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Predicción Oscar 2019: Mejor película

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24-01-2019
predicción mejor película

Aquí nuestras predicciones de quién se llevará el Oscar en la categoría de Mejor película.

Como cada año, te presentamos nuestra predicción Mejor película para el Oscar 2019. Encuentra aquí un análisis de todos los contendientes a la estatuilla dorada en esta categoría. Conforme avance la temporada de premios iremos realizando ajustes y cambios si es necesario, así que revísala con frecuencia para no fallar en la quiniela.

Este año, la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas ha decidido incluir solo ocho nominadas, entre las que se encuentran producciones sorpresivas: una cinta extranjera (Roma); la primera película de superhéroes que lograr ser incluida en la terna (Black Panther); la película que podría darle a Spike Lee el Oscar que la historia del cine le debe (El infiltrado del KkKlan), y la biopic de Freddie Mercury que desafió las críticas que recibió para colarse en la cima de la temporada de premios.

 

 

El vicepresidente: más allá del poder

Existe un largo romance entre la estatuilla dorada y las películas que examinan la psique de aquellos hombres y mujeres que mueven la política norteamericana. JFK y Nixon de Oliver Stone; J. Edgar de Clint Eastwood; Milk de Gus Van Sant o Jackie de Pablo Larraín, son ejemplo de la fascinación que los votantes de la Academia sienten por meterse tras bambalinas de la Casa Blanca, el Congreso o las casas de campaña. En El vicepresidente: Más allá del poder Adam McKay, quien fuera escritor de sketches para Saturday Night Live y compañero inseparable de Will Ferrell, da un paso al frente para contar la historia de Dick Cheney, la mano que mecía la cuna de George Bush durante la invasión a Afganistán e Irak. Es una mezcla insólita de comedia, parodia, drama y terror, con el mejor Christian Bale en años.

A favor: Aunque tenga un protagonista evidente, es el tipo de película política con reparto coral que le gusta a la Academia actual, en la vena de Spotlight: En primera plana o Argo, que tampoco partieron como claras favoritas.

En contra: Christian Bale y el guion de McKay han recogido la mayoría de los veinte premios y casi 90 nominaciones que tiene la película hasta ahora. Sus cartas fuertes están ahí, como pasó con la película anterior del director, La gran apuesta.

Bohemian Rhapsody

La polémica ganadora del Globo de Oro a la Mejor película dramática parece compartir la suerte de su protagonista, Freddie Mercury: después de un proceso largo y atribulado en donde todos parecían dar nada por ella, se catapultó a lo más alto de las formas más imprevistas, rompiendo reglas y dejando claro quién es la reina. No, no es la mejor película de la competencia, pero es una de esas historias de éxito que le gustaban tanto al viejo Hollywood: una cinta de estudio con rodaje complicado que, con un presupuesto más o menos reducido ($52 MDD), recaudó unas quince veces esa cantidad y convirtió en estrella global a un actor que nunca fue la primera opción para el papel. Más o menos lo que cuenta Nace una estrella, pero detrás de cámaras. ¿Le alcanzará eso para coronarse? Ya veremos.

A favor: Aunque sean votaciones independientes, sabemos que en veinte de los últimos 40 años, el Globo de Oro por drama y el Oscar a la Mejor película han ido a parar a la misma cinta, lo que incrementa sus posibilidades.

En contra: Son escasas las ceremonias en las que el premio a Mejor actor y película coinciden: solo una o dos veces por década; y Rami Malek empieza esta carrera con amplia ventaja frente a la película misma. Además, en años recientes, la votación en esta categoría se ha inclinado hacia guiones basados en hechos reales solo cuando involucran un aspecto político o social, como En primera plana; Argo o Zona de miedo, así como en recreaciones de época (12 años esclavo o El discurso del rey).

Nace una estrella

Empecemos por preguntar: ¿esto es o no es un musical? La pregunta no es gratuita: en la historia del Oscar, solo en diez ocasiones la estatuilla principal ha llevado el título de una película que cumpla con todos los requisitos del manual de Broadway. Aunque el género es uno de los que cosecha nominaciones a granel, no es frecuente que éstas se traduzcan en estatuillas. Los mejores ejemplos son, precisamente, las tres versiones anteriores de Nace una estrella: siete nominaciones en 1937, seis en 1954, cuatro en 1976, pero todas juntas apenas han ganado… dos estatuillas. ¿La versión de Bradley Cooper,, con ocho nominaciones, va a romper esta maldición egipcia, o va a terminar borracho y derrotado, como Jackson Maine en la película?

A favor: Es un drama potente, interpretado con mucha garra y que se quita el sombrero ante un clásico del Hollywood de antaño. La historia del premio no ha sido indiferente ante actores consagrados que dan un salto afortunado a la dirección, como Ben Affleck (Argo), Mel Gibson (Corazón valiente), Kevin Costner (Danza con lobos) o Robert Redford (Gente como uno). Suele ser una carta ganadora.

En contra: Ya ha pasado medio siglo de aquella década de oro (los 60), en la que cuatro de diez Oscares a Mejor película fueron para películas llenas de canciones. Hoy, las miradas de los votantes parecen puestas en otros intereses –ni siquiera sucumbieron al hechizo de La La Land–. Además, su derrota colectiva en los Globos de Oro no es buen presagio.

La favorita

Es fácil seducir a la Academia de Hollywood con una película de época cara y llena de estrellas, pero no con una tan extraña y perversa como La favorita. Al igual que su admirado Stanley Kubrick, Yorgos Lanthimos aprendió el sutil arte de darle a los votantes lo que les gusta (grandes nombres, rostros ya nominados, mucho diseño de producción), pero en empaques a los que no están acostumbrados. Esta fábula sobre poder, conejos y lesbianismo en la Inglaterra de la dinastía Estuardo tiene un humor afilado que parece haber caído de otro planeta o de una pesadilla macabra, y cuenta además con el trío de actuaciones más equilibrado e intenso en esta edición del Oscar. ¿Le servirá eso para sentarse en el gran trono?

A favor: Con más de 40 premios recabados en la temporada, la película de Lanthimos ha generado una conversación creciente desde su estreno en Venecia en septiembre de 2018, donde recibió un premio especial del jurado. Algunos de estos reconocimientos incluyen los de Mejor película de la Asociación de Críticos de Houston, Iowa, Kansas, Nuevo México, Phoenix, entre otras.

En contra: Aunque ha recibido los premios arriba indicados, un número mucho mayor de reconocimientos han sido a nombre de Olivia Colman y las categorías de diseño, como dirección de arte o vestuario. Su triunfo parece más claro en esos apartados.

El infiltrado del KkKlan

La mejor película de Spike Lee en varios años es también la más oportuna y la que mejor nos recuerda que uno de los mejores cineastas políticos de Norteamérica sigue en pie de guerra. Después de recibir un Oscar honorario por trayectoria hace apenas un par de años, el director de Malcolm X dice que él quiere uno de los de verdad. BlackKklansman es exactamente el tipo de película basada en hechos reales que despierta el interés de los votantes: recrea las andanzas de un nowhere man (un policía negro que emprende una misión como infiltrado en la policía local en un pueblo de Colorado) y, al mismo tiempo, refleja dos épocas racialmente tensas, la de la lucha por los derechos civiles y la de la América de Donald Trump.

A favor: Aún con el Oscar honorario de 2016, sigue siendo vergonzoso que la presencia de Spike Lee en la historia del premio se limite a una nominación como guionista (Haz lo correcto, 1989) y otra por documental (Four Little Girls, 1997). Sería una victoria inesperada, pero no inmerecida.

En contra: Aunque recibió dos premios importantes en Cannes y otros 17 en diferentes asociaciones y sindicatos, la gran mayoría han sido para la actuación de John David Washington y para el cuarteto de guionistas. Se fue de los Globos de Oro y de los Critics Choice Awards con las manos vacías, mientras que en los BAFTA solo obtuvo reconocimiento por su guion.

Black Panther

Wakanda está en pie de guerra. Contra todos los pronósticos –y después de diez años–, el Marvel Cinematic Universe logró que los núcleos duros de la industria lo tomaran en serio como un estudio capaz de hacer algo más que blockbusters de señores disfrazados. Proyectada incluso en una gala especial del Festival de Cannes, Black Panther será en el futuro un caso de estudio sobre el tratamiento de temas raciales, diplomáticos y de globalización en el Hollywood de esta década. Antes que eso, también es un cuento épico que rescata el mejor cine de acción y aventuras, original, maduro y bien escrito, ese que las majors solían ofrecernos con eficacia y emoción. Sobrevivió incluso a la controversia por el Oscar especial para películas populares, y se coló en la terna más importante; bienvenidos a su batalla final.

A favor: Sería una sorpresa mayor, y la discusión al respecto duraría meses. Black Panther tiene un premio importante a su favor: el SAG a Mejor reparto. De los tres grandes gremios, es el que menos suele predecir el ganador a Mejor película, pero la posibilidad aumenta este año ya que difiere con el PGA (Green Book) y el DGA (Roma). En 2015, la última vez que los tres escogieron una película diferente, Spotlight se llevó la estatuilla, la ganadora que escogió el SAG. ¿Se repetirá la historia este año?

En contra: No es la favorita, y si los miembros de la Academia buscan una película que levante el puño por la igualdad racial en Norteamérica, hay otras opciones menos problemáticas en la lista. La nominación ya es un reconocimiento suficiente.

Green Book: Una amistad sin fronteras

Hay que tener el corazón muy seco para no encariñarse con Green Book: Una amistad sin fronteras. Se trata de una película amable y feel good que se las arregla para decir cosas importantes y explorar los claroscuros de su dúo protagonista, al mismo tiempo que hace chistes sobre pollo frito y poemas malos. Hollywood ya ha intentado todos los tonos posibles para lanzar una alerta sobre el resurgimiento del racismo y la intolerancia: ahí están Luz de luna; El infiltrado del KkKlan y ¡Huye!, pero hacía falta esto: una road movie con corazón que llevara el mensaje a los cines y a un público más amplio. Para Peter Farrelly, codirector de Loco por Mary o Irene, yo y mi otro yo, el reto de hacer reír a su audiencia sin usar un solo chiste sobre genitales o braguetas ha sido superada, y no solo eso: le robó el corazón al Festival de Toronto y nos dio la mejor versión de Viggo Mortensen en varios años.

A favor: Su victoria en los Producer's Guild Awards le dio mucho impulso, ya que utiliza la misma boleta preferencial que los Oscar y han coincidido en ocho de los últimos diez años. Si los votantes deciden pasar por alto la furia de BlackKklansman, la melancolía de If Beale Street Could Talk o deciden no romper el techo con Roma, esta sería la opción ganadora para premiar a una cinta sobre conflicto racial, tolerancia y reconciliación.

En contra: Aunque ganó el premio del público en el Festival de Toronto –lo que prácticamente garantizó su nominación al Oscar–, solo en tres ocasiones en este siglo (Quisiera ser millonario; El discurso del rey y 12 años esclavo) dicho premio ha coincidido con el Oscar principal. Es cierto que en los Globos de Oro le fue mejor, pero en la categoría de comedia o musical, lo que no es indicador tan fiable como el de drama.

Roma

La moneda está en el aire. La Academia americana tiene al alcance de la mano la posibilidad de darle el premio mayor a la primera película extranjera desde que El último emperador (una coproducción entre China, Italia, Francia y Reino Unido) ganara en 1987 en nueve de nueve categorías hace más de treinta años. Además, sería la primera ocasión en más de noventa ceremonias en la que el premio va a una película hablada por completo en idiomas distintos al inglés (español y mixteco); la primera en que una coproducción mexicana se alza con la estatuilla y la tercera en que un Oscar va para un mexicano en esta categoría después de Birdman y La forma del agua. ¿Exageramos si nos estamos mordiendo las uñas desde ahora?

A favor: Ganó el BAFTA, el Critics Choice y el Globo de Oro a Mejor película extranjera.En Hollywood se respiran vientos de cambio desde inicios de esta década, y la victoria de Roma sería el giro completo de timón que el sector joven de la industria está buscando. Aunque no le falta ningún mérito propio para coronarse, el gramo que puede inclinar la balanza a su favor es la posibilidad que tienen los votantes de enviarle un mensaje claro a su némesis favorito: Donald Trump.

En contra: Nunca ha sucedido que una película se vaya a casa con la estatuilla de cinta extranjera y también de Mejor película, ni siquiera con títulos tan celebrados en Los Ángeles como El tigre y el dragón (2000) o Amor (2012), que competían en ambas ternas. Así que si durante la noche, Roma sube por el premio a lengua no inglesa (algo muy probable), se reducirían las posibilidades de una doble victoria.

Este texto fue ideado, creado y desarrollado al mismo tiempo por un equipo de expertos trabajando en armonía. Todos juntos. Una letra cada uno.

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