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REVISTA Columnas

Más rápido que Grado 3 del Rumpy

Por:

08-04-2009

Roberto Artiagoitía, el Rumpy, habla de su nueva película hecha en tiempo récord.

"Mis películas pueden trascender por lo chilenas que son, por el olor a empanadas".

Grado 3, el concepto más popular acuñado por el Rumpy, uno de los locutores radiales más destacados en Chile, se convierte en título para su segunda película, una adaptación a la chilena de la cinta canadiense Young People Fucking.

El guión llegó a manos de Roberto Artiagoitía, el Rumpy, luego de que Juan de Dios Larraín (productor de Tony Manero) y Carlos Hansen (creador de Bazuca Films) vieran la versión canadiense en el festival de Toronto. "Pensaron que había que hacer un remake un poco más latino, porque los canadienses son un poco más fríos", cuenta el director. Entonces lo llamaron y "cuando yo caché el mote del tipo de película, acepté y me metí con mi empresa". Así, Fábula Producciones, más BF distribución y Pueblo Cine estrenarán este 9 de julio en Santiago, Grado 3 con 55 copias.

Cristina Peña y Lillo, Fernando Godoy y Francisco Zelay (al fondo).

En palabras del director, se trata de una comedia de situaciones "con desparpajo… Hay planos que fue muy divertido hacerlos". Son cinco historias independientes filmadas en una sola locación. "Los personajes se dicen un par de cositas y la mayoría de las secuencias eran en la cama… y filmar las escenas sin que hubiera planos iguales, fue un desafío mayor", indice Roberto con relajo y simpatía. Pero no todo fue puro chiste, hubo momentos de máxima concentración para sacar adelante la película, sobre todo en lo relacionado con la producción propiamente tal.

"Ha significado mucho trabajo. Las películas tiene unos plazos que esta no tuvo. Fue como ‘hola, esta es la película, la hacen mañana y pasado salió’. Voy a trabajar como 8 meses en total, ¡muy poco tiempo!", asegura el director.

Mónica Godoy y Héctor Morales.

La pre producción tomó un mes y medio. El rodaje tardó 17 días, cada historia se filmó en 3 días y una tardó un poco más. El equipo lo contituyeron apenas 12 personas trabajando a una cámara y el corte final debe estar entregado el 7 de mayo. Por eso, Artiagoitía necesitaba una entrega total de los actores y disposición inmediata que en algunos casos no fue fácil encontrar.

"Hubo varias, caídas, subidas y bajadas de gente y quedaron los que tenían que estar". Además observa que "la televisión deforma demasiado a los actores, los pone en un plano de que la actuación es siempre una entrega muy grande. Y el cine tiene esa entrega a niveles superiores en términos de concentración, generosidad y capacidad de ejecución. Entonces hubo gente desde que no se atrevió hasta que no creyó. Y los que están son los correctos", dice.  

El presupuesto fue discreto en plena crisis financiera. Según Rumpy, entre 250 mil y 300 mil dólares antes de sacar las copias.

Patricia López con Fernando Farías.

Las pretensiones de Roberto Artiagoitía son simples. "Quiero que la gente pase un muy buen rato en el cine. No pretendo cambiarle  la vida a nadie, sino que esas dos horas u hora y media que sean divertidas y que salgan con ganas de irse a tomar un shop y comentarla", dice.

Sobre el lenguaje y la identificación, a pesar de que se trata de un remake sobre un original extranjero, Rumpy asevera que no hubo intención de latinizarla. "Mis películas son locales, están pensadas para Chile y por eso no les digo a los actores que hablen castellano neutro, ni mucho menos. Yo creo que mis películas pueden trascender por lo real, por lo Chile que son, por el olor a empanadas". Pone el ejemplo del lenguaje en Ciudad de Dios, "tienes que ser de Río para entenderlo", pero sin embargo, asegura que trató de que el slang no fuera muy duro, pero cuidó la modulación. "Mis películas son Chile y ésta pretende, en particupar, que la gente que la vea no piense que es medio Latinomérica. No. Los que van a ir a ver la película son los chilenos".

Benjamín Vicuña y Claudia Burr.

Artiagoitía se hizo conocido en los ’90 por su programa de consejos amorosos El Chacotero Sentimental en la radio Rock&Pop. Ése mismo espacio dio pie a la película homónima donde se interpretaba a sí mismo, sin embargo no dirigía a pesar de que a fines de los ’80 estudió cine, pero lo dejó porque "en esa época hacer cine en Chile era hacer publicidad y eso no me interesaba, demasiada ignorancia como para dedicarle tanto tiempo", asegura. El 2007 dirigió Radio Corazón, un formato igual a El Chacotero… pero cuyo nombre responde a la actual emisora donde cada día sale al aire su programa.

De Radio Corazón obtuvo buenos comentarios como director y éxito en la taquilla. Rumpy recuerda que "ahí caché que podía dirigir y me dio ganas de seguir haciéndolo. Todos los involucrados recuperaron la plata y ganaron. Viajé por todo el mundo y presenté mi película en Tokio, eso es increíble".

Por eso, aunque este filme no es de su autoría, Rumpy está feliz. "Fue súper emocionante para mí volver a dirigir tan pronto. Pensé que iba a tener que escribir una película antes de volver. Es un honor muy grande", concluye.

Isidora Cabezón con Matías Oviedo.

Este texto fue ideado, creado y desarrollado al mismo tiempo por un equipo de expertos trabajando en armonía. Todos juntos. Una letra cada uno.

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