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CRÍTICAS Cine

No soy una bruja – Crítica

Calificación Cine PREMIERE: 4.5
Calificación usuarios: 4
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08-06-2018

La ópera prima de Rungano Nyoni y ganadora del BAFTA es una denuncia satírica, brillante y sofisticada protagonizada por la magnífica revelación Maggie Mulubwa.

Título original: I Am Not a Witch
Año: 2017
Director: Rungano Nyoni
Actores: Benfors 'Wee Do, Boyd Banda, Kalundu Banda
Fecha de estreno:08 de June de 2018 (MX)

En algunas comunidades las cacerías de brujas aún existen. No soy una bruja (I Am Not A Witch) no nos conduce a las hogueras de Salem, pero sí mantiene la esencia de la persecución anclada en las mismas bases de antaño: el miedo al otro, el desconocimiento como catalizador de actos ruines, bajos y atentados contra vidas inocentes.

Rungano Nyoni nació en Zambia aunque fue criada en Gales, y para su ópera prima eligió una historia que a través de silencios, obediencia y sometimiento coaccionado, de fondo nos muestra la opresión sufrida por mujeres en su país natal. Ella misma visitó un verdadero campamento de brujas en Ghana como parte de su investigación para la confección de esta particular ficción.

En la secuencia inicial, capturada con poética resignación por el cinefotógrafo colombiano David Gallego (El abrazo de la serpiente), se nos presenta a un grupo de turistas que descienden de un camión y observan una fila de mujeres sentadas en el piso –como animales exhibidos en un zoológico–, encadenadas por un listón blanco. Más adelante sabremos que si lo cortan, se convierten en cabras, de acuerdo con las creencias populares. Shula (la revelación Maggie Mulubwa, estupenda en cada toma, en cada matiz) tiene ocho años y es huérfana. Deambula por una comunidad y nimiedades hacen creer a los oriundos de la zona que es una bruja, la pequeña entonces es sometida a un “juicio” y tras una “prueba” cargada de superstición y completamente refutable es condenada. ¿El castigo? El exilio a un campamento de otras “brujas” como ella. La abismal diferencia en comparación con las demás detenidas es que Shula apenas comienza su vida y ya se le ha arrebatado la infancia.

Lo que sigue es una denuncia satírica de la explotación sufrida por el grupo protagonista –en especial su nuevo miembro– por parte de una alimaña gubernamental que se llena los bolsillos con el trabajo ajeno y las suposiciones populares, el planteamiento de la inocencia alrededor de su cultura –al menos desde nuestra perspectiva occidental– y la indiferencia o falaz preocupación del “primer mundo” ante su “pintoresca” tradición. Con sofisticación Nyoni presenta situaciones tragicómicas que para nuestra mentalidad capitalista son un absurdo, pero allá son verdades incuestionables derivadas en una tragedia fundada en la misoginia.

La cineasta emplea constantes tomas por encima del hombro para crear expectativa en torno a lo que le depara a estas mujeres, suspenso sobre su futuro y cautiverio; ambas secuelas de la falta de libertad. Pero en medio de todo la directora se mantiene especialmente cercana a Shula, quien apenas si lanza unas cuantas palabras, pero su rostro es un lienzo donde el miedo y la desconfianza se plasman, mientras parece hallar su lugar en el mundo, al menos hasta que un suceso vuelve a detonar su inseguridad.

Ganadora del BAFTA como Mejor Debut de un Director, Guionista o Productor –Rungano Nyoni también escribió el filme– es una dramática y brillante crítica a la indefensión y a la manera como una cadena de injusticias se expande una vez cometida la primera, pues entre los deberes de la pequeña está determinar criminales culpables aunque no tenga la menor idea de por qué. No soy una bruja recuerda la misma temática que el documental A la sombra del sol (In the Shadow of the Sun), de Harry Freeland, pero desde otro ángulo: aquél expone el peligro alrededor de los niños africanos albinos, quienes a causa de la superstición, son cazados, descuartizados, asesinados porque son considerados fantasmas, brujos o poseedores de una piel que enriquece a otros. En ambos casos hay una mano firme para denunciar la vulneración de otros con elegancia, pero aquí se le añade el alto precio de la libertad.

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:
  • A la sombra del sol (Harry Freeland, 2012)
  • El proyecto Florida (Sean Baker, 2017)
  • Una niña maravillosa (2012)

Diariamente escribo de cine en Enlabutaca.com, portal que dirijo, y coedito noticias de entretenimiento en Terra. Soy cinéfila, seriéfila, melómana. En pocas palabras, me encanta el arte.

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