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Sueño de fuga: ¿cómo se convirtió en un clásico?

Por:

23-09-2019
Sueño de fuga The Shawshank Redemption Stephen King

Tras su infame paso por las salas de cine, Sueño de fuga logró convertirse en una de las películas más queridas por las audiencias.

¿Cuál es la mejor película de todos los tiempos? Muchas encuestas realizadas al público, la crítica y miembros de la industria han intentado resolver esta interrogante, que casi siempre arroja clásicos como Lo que el viento se llevó (1938), Ciudadano Kane (1941) o la más reciente El padrino (1972). Y detrás de toda esta grandiosidad está Sueño de fuga (1994), una modesta adaptación que aparece cada vez en más listados, entre los que destaca su primera posición como la cinta mejor evaluada por los usuarios de IMDB, sitio que ocupa desde 2008 tras arrebatarlo precisamente a los Corleone.

El filme no está inspirado en ningún clásico de la literatura universal, sino en la historia corta Rita Hayworth and Shawshank Redemption de Stephen King. Tampoco fue concebida por los grandes creativos del momento, sino por un novato Frank Darabont cuyos únicos créditos eran los guiones de Pesadilla en la calle del infierno III (1987), La mancha voraz (1988) y La mosca II (1989), así como la dirección de la televisiva Enterrado vivo (1990). Ni siquiera pudo contar con un reparto de gran popularidad, pues actores como Tom Hanks, Kevin Costner y Tom Cruise desecharon el papel de Andy Dufresne por diferentes razones, mientras que Gene Hackman y Robert Duvall no estaban disponibles para el de Ellis Boyd ‘Red’ Redding, lo que resultó en las incorporaciones de Tim Robbins y Morgan Freeman.

Más curioso aún fue que, si bien recibió toda clase de elogios entre la crítica, fue pobremente recibida por el público al recaudar únicamente $16 mdd en salas norteamericanas, muy lejos de su inversión inicial de $25 mdd. Ni siquiera sus siete nominaciones al Oscar, entre las que destacó Mejor película y de las que no ganó ninguna, le fueron de gran ayuda, pues su reestreno apenas le permitió acumular $12.3 mdd adicionales para un gran total de $58.3 mdd globales. La diferencia con Forrest Gump y Tiempos violentos, sus eternas rivales desde aquella lejana temporada de premios, fue abrumadora: la primera estuvo 42 semanas en cartelera norteamericana, recaudó poco más de $678 mdd a nivel mundial y arrasó con seis Premios de la Academia; la segunda, cuya fecha de estreno coincidió con su expansión a nivel nacional, acumuló cerca de $214 mdd y no tardó en convertirse en uno de los mayores fenómenos culturales de su generación.

Su ascenso comenzó poco después de la temporada de premios, cuando en 1995 se convirtió en el VHS más rentado del año. Continuó cuando el empresario televisivo Ted Turner, ansioso por contenidos de calidad para su joven TNT, adquirió la productora Castle Rock Entertainment y con ella los derechos sobre Sueño de fuga. Su estreno en pantalla chica sucedió en junio de 1997 y desde entonces fue transmitida de manera reiterada, lo que le permitió aumentar su base de aficionados con cada nuevo pase. Al respecto, el propio Freeman [vía] ha dicho que su popularidad “no creció como una hiedra. Fue más bien como un roble o algo así, ya saben, de crecimiento lento”. No fue la primera vez que el cine veía esta clase de fenómenos, recordando que la consolidación de clásicos como El mago de Oz (1939) y Qué bello es vivir (1976) no sucedería sino hasta varios años después con apoyo de la televisión.

Sueño de fuga The Shawshank Redemption Stephen King

Desafiando estereotipos

Sueño de fuga tiene un elenco casi completamente masculino, pues sólo cuenta con la participación de tres actrices en roles incidentales, además del material de archivo de Rita Hayworth, así como los posters de Raquel Welch y Marilyn Monroe. Aunque estadísticamente el cine concede más tiempo en pantalla a los actores, estos casos tan extremos sólo suelen verse en géneros tradicionalmente dirigidos a los hombres como es el caso de la acción. Sin embargo, la adaptación tomó una ruta distinta al inclinarse por la etiqueta de las guy cry movies que abordan la sensibilidad desde una perspectiva varonil, en este caso con la amistad entre ‘Red’ Redding y Andy Dufresne.

El primero es un viejo habitante de Shawshank, una prisión cuya resistencia a una primera noche brutal garantiza la entrada en un ambiente de respeto y camaradería que sólo se rompe ocasionalmente con la crueldad de los guardias. Una existencia dura, pero soportable y llevadera, a la que los reclusos se acostumbran y se tornan tan dependientes que no saben cómo reaccionar cuando terminan sus respectivas condenas. Tal es el caso de Red, tan temeroso del exterior que prefiere sabotear sus evaluaciones de condicionales para mantenerse en el sitio que considera su hogar. Esta falsa sensación de libertad se verá desafiada con la llegada del segundo, un banquero sentenciado por el presunto asesinato de su esposa y su amante, y que lejos de conformarse con los retazos de una vida lucha diariamente por los elementos más sencillos, pero que hacen a un hombre dueño de sí mismo: la diversión de un pasatiempo, la lectura de un libro, el disfrute de una película, las emociones provocadas por la ópera o el placer de una cerveza fría tras una tarde de trabajo al sol.

No menos destacado es que, a diferencia de otras guy cry movies estrenadas en la misma época, Sueño de fuga se olvida completamente elementos convencionalmente viriles como la heroicidad de Corazón valiente (1995), Rescatando al soldado Ryan (1998) o Gladiador (2000); la deportividad de Rudy (1993) o Duelo de titanes (2000); las relaciones padre-hijo de El campo de los sueños (1989) o Desafío al tiempo (2000); la búsqueda de un mentor de La sociedad de los poetas muertos (1989) o Mente indomable (1997); e incluso el romanticismo de Jerry Maguire: Amor y desafío (1996) para centrarse netamente en la hermandad. Esto ha provocado que Tim Robbins la defina como “una película sobre la amistad de dos hombres sin una persecución automovilística” y que Morgan Freeman la considere “un romance. Eran dos hombres que realmente se amaban mutuamente”. Quizá la única otra cinta de la época que capturó este concepto con la misma destreza fue Cuenta conmigo (1986), adaptación de la historia corta The Body escrita por el propio King.

Sueño de fuga The Shawshank Redemption Stephen King

El factor Stephen King

Stephen King es uno de los escritores contemporáneos más leídos en todo el mundo, cuya obra ha sido comparada con clásicos norteamericanos como Nathaniel Hawthorne, Edgar Allan Poe y HP Lovecraft. Sus historias han sido adaptadas en numerosas ocasiones y aunque muchas han replicado los sucesos relatados con gran fidelidad, son muy pocas las que han capturado su verdadera esencia. Tal es el caso de Sueño de fuga.

Para lograrlo, Frank Darabont replicó la experiencia literaria con Red convertido en un narrador testigo que relata los sucesos al interior de Shawshank, pero nunca las ideas de los personajes, lo que permite que el público conozca su experiencia en la prisión, le acompañe en su viaje de autodescubrimiento y se sorprenda tanto como él tras el escape de Andy. Más interesante aún fue que, lejos de escribir estas partes, el creativo tomó varios extractos del material fuente, lo que permitió que Sueño de fuga se convirtiera en lo más parecido a leer un libro de Stephen King, quien irónicamente temía que la cinta fuera “demasiado hablada” [vía]. La elegante voz de Morgan Freeman hizo el resto.

No menos importante fue la capacidad del cineasta para replicar los valores simbólicos de la obra, lo que convirtió a la prisión en un auténtico purgatorio donde los reclusos se permiten soñar con la redención tras la llegada de Andy, un mesías que comparte sus enseñanzas con doce elegidos a los que intenta conducir al paraíso eterno de Zihuatanejo y alejar del falso profeta que se autoproclama la luz del mundo. Y es que, aunque King es famoso por su deconstrucción del mal, también es un especialista en la concepción del bien como herramienta para alcanzar la paz.

El escritor nunca ha vacilado al momento de decir que Sueño de fuga es, junto con Cuenta conmigo, la adaptación favorita de su obra. Su aprecio fue tal que ni siquiera cobró el cheque de $5,000 usd por los derechos, sino que lo enmarcó y lo envió de vuelta a Darabont con una nota que decía: “en caso de que alguna vez necesites para la fianza. Con amor, Steve”. Curiosamente, esto marcó el inicio de una buena amistad entre el autor y el cineasta que resultó en otras colaboraciones como Milagros inesperados (1999) y Sobre-natural (2007).

Quizá Sueño de fuga no tenga la espectacularidad visual o el star-talent de otras producciones, pero esto no le ha impedido convertirse en uno de los grandes clásicos de la cinematografía mundial. Después de todo, no es una historia diseñada para impactar al momento, sino para perdurar en la memoria con una profunda exploración de la bondad humana hasta en los sitios más oscuros. No sorprende que King [vía] la considere más que una película cualquiera, sino “uno de esos filmes en los que pensamos cuando imaginamos esa icónica experiencia cinematográfica americana”.

Sueño de fuga The Shawshank Redemption Stephen King

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:
  • Rita Hayworth and Shawshank Redemption (Stephen King, 1982)
  • Cuenta conmigo (Dir. Rob Reiner, 1986)
  • Milagros inesperados (Dir. Frank Darabont, 1999)

Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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