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Las mejores películas de animación en lo que va del siglo XXI

Por:

07-11-2017
Animación El viaje de Chihiro

¿Quién dice que las técnicas artesanales han muerto? Nuestra lista incluye animación en todos los formatos: tradicional, stop-motion y CGI.

La animación ha sufrido todo tipo de vaivenes en lo que va del siglo XXI. Después de todo, la producción ha incrementado en todo el mundo, pero algunas técnicas han batallado por sobrevivir ante la creciente oleada del CGI.

Por si esto no fuera suficiente, la industria hollywoodense ha experimentado un importante incremento en el número de estrenos anuales. Esto generó una competencia sana que elevó los estándares de calidad en muchos estudios, pero también provocó una sobresaturación entre las audiencias.

¿Cuál será el destino de la animación en los próximos años? Difícil decirlo, pues se trata de una técnica en continua evolución y que puede generar grandes oportunidades en diferentes géneros. Como prueba sólo basta recordar las principales joyas de los últimos años.

Shrek (Dir. Andrew Adamson & Vicky Jenson, 2001)
(Vía)
La película marcó la gran consolidación de DreamWorks Animation con una fórmula refrescante que parodió el tradicionalismo de los cuentos de hadas y que puso en jaque el dominio de Walt Disney. Como prueba, sólo basta recordar que el personaje puede presumir el primer Oscar en la categoría de Mejor película animada. Esto abrió el camino para una de las franquicias más exitosas de los últimos tiempos, pero también para una industria más competitiva ante el surgimiento de nuevos estudios que buscaban encontrar su lugar en el mundo de la animación. El legado de Shrek está lejos de terminar, pues DreamWorks ya trabaja en una quinta entrega que retomará las hilarantes desventuras del personaje titular. Algunos aplauden la idea, otros lo consideran innecesario. Habrá que estar pendientes de esta nueva película, pues de ella depende el renacimiento de la franquicia para una nueva generación.
Waltz with Bashir (Dir. Ari Folman, 2008)
(Vía)
Hay quienes piensan que la animación es una técnica exclusiva para los más pequeños. Grave error. Aunque muchas películas familiares han aprovechado sus posibilidades, las diferentes técnicas pueden explorar hasta las historias más obscuras. Tal es el caso de Waltz with Bashir, primera película animada de Israel tras casi medio siglo de historia, con la que el director Ari Folman documentó los horrores provocados por la Guerra del Líbano. Una trama cruda y desgarradora que fue omitida en la carrera por el Oscar a Mejor película animada, pero cuyas cualidades únicas le valieron una nominación como Mejor largometraje documental.
Mary and Max (Dir. Adam Elliot. 2009)
(Vía)
El siglo XXI marcó el resurgimiento de la técnica tradicional, pero también del stop motion. A pesar de sus dificultades, esta animación prosperó con los esfuerzos de creativos como Henry Selick, Travis Knight, Peter Lord, Tim Burton o Wes Anderson, quienes aprovecharon las cualidades de la técnica para explorar historias que de otro modo parecían imposibles. Sin embargo, resulta especialmente curioso que la mejor propuesta stop-motion de los últimos años sea una cinta tan modesta como conmovedora: Mary and Max. Ella es una niña australiana, solitaria y que vive con una familia disfuncional; él es un hombre americano, maduro y con problemas de sobrepeso. Ni siquiera estas diferencias representarán un obstáculo para una amistad por correspondencia que les ayudará a afrontar con mayor seguridad sus respectivas problemáticas. La película no ganó grandes premios, pero se ha convertido en una obra muy apreciada entre los amantes de la animación tras conmover a todos aquellos que han tenido la buena fortuna de disfrutarla.
Zootopia (Dir. Byron Howard & Rich Moore, 2016)
(Vía)
El siglo XXI fue un periodo de grandes transiciones para Disney: vivió una de sus etapas más obscuras, pero los retos animados y las exigencias de su legado histórico le obligaron a superarse hasta ingresar en una nueva era dorada. Fue así como ingresamos en toda clase de mundos fantásticos integrados por superhéroes, seres digitales y las eternas princesas. Y encima de todos ellos, una valerosa conejita y un astuto zorro. Las primeras imágenes de Zootopia nos hicieron pensar que el ratón sólo trabajaba en una divertida –aunque sencilla– aventura de animales antropomorfos, cuando lo cierto es que realizaba una película con un fuerte mensaje de inclusión que resulta fundamental para la actualidad en que vivimos. Estos logros fueron reconocidos por el público, la crítica e incluso la Academia, que consolidaron a Zootopia entre las grandes joyas animadas de los últimos años y como una cinta indispensable para los amantes de Walt Disney.
Las trillizas de Belleville (Dir. Sylvain Chomet, 2003)
(Vía)
Los primeros años del siglo XXI marcaron un auténtico debate entre los amantes de la animación tradicional, pues muchos pensaban que la técnica sucumbiría ante los nuevos filmes computacionales. Pero Las trillizas de Belleville demostró que la vieja escuela todavía tenía un largo camino por recorrer. Para lograrlo, el director Sylvain Chomet ofreció una historia casi carente de diálogos y cuyas emociones dependían exclusivamente en las ‘actuaciones’ de sus personajes. El resultado es glorioso: una película conmovedora, emocionante y cómica que marcó un auténtico respiro para una técnica animada que parecía decadente a los ojos del mundo. Hoy la animación tradicional respira, quizá no tanto en Hollywood, pero sí en los principales estudios europeos y nipones que la siguen venerando como una auténtica técnica artesanal.
Intensa-mente (Dir. Pete Docter & Ronnie del Carmen, 2015)
(Vía)
Pixar siempre se ha caracterizado por sus propuestas arriesgadas, pero ni siquiera esto nos preparó para una película cuya premisa inicial era ‘un viaje al interior de las emociones humanas’. Para lograrlo, el estudio tomó la historia de una niña cuya vida es regida por cinco emociones básicas –alegría, tristeza, miedo, ira y desagrado–, las cuales entran en pánico cuando la pequeña debe enfrentar una serie de cambios que le hacen desarrollar emociones más complejas. ¿O será más adultas? Se trata de un viaje con muchas sonrisas, pero también lágrimas, añoranzas y sobre todo enseñanzas sobre la compleja naturaleza humana ante las situaciones que muchas veces no comprendemos, pero que nos hacen madurar como personas.
Persépolis (Dir. Vincent Paronnaud & Marjane Satrapi, 2007)
(Vía)
En el papel, cualquiera podría pensar que Persépolis es una obra modesta. Sin embargo, la adaptación a la novela gráfica homónima bien puede ubicarse entre las películas más complejas de los últimos tiempos, al emplear la animación para explorar la manera en que la revolución islámica iraní afectó a la sociedad y muy especialmente a las mujeres de la región. Más allá de conformarse con una técnica sencilla, la producción recurrió a la animación tradicional al considerar que era la mejor manera de rendir homenaje al impreso escrito por Marjane Satrapi. No sólo lo logró, sino que enriqueció la historia con emotivas secuencias metafóricas que ascienden como verdaderas obras artísticas dentro de la tragedia. Persépolis no es sólo una gran película, sino el más claro ejemplo de que la animación tradicional sigue viva y al servicio de las buenas historias.
Toy Story 3 (Dir. Lee Unkrich, 2010)
(Vía)
Woody y Buzz Lightyear ya habían garantizado su lugar en la historia animada al protagonizar el primer largometraje computacional de todos los tiempos. Pero Pixar quería más. Luego de dos estupendas películas, el estudio decidió cerrar su trilogía con una emotiva aventura que mostró unos juguetes prácticamente olvidados ante la madurez de un Andy que se prepara para su vida universitaria. Para ello, el estudio nos adentró en la que muchos consideran su historia más obscura hasta ahora, al explorar temas como el abandono, la soledad e incluso la muerte. Pero también la amistad y es que al final, nuestros personajes logran salir avante gracias a la unión que siempre les caracterizó. No sorprende que fuera el tercer filme animado en toda la historia en ser nominado al Oscar como Mejor película del año. El cierre fue tan perfecto, que pocos comprendieron que Pixar arriesgara su legado con una cuarta parte que mostrará una trama romántica. Estaremos pendientes, pues la historia nos dice que el estudio sólo retoma su franquicia cuando tiene grandes planes para sus juguetes.
Canción del mar (Dir. Tomm Moore, 2014)
(Vía)
El modesto Cartón Saloon está muy lejos de las potencias animadas, pero ha sabido reemplazar sus limitantes económicas con historias cargadas de emoción, una animación tradicional en todo su esplendor y una estética realmente única. El estudio irlandés llamó la atención del mundo con The Secret of Kells, pero unos años después refrendó su calidad con Canción del mar, un hermoso acercamiento a la mitología celta a través de una pequeña heredera de la magia selkie y los esfuerzos de su hermano humano por encontrarla. Un auténtico cuento de hadas contemporáneo que nos conduce de la tierra al mar, pero también al miedo, la ira y la incomprensión humana a un mundo mejor que siempre está ahí para quienes saben verlo.
El viaje de Chihiro (Dir. Hayao Miyazaki, 2001)
(Vía)
Más que un simple director, Hayao Miyazaki es una auténtica leyenda del cine animado. Para lograrlo, el cineasta se escuda en historias increíblemente poderosas que recurren a la magia y la espiritualidad para adentrarnos en las profundidades de la naturaleza humana. El viaje de Chihiro es el mejor ejemplo de ello: un coming of age sobre una niña de diez años que debe incursionar en un peligroso mundo fantástico para purgar los errores de sus padres. Más allá de su Oscar a Mejor película animada, la cinta es recordada como la gran introducción de Ghibli en territorio occidental, tras casi 15 años de conquistar a las audiencias orientales con clásicos como Castillos en el cielo, La tumba de las luciérnagas y Mi vecino Totoro. Mucho se ha especulado sobre los continuos retiros y retornos del cineasta. En el fondo, sabemos que el adiós definitivo está cada vez más cerca, pero al menos podemos estar tranquilos de que pudimos disfrutar la que muchos consideran la gran obra maestra animada en lo que va del siglo XXI en todo su esplendor.
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Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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