo trabajo de la actriz, quien de este modo pretendía marcar una distancia a los musicales y las comedias románticas. Aunque suele ser considerado uno de los mejores trabajos de toda su carrera, la película ha perdido impacto con el paso de los años, tanto por el pobre desarrollo del personaje masculino, como porque la historia rompe con los estereotipos que Hollywood dio a Monroe.
Niagara (Dir. Henry Hathaway, 1953)
(Vía)
Suele ser considerada una cinta plagada de clichés dentro del cine negro, al relatar una historia sobre dos parejas cuyo encuentro en las cataratas del Niágara desemboca una serie de tensiones que cambiarán sus vidas para siempre. A pesar de ello, la película pasó a la historia al ser la primera vez que Marilyn Monroe recibió un rol estelar, luego de un largo paso por roles secundarios entre los que destacaron The Asphalt Jungle (1950) y All About Eve (1950). La naturaleza de la historia hace que el papel de la actriz no tenga mucho que ver con los roles que la inmortalizarían años después, pero es fundamental para entender su popularidad entre las audiencias, con una personalidad tan atrayente que es capaz de elevar el nivel del proyecto por sí sola. De hecho, se dice que su presencia dominante en la campaña promocional fue clave para que se convirtiera en un éxito de taquilla.
How to Marry a Millionaire (Dir. Jean Negulesco, 1953)
(Vía)
No es la comedia más icónica de Marilyn Monroe, pero su divertida historia sobre los esfuerzos de tres amigas para casarse con hombres adinerados, así como la estupenda química de su tercia estelar integrada por Lauren Bacall, Betty Grable y la propia Monroe la han convertido en una de las películas más queridas entre los aficionados de la actriz. La buena relación no se limitó a la pantalla, pues aunque la prensa de la época especulaba sobre las altas probabilidades de una mala relación en el set, el filme suele ser recordado entre los rodajes más tranquilos en los que participó la rubia, en buena parte porque sus experimentadas compañeras decidieron acercarse a ella para apoyarla en lo que necesitara.
Gentlemen Prefer Blonds (Dir. Howard Hawks, 1953)
(Vía)
El legado de Marilyn Monroe fue construido a través de numerosas películas, pero su salto definitivo como un ícono de la cultura pop llegó con Gentlemen Prefer Blonds. La película nos introduce a la actriz en el papel de Lorelei Lee, una corista obsesionada en casarse con un millonario al considerar que es la única manera en que una mujer puede triunfar en la vida. Cuando está a punto de lograr su cometido, su futuro suegro le tiende una trampa y contrata un detective para demostrar que no siente nada por su hijo, lo que resulta en una serie de divertidas complicaciones amorosas. La estupenda interpretación de la actriz se vio beneficiada por la presencia de Jane Russell en el rol estelar, algo que poco preocupó a Monroe, no sólo por la buena relación con su compañera, sino porque las leyendas de Hollywood dicen que su respuesta al enterarse de su crédito secundario fue decir “no importa lo que sea, sigo siendo la rubia”. Tuvo razón, pues hoy en día, la cinta es recordada por Marilyn enfundada en su famoso vestido rosa y cantando el tema “Diamonds Are a Girl’s Best Friend”.
The Prince and the Showgirl (Dir. Laurence Olivier, 1957)
(Vía)
La popularidad de Marilyn Monroe no se limitó a Hollywood, sino que se expandió por el panorama europeo con The Prince and the Showgirl, cinta británica producida, dirigida y protagonizada por Laurence Olivier. Su premisa aparentemente sencilla, sobre un príncipe regente enamorándose de una corista, no le impidió convertirse en uno de los trabajos más desafiantes de la actriz, quien debió adaptarse a una historia que pretendía evitar algunos de los mayores clichés del cine romántico norteamericano. Sus esfuerzos le valieron una nominación al BAFTA, pero no evitaron que las audiencias inglesas compararan su actuación con la de Vivien Leigh, quien interpretara su mismo papel en la puesta en escena original titulada The Sleeping Prince y donde compartió créditos con el propio Olivier. Tampoco tuvo una taquilla memorable, pero la popularidad de la rubia fue suficiente para garantizar su buena recepción en Estados Unidos.
The Seven Year Itch (Dir. Billy Wilder, 1955)
(Vía)
Billy Wilder siempre manifestó su rechazo por The Seven Year Itch, al considerarla una cinta menor en su filmografía y que nunca igualó lo hecho por la puesta en escena original. Buena parte de su enfado se debió a que es una comedia sobre adulterio, pero que nunca pudo brillar del todo por la censura y el moralismo de la época. Sin embargo, el filme pasó a la historia gracias a la simple presencia de Marilyn Monroe en el papel de La Chica, que la inmortalizaría como la girl next door por excelencia con la mítica escena del vestido blanco levantándose con el paso del metro. Su perfección fue difícil de alcanzar, pues el plan original del director era rodar en locación, pero ninguna de las tomas servía por los aplausos y silbidos de la gente presente. La solución fue repetir la escena en estudio, para dar el resultado que todos conocemos. La filmación fue tan tortuosa que Wilder se prometió a sí mismo que nunca volvería a colaborar con Monroe, pero afortunadamente rompió su promesa para la que muchos consideran una de las mayores obras maestras del cine: Some Like It Hot.
The Misfits (Dir. John Huston, 1961)
(Vía)
Arthur Miller escribió el cuento corto de The Misfits en 1956, mientras esperaba que su divorcio se concretara para contraer nupcias con Marilyn Monroe. Años después adaptó la historia pensando en ella para el rol principal, ignorante de que el tortuoso rodaje, aunado a los numerosos problemas de la pareja, terminaría sentenciando el matrimonio. La película fracasó en taquilla, pero fue ovacionada por la crítica por sus estupendas actuaciones, destacando la de la propia Monroe que demostró un enorme talento al compartir créditos con leyendas como Clark Gable y Montgomery Clift para relatar la historia de una mujer recién divorciada que intenta enfrentar la soledad en Nevada, donde termina enamorándose de un cowboy obsesionado con mantener la soltería. Lamentablemente, buena parte de su fama radicó en que fue la última película de Clark Gable y la propia actriz. El primero falleció dos días después de terminar la filmación a causa de un ataque cardiaco, algo de lo que su coprotagonista siempre se culpó por las numerosas disputas que tuvieron en el set, aun cuando el actor ya tenía un mal estado de salud; la segunda murió sólo un año después de envenenamiento por barbitúricos, antes de concluir la filmación de Something’s Got to Give.
Some Like It Hot (Dir. Billy Wilder, 1959)
(Vía)
Considerada por muchos críticos como la mejor comedia de todos los tiempos, la cinta nos introduce con dos hombres que atestiguan un asesinato de la mafia, lo que les lleva a disfrazarse como mujeres e integrarse a una banda femenina para salvar la vida. Es así como conocen a Sugar Kowalczyk, la dulce solista del grupo quien termina adoptándolas como sus mejores amigas. La película suele ser recordada por su divertida historia, la estupenda dirección de Billy Wilder y su brillante tercia estelar integrada por Tony Curtis, Jack Lemmon y la propia Marilyn Monroe, quien fuera galardonada con el Globo de Oro a Mejor actriz de comedia o musical, y que a la larga se convertiría en el reconocimiento histriónico más importante de toda su carrera. Sin embargo, el proyecto también jugó un papel importante en la historia del cine, pues la aparición de dos hombres vestidos de mujeres suele ser considerada como uno de los últimos clavos al ataúd del Código Hays que tantos estragos provocó en la industria con su intratable censura.

Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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