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Repercusiones de la propuesta para prohibir el doblaje de películas en México

Por:

11-07-2019
Doblaje México

¿En qué quedará el tema del doblaje? Analizamos algunas de sus posibles repercusiones.

En la actualidad, entre el 60% y el 70% de los contenidos audiovisuales doblados al español latino a nivel global se realizan en territorio nacional, los cuales son consumidos por alrededor de 625 millones de personas hispanoparlantes en todo el mundo. Sin embargo, la exhibición de películas extranjeras en México podría cambiar drásticamente debido a una propuesta presentada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) ante la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados.

La propuesta de reforma al Artículo 8 de la Ley Federal de Cinematografía (LFC) establecería lo siguiente: “Las obras cinematográficas y audiovisuales serán exhibidas al público en su versión original y, en su caso, subtituladas al español en los términos que establezca el reglamento. Las clasificadas para el público infantil y los documentales educativos podrán exhibirse dobladas al español y a lenguas indígenas”.

Pocas naciones en el mundo tienen una industria del doblaje tan prominente como la mexicana, país número uno en exportaciones de bienes creativos al resto de América Latina. De acuerdo con datos del Consejo de Empresas Mexicanas de la Industria del Doblaje (CEMID) —conformado por Caaliope Dubbing & Distribution, Dubbing House, Labo y Macías Group— la industria mexicana del doblaje tiene un valor estimado de más de $60 millones de dólares y recibe una inversión anual de $7 millones de dólares para su mantenimiento y mejoramiento. Asimismo, el sector genera alrededor de 7 mil empleos directos e indirectos en los cerca de 35 estudios de doblaje que existen para satisfacer la demanda.

El doblaje ha existido por más de 80 años en México y fue durante la década de los 40, ante el deseo de las grandes productoras de Hollywood por llegar a una mayor audiencia, que se sembraron las semillas de esta celebrada industria en nuestro país. Esto en respuesta a los altos índices de analfabetismo en América Latina, por los cuales el subtitulaje no resultaba una alternativa viable. A partir de la década de los 60, México se consolidó como el referente definitivo del doblaje latino, incluso en las décadas de los 80 y los 90, otros países como Argentina, Venezuela y Colombia mandaron a sus representantes aquí para aprender sobre los procesos técnicos de la profesión, interactuar con la tecnología y sobre todo para imitar el acento y traducciones neutras que distinguen a los trabajos nacionales.

Sin embargo, la industria del doblaje en México enfrenta múltiples desafíos en la actualidad derivados de la falta de regulación y el creciente mercado latinoamericano. A percepción de algunos, esto ha provocado un abaratamiento en la calidad de la profesión. En razón de la cantidad sin precedentes de contenidos debido a la transformación en las formas de distribución de series y películas, en los últimos años, las empresas mexicanas de doblaje han perdido 30% de sus clientes ante empresas de otros países que realizan doblaje a menor costo.

En caso de aprobarse la reforma al artículo 8 de la Ley Federal de Cinematografía esto podría traer serías repercusiones, pues abriría la puerta a que otras naciones de habla hispana se apoderarán del mercado en un momento de transformación clave para la industria del doblaje gracias a los servicios de streaming. El estudio Macías Group aseguró que en México se doblaron alrededor de 80 por ciento de las 380 películas extranjeras que se estrenaron en el país durante 2018. Ante cláusulas que obliguen a la exhibición de películas únicamente en su idioma original, los estudios de Hollywood tendrían que optar por realizar los doblajes oficiales para Latinoamérica en otros países y, eventualmente, el fortalecimiento de estás relaciones comerciales podría modificar radicalmente el mapa del doblaje en la región en los años por venir.  

Esto implicaría un serio golpe para los profesionales de la industria nacional. Actualmente el pago para los aproximadamente mil 500 actores que trabajan dentro del doblaje se divide en dos rubros: «Theatrical», que abarca a todas las películas que llegan a los cines; y «No Theatrical», todo lo relativo a las plataformas de streaming, televisión de paga o abierta. En ambos casos sólo se cobra una vez por el trabajo y sólo los actores con estudios relacionados con la Asociación Nacional de Actores (ANDA) pueden acudir a la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI) a cobrar por las regalías por cada vez que se transmite una película.

Por el contrario, supongamos que los productores de contenido en Estados Unidos prefieren continuar su relación profesional con los estudios de nuestro país para realizar el doblaje oficial de sus películas para el resto de Latinoamérica, más allá de que no pudiesen exhibirlas en la cartelera nacional. Esto podría tener un efecto contraproducente en términos de piratería, la cual ya le costó pérdidas a la industria cinematográfica por 181 y 110 millones de dólares en 2016 y 2017, respectivamente, de acuerdo con MPA-México.

Los impulsores de la reforma buscan recuperar el terreno que el cine nacional ha perdido ante los estudios de Hollywood limitando el número de películas que pueden ser vistas en español, pero la era digital ha facilitado la adquisición de contenido audiovisual de forma ilegal. En ese sentido, así como hay público que prefiere ver las producciones en su idioma original, hay gente que no puede o decide no ver películas a menos que estén dobladas en su lengua materna, por lo cual recurrir al mercado negro directamente puede ser su alternativa para disfrutar de los estrenos comerciales más esperados con el doblaje mexicano (o realmente cualquier otro doblaje latino) estrenado en otras regiones del continente.

Un tema adicional es la ambigüedad en la redacción del artículo que establecería que únicamente “las clasificadas para el público infantil y los documentales educativos podrán exhibirse dobladas al español”. ¿Qué sería una película para “el público infantil”? ¿Se ceñirían exclusivamente a las producciones clasificadas A (para menores de 7 años) o AA (para todo el público)? ¿Se crearía una nueva clasificación? Los blockbusters hollywoodenses no serían las únicas producciones que se verían afectadas, pues hay distribuidoras que, en un esfuerzo por hacer más accesible, o bien, convencer a los exhibidores de proyectar una película internacional deciden invertir en un doblaje latino para encontrar un espacio en la cartelera. Por citar un ejemplo, Konnichiwa Festival, distribuidora de anime en México, apenas recibe tres días en las marquesinas para las producciones que trae a nuestro país, aún con doblaje al español.

Finalmente, y aún más importante para los consumidores, tenemos el tema de la calidad percibida tanto por el público, como por algunos de quienes se dedican a doblar. “La industria del doblaje no está en crisis, el streaming abrió muchas puertas y hay trabajo para todos. Sin embargo, en ocasiones no cuenta con la calidad, cada vez hay cosas peor hechas”, advirtió en una entrevista reciente, René García, actor de doblaje con más de 30 años de experiencia y mejor conocido por dar voz a Vegeta en Dragon Ball Super.

Múltiples generaciones han crecido escuchando el acento y estilo de traducción neutro del doblaje mexicano. Gracias a su calidad, algunas de las producciones audiovisuales más importantes a nivel global, como las producciones clásicas de Disney, decenas de series de televisión, animaciones como Los Simpson o exitosas series anime, no pueden ser separadas en el imaginario colectivo del trabajo de los profesionales mexicanos. Incluso producciones que en su país de origen fueron un rotundo fracaso como Don gato y su pandilla, hoy son considerados como clásicos en Latinoamérica gracias a su doblaje.

Esta determinación legislativa podría tener graves consecuencias en una etapa clave de transición para la industria, pues el doblaje realizado en México no solo se consume en nuestras salas de cine, sino que llega a millones hispanohablantes en todo el mundo.

prohibir el doblaje

 

Colaborador en Cine PREMIERE | Cinéfilo y lector ecléctico | Entusiasta del anime, el manga y las novelas ligeras.

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