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November 2018

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CRÍTICAS Cine

Sicario 2: Día del Soldado – Crítica

Calificación Cine PREMIERE: 3
Calificación usuarios: 4
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02-07-2018

Sin Denis Villeneuve en la dirección, regresan los personajes creados por Taylor Sheridan en una cinta de acción bien ejecutada, con actuaciones sólidas y eficiente como relato moral.

Título original: Sicario: Day of the Soldado
Año: 2018
Director: Stefano Sollima (Suburra)
Actores: Benicio del Toro, Josh Brolin, Isabela Moner, Catherine Keener
Fecha de estreno:29 de June de 2018 (MX)

Los personajes creados por Taylor Sheridan en Tierra de nadie, que el canadiense Denis Villeneuve dirigió con soltura y brillantez en una mezcla de thriller político y película de acción, están de vuelta en Sicario 2: Día del soldado, ahora a cargo de Stefano Sollima (uno de los responsables de la serie Gomorra). Sheridan ha vuelto a poner el ojo en las operaciones fantasma de los cuerpos de seguridad tanto de Estados Unidos como de México para crear y generar enfrentamientos entre bandas rivales de narcotraficantes, en medio de corruptelas e intereses políticos absurdos.

Bajo el pretexto de que los “coyotes” ahora ingresan terroristas desde la frontera mexicana (como se justifica en las brutales escenas iniciales), el agente Matt Graver (Josh Brolin) recibe la encomienda de menguar el poder del capo Carlos Reyes, por lo que organiza el secuestro de su hija Isabela (Isabela Moner), una adolescente problemática, en la Ciudad de México, sin que este pueda vincularse con el gobierno estadounidense.

Por eso, para completar la misión y orquestar un rescate ficticio, contacta nuevamente al sicario hiperentrenado Alejandro (Benicio del Toro), a quien halla en una Bogotá filmada en la capital mexicana y quien, nuevamente, accede por tratarse de Carlos Reyes, el culpable más culpable de la muerte de su familia (porque en la primera parte ya se había encargado de dicha venganza).

La acción y el drama vuelven a combinarse con el thriller político, en un canal distinto de la primera pero con un arrojo crítico mayor y una aceptable solvencia fílmica. La historia se desarrollará a partir de ahí combinando dos relatos paralelos en los que no sólo tenemos las soberbias actuaciones de Brolin y Del Toro, sino las de los jóvenes Moner y Elijah Rodriguez, quien interpreta a Miguel, un chico de origen mexicano que es reclutado por la banda de “coyotes” y sicarios liderada por Gallo (Manuel García Rulfo).

Los pasos de una frontera a otra tienen una lectura sociopolítica y cultural potente. Por un lado, Sheridan (y con él el director) subraya el complejo entramado de una frontera denigrante y denigrada, usada como un pretexto para establecer medidas extremas (como ahora tenemos como ejemplo la política de cero tolerancia) en aras de la seguridad, que para crear en ella situaciones de violencia para justificar esas medidas extremas. Y eso lo ilustra no con diálogos densos, sino a través de escenas de acción bien orquestadas, como la penetración de un comando de la CIA para hacer un intercambio con un cártel que se va al garete o el ataque en la carretera.

Sollima trabaja con sobriedad, apoyado en la fotografía de atmósferas angustiantes de Dariusz Wolski (Sweeney Todd de Tim Burton) que hace un guiño al western. De hecho, la película por momentos parece una actualización de ese género cuando se concentra en Alejandro e Isabela, quienes deben sobrevivir en un ambiente solitario e inhóspito, en medio de parajes desérticos y situaciones adversas cuando han sido dejados a su suerte. La escena en la que se encuentran con Angel (Bruno Bichir) es un homenaje directo al género, por los diálogos, por la atmósfera, por el ritmo, por los encuadres. Como lo es también aquella de Miguel cuando es puesto a prueba en medio de todos sus compañeros y cuando salta de la camioneta atormentado por sus conflictos internos.

Y es que Sollima y Sheridan trabajaron perfectamente la ambigüedad moral de sus personajes, que se muestra en su forma de operar y responder a las situaciones. Al final, Sicario: Día del soldado es un cinta de acción bien ejecutada, con actuaciones sólidas y eficiente como relato moral. No obstante, no deja de ser un filme que ensalza la violencia y a sus antihéroes, aunque lo haga con un trasfondo crítico a veces no muy explícito.

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:
  • Tierra de nadie (Denis Villeneuve, 2015)
  • Traffic (Steven Soderbergh, 2000)
  • Gomorra (Matteo Garrone, 2008)

Nadie quiere acompañarlo al cine porque come palomitas hasta por los oídos e incluso remoja los dedos en el extraqueso de los nachos. Le emocionan las películas de Stallone y no puede guardar silencio en la sala a oscuras. Si alguien le dice algo, él simplemente replica: "stupid white man".

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