Revsita del Mes Suscríbete
CP99 – Cómo cortar a tu Hulk Hogan

Blade Runner 2049, Cómo cortar a tu patán y Nobody Speak: Trials of the Free Press

Octubre 2017

Suscríbete a la revista

Síguenos Social

Suscríbete al Newsletter Newsletter

Recibe las mejores noticias de cine, series, trailers y críticas

NOTICIAS

Matt Damon: espía corporativo

Por:

14-10-2009

 Protagoniza El desinformante, la nueva cinta de Steven Soderbergh. 

Por Vera Anderson / Corresponsal Hollywood

Tal vez Matt Damon no sea el chico bueno que todos creen que es… o por lo menos es lo que nos quiere hacer creer. Lo cual explicaría el hilarante video que hizo el año pasado con Sarah Silverman "I’m fucking Matt Damon", para Jimmy Kimmel. O por qué interpretó una versión ruda y grosera de él mismo en el episodio final de la pasada temporada de Entourage. Pero yo no se la creo. Quizá sea una dura estrella de acción en el cine, pero viéndolo en vida real para platicar sobre su nuevo filme, The Informant!, no puede evitarlo: sigue siendo el mismo chico educado de Boston al que conocí la primera vez que nos sentamos juntos después de Una mente brillante.

A tu personaje en la cinta le gusta acaparar la atención, pero tú logras mantenerte alejado de los reflectores a pesar de ser uno de los actores más solicitados en Hollywood…Sabes, creo que no he hecho nada para crear algún tipo de mística sobre mí mismo. Es sólo que los tabloides venden sexo y escándalo y mi vida es bastante aburrida, estoy casado y tengo hijos. Así que siempre y cuando tengan una foto actualizada cada seis meses, realmente no hay nada a qué sacarle dinero. Una foto de nosotros no es tan valiosa como una de alguien haciendo algo escandaloso. Creo que eso de alguna forma desarma todo el aspecto de los paparazzi.
 

Y hablando de familia…
Están muy bien. Todo en ese frente está genial. Nos acabamos de mudar a Nueva York porque tengo algunos trabajos ahí. La siguiente cinta es Invictus de Clint Eastwood y sale en diciembre. Sigue editándola, así que yo todavía no la veo, pero el guión es fantástico. Es sobre Nelson Mandela. Morgan Freeman interpreta a Mandela y yo al capitán de un equipo sudafricano de rugby.

Tu personaje en esta, Mark Whitacre, es un soplón de la vida real, pero también es un estafador, al igual que Tom Ripley, e incluso Bourne tiene que tener un aspecto así para sobrevivir. ¿Qué te atrae a estos papeles?
Creo que hay algo inherentemente entretenido sobre ver a alguien mentir, cuando sabes que lo está haciendo. Mentir es algo que no toleramos en nuestras vidas normales, en serio, con la gente a nuestro alrededor. Y aún así, hay algo seguro al respecto cuando lo vemos en una película y puedes entrar al cine, se apagan las luces y lo puedes ver en la pantalla. Así que creo que hay algo divertido en esta historia, particularmente en la forma en que estructuralmente se va descubriendo todo. Estas piezas que incrementalmente te van haciendo pensar: espera un minuto, tengo que reevaluar todo lo que he visto hasta el momento. Es la herramienta de un narrador en quien no puedes confiar para que te diga la verdad. 
La última vez que alteraste tu peso para un papel resultó ser un ejercicio peligroso… ¿Tuviste alguna duda sobre subir tanto de peso para esta cinta?
Eso fue para Valor bajo fuego (1996) y perdí mucho peso, pero esto realmente no fue riesgoso. Para alguien de mi tamaño, el subir o perder 13 kilos se acerca a esa zona de riesgo.
¿Fue difícil hacer eso?
Quisiera decir que sí, pero la verdad fue muy, muy fácil. Sólo comí –ríe–. Teníamos muchas fotografías de Whitacre, y Soderbergh quería que fuera como hecho de masa, dijo que no quería que se pudiera definir fácilmente, que no supiéramos donde estaban sus límites. Por eso usé esa pequeña prótesis redonda en la punta de la nariz. No quería ningún borde duro, sólo como una metáfora de que el personaje era difícil de definir. No sabes cuándo está diciendo la verdad o mintiendo. Y esa fue la idea detrás del peso.  Nos divertimos mucho con eso en casa también. Mi esposa entraba al cuarto y yo con una cerveza en la mano y una pizza entera en el plato y le decía, "¡Oye, estoy trabajando!". Y mis hijos se divirtieron con eso también, mi hijo d

e once años todavía me dice "Matty Gordinflón".

Una vez hicimos una entrevista cuando acabas de hacer una obra en Londres y las cosas no iban tan bien, luego de repente llegó Identidad desconocida y tu teléfono no ha dejado de sonar desde entonces… ¿Cómo te han formado esos altos y bajos?
Creo que esa experiencia fue buena porque me hizo entender que nada era personal. No es personal si tu teléfono deja de sonar, es porque las películas que hiciste no ganaron mucho dinero. Y no hay necesidad de tomarlo emocionalmente, porque la gente que no te está llamando no lo está tomando emocionalmente. Y ahora ya reconozco la naturaleza transitoria de todo eso.

Este texto fue ideado, creado y desarrollado al mismo tiempo por un equipo de expertos trabajando en armonía. Todos juntos. Una letra cada uno.

Notas relacionadas

Comentarios