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Películas basadas en cómics: ¿Qué lugar ocuparán en la historia?

02-05-2018, 6:02:46 PM Por:
Películas basadas en cómics: ¿Qué lugar ocuparán en la historia?

En sólo unos días, Avengers: Infinity War ha conquistado al público y la crítica, pero todavía falta su prueba más dura: definir su legado (y el de las películas basadas en cómics) en la historia del celuloide.

En su momento George Lucas parecía condenado al fracaso con una excéntrica reinvención mitológica llamada Star Wars. Contra todos los pronósticos, la película inició una de las franquicias más queridas de toda la historia y cuya popularidad sigue creciendo hasta nuestros días. Caso contrario el de James Cameron, cuyas etiquetas de «Rey del Mundo» y el cineasta más taquillero de todos los tiempos le resultaron insuficientes para la consolidación de Avatar en el gusto del público. A pesar de ello, nada ha evitado que su odisea espacial esté próxima a cumplir diez años como la cinta más taquillera de la historia. De este modo, podemos concluir que ningún productor, director o guionista ha encontrado una fórmula que garantice la realización de un éxito y menos aún, de un clásico cinematográfico. Bajo esta premisa, ¿cuál será el destino de Avengers: Infinity War?

La afición por los superhéroes cinematográficos no es una tendencia tan moderna como muchos podrían imaginar. Después de todo, el concepto está inspirado en los viejos mitos que, a su vez, han sido replicados por toda clase de proyectos a través del tiempo. Rooster Cogburn (True Grit), Rick Blaine (Casablanca), Luke Skywalker (Star Wars), Indiana Jones (Los cazadores del arca perdida) y Ellen Ripley (Alien) son sólo algunos ejemplos de ello.

Las adaptaciones de cómics tampoco son realmente novedosas, siendo The Mark of Zorro la primera en 1920. Mención aparte para personajes como Superman y Batman, inmortalizados por la televisión con las brillantes interpretaciones de George Reeves y Adam West, quienes eventualmente heredaron su legado a los no menos memorables Christopher Reeve y Michael Keaton.

Ni siquiera el llamado nuevo cine de superhéroes puede ser catalogado como «nuevo», recordando que el estreno de X-Men –nombrada por muchos como la primera película del subgénero de la era moderna– está próximo a celebrar su 20º aniversario.

Un nuevo modelo económico

Avengers: Infinity War representa la culminación de un ambicioso proyecto cinematográfico que ha sido minuciosamente orquestado a lo largo de diez años.

Hay quienes piensan que esta técnica ya había sido empleada por franquicias como Star Wars o Harry Potter. La diferencia radica en que la primera creció con historias originales creadas a partir de sus éxitos; la segunda está inspirada en una extensa saga literaria. Por su parte, Marvel Studios ha adoptado la esencia de los cómics como fuente de inspiración en la creación de nuevas historias y replicado su modelo narrativo con títulos individuales que conducen hacia complejas alianzas contra villanos cada vez más poderosos. O lo que todos conocemos hoy en día como crossovers.

En su lugar, estas sagas han adoptado el modelo de Marvel para la expansión de sus historias. La galaxia lejana ha ampliado sus fronteras con filmes ajenos a su trama central; el niño que vivió ha sido relegado con nuevas adaptaciones que exploran el pasado del mundo mágico. A esto sumemos la adición de muchas otras franquicias como el DC Extended Universe, el Dark Universe, el KINGdom, el Warrenverse o el Arrowverse, cuya imitación de las prácticas de Marvel ha popularizado cada vez más el término de universo cinematográfico.

Sin embargo, la exploración del concepto no garantiza los buenos resultados obtenidos de la Casa de las Ideas. Es aquí cuando sobresale la figura de Kevin Feige, un apasionado de los cómics cuya propia afición ha sido determinante al momento de trasladar los impresos a la pantalla grande. Su éxito radica en que él mismo es un fanboy que comprende las inquietudes y preocupaciones de los lectores que han disfrutado de los cómics originales por generaciones. Y esto sólo le motiva a ir por más.

“Nunca me gustó la idea de que la gente no intente cosas [con las adaptaciones de cómics] por el miedo de que se vean estúpidas”, aseguró en entrevista con Vanity Fair. “Todo lo visto en un cómic corre el peligro de parecer estúpido. Eso no significa que no intentes que luzca cool”.

Esta mentalidad terminó con las viejas mofas al spandex amarillo y abrió el camino para una auténtica era dorada en el cine de superhéroes, con adaptaciones cada vez más fidedignas a su fuente y la realización de historias cada vez más arriesgadas. El público lo agradece y así lo demuestra con una taquilla acumulada que ya rebasa los $15,000 MDD.

Avengers: Infinity War Thor Guardians of the Galaxy

El cómic como expresión artística

Los grandes blockbusters siempre han sido acusados de anteponer sus intereses económicos. Los superhéroes no han sido la excepción, y más cuando consideramos que sus franquicias conjuntas superan fácilmente los $20,000 MDD en taquilla mundial.

Al respecto, David Cronenberg asegura que “por definición es una historieta. Es para niños. No creo que estén haciendo una obra de arte”. Alejandro González Iñárritu fue aún más duro al asegurar que el subgénero “está envenenando al cine”, para luego definirlo como un “genocidio cultural” y acusarlo por sus “tendencias de derecha”.

Si bien el cine de superhéroes se basa en una expresión popular –también referida como baja cultura– como son los cómics, esto no significa que carezcan de profundidad. De hecho, sus contenidos han inspirado estudios especializados –desde carreras hasta doctorados– en Estados Unidos, Reino Unido y Francia, los cuales analizan tramas y estéticas de estos impresos a través del tiempo.

A esto sumemos que cada vez hay más bibliotecas que los incorporan a sus colecciones por sus aportaciones a la sociedad. Tal es el caso de la Biblioteca Rubenstein en la Universidad de Duke o la Biblioteca Pública de Nueva York, que ha realizado grandes esfuerzos por preservar estos materiales tras reconocer que “investigadores en campos de historia, sociología y literatura han descubierto que el estudio de los cómics ofrece una visión única e invaluable a la cultura del siglo XX”.

En cuanto al cine se refiere, las adaptaciones de cómics aún están lejos de ser aceptadas entre los mejores exponentes de la industria. Sin embargo, el Oscar de Heath Ledger por El caballero de la noche y la nominación a Mejor guion de Logan exhiben las mejoras del subgénero como forma de expresión artística y cultural. Se espera que la lista crezca con Black Panther, cuyas estupendas críticas le han convertido en un inesperado contendiente para la próxima temporada de premios.

Avengers: Infinity War Spider-Man

La crítica política del superhéroe

Buena parte del valor de los cómics radica en que sus historias están inspiradas en el modelo del Mito Único empleado por mitologías y religiones para narrar la conversión de un hombre ordinario en un héroe. Esta misma práctica ha sido empleada por otras formas narrativas como la literatura, el cine y la televisión, pues según el escritor Christopher Vogler, “ciertas condiciones humanas nunca cambiarán, siempre surgirán nuevas situaciones, pero el Viaje del Héroe se adaptará para reflejarlas”.

En el caso de los superhéroes, estas cualidades les han adaptado a las necesidades de las diferentes épocas: Superman, Batman y Wonder Woman dieron esperanza a un país aquejado por la Gran Depresión; Capitán América fue un potente símbolo de los valores estadounidenses durante la II Guerra Mundial; Spider-Man y Hulk reflejaron los miedos nucleares de la Guerra Fría. Suena a propaganda, pero lo cierto es que estos personajes también han sido severos con el gobierno americano.

Capitán América peleó contra un líder político inspirado en Richard Nixon; DC Comics criticó a George W. Bush tras equipararlo con Lex Luthor; Superman renunció a la ciudadanía norteamericana tras declarar que “verdad, justicia y el modo americano ya no son suficiente”; Marvel se mofó de Donald Trump con un rediseñó en la apariencia y acrónimo de M.O.D.O.K., ahora renombrado M.O.D.A.A.K. por Organismo Mental Diseñado Como Rey de América por sus siglas en inglés.

Las adaptaciones cinematográficas no están exentas de la práctica, siendo el MCU un perfecto ejemplo de ello a través de personajes como Iron Man y Capitán América. El primero criticó el armamentismo americano al señalarlo como responsable por el terrorismo actual. El segundo exhibió unas institucionales corruptas y un gobierno interesado en hacerse con cualquier forma de poder sin importar las consecuencias.

En el caso de Avengers: Infinity War, Marvel Studios recurre a Thanos para aludir a la figura de Donald Trump, un mandatario cuyo enorme poderío le permite imponer su voluntad ante cualquier adversario y que cuenta con los medios necesarios para borrar a media humanidad, no con el chasquido de sus dedos, sino con el simple presionar de un botón. A pesar de ello, el gobernante no pierde oportunidad para lamentarse por las decisiones difíciles que debe tomar para garantizar el bienestar de la unión americana y el mundo entero. Finalmente, no podemos olvidar la fascinación que el personaje siente por su hija, quien ha sido incorporada en posiciones de gran responsabilidad, pero que no dudaría en sacrificar políticamente en caso de ser necesario.

Avengers: Infinity War Thanos

El cariño del público

Narrativamente hablando, Avengers: Infinity War tiene poco que hacer ante filmes como Ciudadano Kane, Lo que el viento se llevó o Psicosis, entre muchos otros. Sin embargo, el crossover sí que aspira a convertirse en otro tipo de fenómeno.

El cine de superhéroes tardó en popularizarse porque los efectos visuales del pasado no estaban listos para afrontar muchos de sus retos. Esto no evitó que los grandes estudios pujaran por sus derechos, conscientes de su enorme potencial entre las audiencias. Después de todo, hablamos de guerreros creados hace décadas y que estuvieron presentes en la infancia de millones de personas.

Este aprecio ha sido determinante en la aceptación del subgénero y muy especialmente del Marvel Cinematic Universe, cuya meticulosa construcción fue capaz de replicar la experiencia de leer un cómic: tramas individuales que exploraran a cada superhéroe de manera aislada y que condujeran hacia poderosas alianzas contra rivales invencibles. Los antiguos lectores reaccionaron con agrado y aquellos que no estaban familiarizados pronto sucumbieron ante el encanto. A esto sumemos el surgimiento de una nueva generación de aficionados que crecieron fascinados por este universo y por héroes que ahora forman una parte muy importante de sus vidas. Para todos ellos, Infinity War es la auténtica consolidación de un sueño que tardó una década en cosecharse.

No es la primera vez que nos encontramos ante este tipo de fenómenos. Harry Potter ya se adueñó de una generación, con un legado que sigue creciendo con Animales fantásticos y dónde encontrarlos. Más cercano es el caso de Star Wars, que próximamente celebrará 41 años de conquistar seguidores.

Steven Spielberg declaró hace tiempo que el subgénero seguiría los pasos del western hacia una inminente desaparición. “No significa que no habrá otra ocasión cuando el western regrese y las películas de superhéroes regresarán un día”, explicó el cineasta. “Sólo estoy diciendo que esos ciclos tienen un final en la cultura popular”. El tiempo dirá si tenía razón en sus predicciones, pero de momento, él mismo se ha incorporado en la tendencia con la adaptación de Blackhawk, un superhéroe de tinte militar creado por DC Comics para inspirar a las armadas americanas durante la II Guerra Mundial.

Asismismo, no debemos olvidar que el western sienta sus bases sobre viejos ideales norteamericanos que se quebraron con sucesos como Watergate, la Guerra de Vietnam y los atentados del 9/11. Por su parte, los superhéroes han aprovechado estos mismos acontecimientos para evolucionar y como punto de partida para historias llenas de esperanza. Avengers: Infinity War es el mejor exponente de ello, pues luego de diez años de batalla, los aficionados se niegan a creer que todo haya terminado y esperan ansiosos su regreso para una nueva –pero nunca última– batalla. En eso radica la magia de esta franquicia.

Han pasado diez años desde aquel día, el día diferente a cualquier otro, en el que los héroes más poderosos de la Tierra se unieron frente a una amenaza común. Quizá llegará el día en que estos mismos héroes reciban un merecido descanso. Pero los Vengadores siempre permanecerán ahí, en el corazón del público y listos para regresar cuando sea necesario. Ese es el legado que nos dejan.

Avengers: Infinity War Captain America Black Widow Black Panther Bucky Barnes

 

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mm Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.
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