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CRÍTICAS Cine

Sorry We Missed You – Crítica

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18-05-2019

En Sorry We Missed You, Loach no sólo repite su fórmula usual sino que la lleva a niveles de intensidad imperdonables, imponiendo la humillante lástima.

Aferrado a sus convenciones narrativas y a su desinterés por el lenguaje audiovisual, Ken Loach es uno de los más grandes misterios en el cine contemporáneo. Sus narrativas son didácticas, panfletarias y de plano burdas en su representación de la pobreza, donde no hay un rato de normalidad, ni mucho menos un respiro. Vamos, ni en una película de planteamiento ligero, como Buscando a Eric (Looking for Eric, 2009), se les permite la felicidad a los protagonistas de Loach. ¿Está contento el héroe porque se le aparece su ídolo, Eric Cantona, para darle consejos cuando más los necesita? ¡Enviemos a unos gangsters a atacarlo brutalmente! Sus dos palmas de oro de Cannes son, para mí, inexplicables.

En Sorry We Missed You (2019) Loach no sólo repite la fórmula usual sino que la lleva a niveles de intensidad imperdonables. El infortunio de Ricky Turner (Kris Hitchen) y su familia es acaso comparable al de un protagonista de Alejandro González Iñárritu. En Biutiful (2010) el personaje de Javier Bardem era acosado por fantasmas, padecía la infidelidad de su esposa, temía dejar a sus hijos con ella ante su inminente muerte y perdía su noble negocio de esclavos africanos y asiáticos. Sólo le faltaba, en buen mexicano, que lo orinara un perro. En Sorry We Missed You una variación de la escatológica imagen sucede cuando el personaje llega al fondo de una vida de esclavitud ante el trabajo y tensión causada por su hijo grafitero.

Es difícil para mí no estar de acuerdo con las denuncias de Loach, que nos muestra a Ricky el mensajero como la víctima de una cultura laboral basada en la manipulación y la ilusión de libertad, sin embargo su tendencia a exagerar la catástrofe lo lleva a un nivel de artificialidad que excede al melodrama cinematográfico usual y pareciera querer imponernos algo peor que la melancolía por su protagonista: la humillante lástima.

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:
  • Dos días, una noche (Jean-Pierre y Luc Dardenne, 2014)
  • Una mujer bajo la influencia (John Cassavetes, 1974)
  • Saturday Night and Sunday Morning (Karel Reisz, 1960)

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