Revsita del Mes Suscríbete
CP100 – El cien

¡100 episodios!

Octubre 2017

Suscríbete a la revista

Síguenos Social

Suscríbete al Newsletter Newsletter

Recibe las mejores noticias de cine, series, trailers y críticas

Columnas REVISTA

Russell Crowe

Por:

26-04-2010

De postales y Cate Blanchett.

 

Uno podría pensar que la comunidad australiana de cine es pequeña, como una familia unida donde todos se conocen –después de todo, cuando se unen en los premios, así parece ser–. Pero Russell Crowe dice que apenas había conocido a Cate Blanchett en algunos eventos cuando los dos se encontraron juntos sobre el escenario mientras se presentaban las estampillas de correo "Leyendas australianas" con sus imágenes (al igual que de Geoffrey Rush y Nicole Kidman). Al igual que él mismo, la estampilla de Crowe causó controversia porque él nació en Nueva Zelanda y no se convirtió en australiano sino hasta el 2006.

"Salió al tema con Ridley Scott cuando apenas comenzábamos con Robin Hood –recuerda el actor–. ¿Deberíamos hablar con Cate Blanchett? Y de repente aquí estoy sobre el escenario con ella. Con un par de miles de personas frente a nosotros celebrando que nos conviertan en estampillas. Y estoy viendo a Cate, y ella le decía al público que no podía esperar a ser lamida por miles de australianos. Y me agaché y le susurré al oido, "Sabes, ¡hoy en día son autoadhesivas!". Y luego me pasaron el micrófono. Así que en lugar de hablar sobre el honor de convertirme en estampilla o lo que sea que tenía que haber dicho, le pregunté al público: "¿Alguien cree que Cate Blanchett y yo deberíamos hacer una película juntos?". Y por supuesto que la respuesta fue sobrecogedora. Así que al siguiente día le llamé para que interpretara a la Marion de mi Robin Hood, no le sorprendió mucho".

RUSSELL CROWE

One might think that the Aussie film community is a small, tight knit little family and they all know one another – because after all, when they huddle together at awards show it sure seems that way. But Russell Crowe says he barely had met Cate Blanchett at events when the two of them found themselves onstage together (along with Geoffrey Rush and Nicole Kidman) as commemorative “Australian Legends” postage stamps were being presented in their image. Like the actor has often done, Crowe’s  stamp had actually created a bit of controversy due to the fact he was actually born in New Zealand and did not become an Australian citizen until 2006.

“It had come up very early in Robin HOOD conversations with Ridley [Scott],” recalls the actor. “Should we talk to Cate Blanchett? And suddenly I’m sitting there on a stage with her. A couple thousand people in the audience to celebrate our being made into postage stamps. And I’m looking at Cate, she was telling the audience that she couldn’t wait to be licked by thousands of Australians. (laughing.) And I leaned ever and whispered in her ear, ‘You know, they’re self-adhesive these days!’  And then they passed the microphone to me. So instead of talking about the honor of being on a stamp or whatever I was supposed to be talking about, I just asked the audience, ‘Does anybody here think that Cate Blanchett and I should make a movie together?’ And of course the response was overwhelming. So the next day when I called her about playing Marion to my Robin Hood, she wasn’t too surprised”.

mm

Clara Itzel es una comunicóloga junkie de los animales, TV, cine, libros, tatuajes, pop culture, té & café. La pueden seguir en instagram (@MissClaraItzel) y leer en ElMoodRandom.com

Notas relacionadas

Comentarios

NOTICIAS

Russell Crowe

Por:

25-11-2008

Platicamos con él sobre Red de mentiras, su tercera colaboración con Ridley Scott.

        

Por Vera Anderson

Russell Crowe es uno de los actores más talentosos del planeta. También es conocido por ser uno de los más problemáticos, aunque desde que se convirtió en esposo y padre, esa ira escondida bajo la superficie parece haberse calmado. Nos reunimos con él hace poco en Beverly Hills para platicar sobre su tercera colaboración con Ridley Scott en el thriller de espías Red de mentiras.

¿Qué tiene Ridley Scott que saca lo mejor de ti?
Todo el tiempo estás pensando y pensando… hasta que él dice “acción”, y para ese momento ya has pensado tanto que es fácil dejar que el instinto se apodere y pensar como el personaje. Lo que me acomoda mucho de trabajar con él, es que tiene muchísima experiencia técnica, pero en realidad es como trabajar con Tiziano o Rafael, ¿sabes? Es un artista visual del más alto calibre y su acercamiento al cine es igual que el de un pintor al lienzo. Puedes ver cómo se va construyendo todo y sientes la emoción y adrenalina de un artista con un pincel en la mano.

Para estas alturas, tú y él ya tienen una forma de comunicarse y entenderse muy especial, pero el periódico L.A. Times reportó que DiCaprio se sintió como un extraño con ustedes dos…
Cuando Leo y yo trabajamos en Rápida y mortal (1995), éramos como los nuevos del barrio, así que formamos nuestro pequeño club y nos llegamos a conocer muy bien. Son sólo los medios quienes dicen que él no se ajustó a trabajar con Ridley. Para mí, una de las cosas más divertidas de trabajar con Ridley es ser una especie de intérprete entre él y los demás actores. Ya sabes, explicarles sus gruñidos, sus señas –ríe–, pero también el mostrarles que ese exterior duro y su reputación como tecnócrata no tienen nada que ver con su corazón. Cuando entiendes cómo funciona su corazón, comienzas a darte cuenta que estás en el centro de la que será una de las experiencias más satisfactorias de tu carrera cinematográfica. A él le interesan las mismas cosas que a ti y ése es un lugar muy cómodo para un actor, al contrario de trabajar con alguien a quien le desespera tu proceso o tus preguntas.
       
Siempre te clavas mucho en tus personajes, ¿tu investigación para ésta te enseñó algo nuevo sobre la CIA y las tecnologías que utilizan hoy en día?
Toda la tecnología que ves en la película existe en vida real. La cosa es que no importa qué asumamos sobre la CIA, hay que recordar que apenas nos estamos enterando de las cosas que hacían en los 40 y 50. Todavía falta mucho tiempo para enterarnos de lo que hacen ahí ahora, y para entonces seguramente ya ninguno de nosotros seguirá aquí. Y si lo piensas, sin ese misterio, sin esos secretos, ese tipo de operación es inútil, ¿no?
       
¿Tienes planes para regresar a trabajar a tu hogar en Australia?
Trabajo mucho allá en cosas no relacionadas con el cine: videoclips, documentales… cosas así. Sé que en el momento adecuado llegará el proyecto perfecto, así que no es algo por lo que esté muy impaciente. Tengo algunos proyectos para Australia en los que estoy trabajando, pero de ahí a que termine en ellos como actor, productor, director o sólo como porrista de algún autor o guionista, habrá que ver.

Luego de trabajar lejos de casa, ¿cómo regresas al ritmo cuando se termina?
Para empezar ya no viajo tanto como antes. Aún así, me las ingenié para tener una vida bastante compleja en la casa también, así que regresar no es necesariamente relajante. Tengo las responsabilidades de un equipo de futbol profesional, tengo una granja con ganado Angus… así que hay mucho qué hacer. Si de repente siento que las cosas se vuelven demasiado grandes, me tomo un descanso y leo. Me gusta mucho leer, y en un día me puedo echar 300 o 400 páginas, a veces más, si lo que leo me fascina. Así pasan semanas en las que cada minuto en que no estoy con alguien más, estoy leyendo. Una de las formas que tengo para saber que estoy estresado es que mi vocabulario se reduce a unos cuantos adjetivos, y en ese momento sé que es hora de ocultarme en mi libro y tomarme un tiempo libre.

Es investigador del Programa de Culturas Digitales de la Universidad de Sydney. Es el editor fundador de cinepremiere.com.mx y escribe sobre cine, televisión y tecnología en diversos medios nacionales e internacionales.

Notas relacionadas

Comentarios