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One-man army: un emblema del cine de acción

Por:

16-05-2019
Keanu Reeves John Wick One-Man Army

El one-man army, que tantas batallas ha librado en el cine de acción, ahora lucha por adaptarse a un mundo cada vez más complejo.

El cine de acción suele ser considerado un placer culpable y que no aporta mucho en comparación con otros géneros, ¿entonces por qué nos gusta tanto? Hay quienes piensan que su éxito radica en la espectacularidad visual plasmada en combates, disparos y explosiones, pero esta aparente sencillez es engañosa, pues su popularidad también debe atribuirse a factores psicológicos relacionados con la lucha externa entre el bien y el mal, así como al contexto sociopolítico en que se desarrollan. Esta construcción se torna más compleja con el one-man army.

Se trata de un subgénero que se caracteriza por la presencia estelar de un individuo que enfrenta incontables adversarios hasta salir victorioso. Aunque muchos personajes encajan con esta descripción, el modelo tradicional tiene una serie de elementos tradicionales que lo hacen inconfundible. No es un superhéroe, pues se trata de un sujeto ordinario cuya capacidad de supervivencia radica en sus habilidades, generalmente obtenidas en algún tipo de entrenamiento. Tampoco es un héroe como tal, pues su lucha casi siempre tiene fines egoístas y se vale de métodos sumamente violentos para alcanzar sus objetivos. Dista mucho de ser perfecto, ya que su estilo de vida casi siempre implica una familia quebrada y alienada.

Su popularidad suele aumentar en periodos de crisis interna y amenaza externa, ya que susheroicas acciones suelen evocar una respuesta emocional única [que consiste en] asombro, reverencia y admiración por un acto moralmente hermoso. Se dice que la emoción es similar a la calma, calidez y amor” [vía]. Esto explica que los 70, 80 y principios de los 90, que tuvieron los mayores niveles de violencia en toda la historia de los Estados Unidos [vía], vieron la expansión del asesino serial, así como la Guerra Fría, de Vietnam y del Golfo, inspiraran algunos de sus exponentes más icónicos.

La caída del one-man army

La popularidad de estos guerreros decayó hacia mediados de los 90, no sólo por el desgaste propio de un subgénero que se tornó cada vez más superficial, sino por el descenso considerable en los niveles de violencia norteamericanos y la caída del bloque soviético que consolidó al país como primera potencia mundial. Esto no evitó que algunas producciones siguieran explorando al subgénero con una respuesta aceptable, pero que apuntaba más al mero entretenimiento que a una necesidad psicológica de las audiencias.

La verdadera debacle comenzó tras los atentados del 9/11. La ilusión del guerrero solitario fue insuficiente ante la magnitud de la amenaza terrorista, mientras que la crisis se acentuó con la creciente desconfianza de las autoridades suscitada desde la Guerra contra el terror. Esto hizo que su lugar en el imaginario colectivo fuera ocupado por los superhéroes, cuya naturaleza mitológica les permitía capturar los peores miedos de la época y generar una sensación de esperanza con el mensaje de que el bien siempre ganaría frente a cualquier adversario.

Aunque personajes como James Bond, Ethan Hunt, Jason Bourne suelen estar considerados dentro del one-man army, su elaborada construcción marcó un distanciamiento importante del viejo concepto, que pasó virtualmente desapercibido durante la primera década del siglo XXI. Esto no significó su muerte, pues filmes como Equilibrium (2002), Un hombre diferente (2003) o La huída (2007) lograron cierto reconocimiento, aunque definitivamente quedaron lejos de los grandes clásicos, al grado que hoy son pocos los que las recuerdan. Esto empezó a cambiar en 2008, cuando la llegada de nuevo antihéroe dejó muy en claro que estos personajes estaban listos para un nuevo combate.

Un guerrero reinventado

Resulta irónico que el rescate del one-man army, considerado uno de los grandes mitos del cine norteamericano, se diera en Europa como respuesta a la trata anual de más de 500,000 mujeres. Esta cruenta estadística inspiró a Luc Besson para la concepción de Bryan Mills, agente retirado de la CIA que debe aprovechar sus habilidades para encontrar a su hija secuestrada por una red de prostitución en el viejo continente. Buena parte del éxito de Búsqueda implacable radicó en el realismo de su trama, el cual aumentó todavía más con el casting de Liam Neeson, quien aceptó el trabajo para probarse en un género que nunca había hecho, ignorante que terminaría protagonizando una de las sagas más rentables de los últimos años.

Hollywood quiso aprovechar esta aceptación para retomar el concepto, pero fracasó en prácticamente todos sus intentos, pues lejos de adaptarse a las exigencias de un mundo cada vez más complejo, se conformó con proyectos superficiales que priorizaron la espectacularidad por encima del contenido. Un buen ejemplo es Olimpo bajo fuego (2013), cuyos esfuerzos por criticar la política republicana contra Barack Obama se perdieron en medio de sus brutales batallas. Tuvo una buena taquilla, pero quedó lejos de convertirse en un verdadero referente. El retorno de clásicos como Rambo y Duro de matar tampoco fue de gran ayuda, pues sus respectivos héroes no lograron emular sus viejas glorias.

El verdadero resurgimiento de estos personajes llegó con John Wick (2014), que fusionó elementos del one-man army y el heroic bloodshed –un subgénero que implica matanzas con fines heroicos– para relatar la historia de un asesino retirado que busca vengarse de un grupo criminal que mancilló el legado de su difunta esposa. Una historia de redención y revancha que se apoyó en estilizados enfrentamientos con la técnica del gun fu –estilo de pelea que usa kung-fu y pistolas–, elementos técnicos como la iluminación y el vestuario para la construcción del personaje central y un elaborado submundo de asesinos que viven bajo un estricto código de convivencia.

El cierre de la trilogía con Parabellum (2018) ha hecho que los aficionados se pregunten cuál será el futuro del subgénero. Actores como Dwayne Johnson, Vin Diesel y Jason Statham parecen ser la gran esperanza del viejo héroe solitario que aprovecha su poderío físico para salvar el día, pero lo cierto es que todos ellos han brillado más en otros subgéneros de la acción, como el car chase de la franquicia Rápido y furioso. Por su parte, los buenos resultados de John Wick han desatado una oleada de proyectos similares, con antihéroes que ponen el ingenio por encima de la fuerza bruta para sobrevivir, lo que además ha abierto las puertas a la incorporación de más proyectos femeninos, como Atómica (2017), Peppermint (2018) e incluso Hotel Artemis (2018).

De momento, el one-man army se encuentra en un punto clave para redefinirse a sí mismo y garantizar su futuro ante las nuevas generaciones que crecieron alejadas de los grandes clásicos. No importa cuál sea su destino, todos sabemos que estos personajes no se irán sin dar batalla.

Los mejores one-man army

¿Quiénes son los mejores referentes del subgénero? Aquí nuestra selección con los diez imprescindibles.

John Matrix (Arnold Schwarzenegger; Commando)

Arnold Schwarzenegger demostró una enorme rudeza en Terminator y Depredador, pero fue Commando la que lo posicionó entre los grandes one-man army de todos los tiempos. El actor encarna a un exmilitar cuya hija es secuestrada para obligarlo a colaborar con un antiguo dictador, lo que le llevará a emplear sus habilidades para rescatarle y contener la amenaza. Irónicamente, no era la primera opción para el personaje.

Harry Callahan (Clint Eastwood; Harry el sucio)

Clint Eastwood es uno de los grandes exponentes del western, pero también una leyenda del one-man army con Harry Callahan, cuya experiencia lo convierte en la única esperanza para detener a Scorpio, asesino serial basado en el Zodiaco. Su éxito abrió la puerta a una franquicia de más de diez años e integrada por cinco películas.

Paul Kersey (Charles Bronson; El vengador anónimo)

Un arquitecto cuya esposa es asesinada por una pandilla callejera se dedica a recorrer las calles para deshacerse de todos los criminales que se cruzan en su camino. Aunque no tuvo la potencia física de otros one-man army, su mayor aportación fue trasladar el concepto a las calles para el vigilante.

Matt Hunter (Chuck Norris; Invasión a los Estados Unidos)

Ninguna lista con los mejores one-man army estaría completa sin Chuck Norris. Su Matt Hunter es un agente retirado y renuente a reintegrarse a la lucha contra los soviéticos, hasta que un grupo guerrillero infiltrado en territorio norteamericano atenta contra su vida y termina matando a su mejor amigo. La película consolidó a Norris entre las grandes leyendas de acción y que demuestra las razones por las que nadie quiere meterse con él.

The Bride (Uma Thurman; Kill Bill)

Una experta asesina, cuyos sueños de retiro para empezar una vida normal se ven frustrados cuando su antiguo jefe usurpa su boda, masacra a los presentes y la priva del bebé que lleva en su vientre. La fémina sobrevive de milagro, pero lejos de ocultarse, inicia una feroz cacería para vengarse o morir. Para muchos, el personaje más brutal en la violenta obra de Quentin Tarantino.

Lee (Bruce Lee; Operación dragón)

El primer one-man army en la historia del cine, un artista marcial cuya destreza es aprovechada por la inteligencia británica para la búsqueda de un líder criminal. Esto poco le importa al héroe, quien sólo acepta colaborar al enterarse que la misión podría conducirle al asesino de su hermana. El mayor clásico en la breve, pero brillante carrera de Bruce Lee.

Bryan Mills (Liam Neeson; Búsqueda implacable)

“No sé quién eres. No sé qué quieres […]. Si dejas ir a mi hija será el final de todo […]. Pero si no lo haces, te buscaré, te encontraré y te mataré”. Fue así como Bryan Mills se ubicó entre los one man army favoritos de todos los tiempos y convirtió a Liam Neeson en todo un referente de la acción en la que fuera su película debut en el género.

John Wick (Keanu Reeves; John Wick)

Cuando todo parecía indicar que los mejores años de Keanu Reeves habían quedado atrás, el actor regresó para reclamar su sitio entre los grandes de la acción contemporánea y para rescatar un subgénero en vías de extinción. El mejor referente del one-man army de la última década.

John Rambo (Sylvester Stallone; Rambo)

Aunque su franquicia lo ha llevado por incontables aventuras, la entrega original lo mostró como un atormentado veterano de guerra que aprovecha su experiencia para defenderse de la persecución policiaca en un modesto pueblo norteamericano. Junto con Rocky Balboa, el papel más importante en la filmografía de Sylvester Stallone.

John McClane (Bruce Willis; Duro de matar)

Un policía con severos conflictos maritales y profesionales, pero también con una actitud heroica que le hecho enfrentar incontables grupos terroristas infiltrados en territorio norteamericano y cuyas acciones atentan directamente contra la seguridad de su familia. El papel más importante de Bruce Willis, quien alcanzó el estatus de leyenda al grito de Yippee-ki-yay.

Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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