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Terminator: Ranking de todas las películas

Por:

04-11-2019
Terminator 2

Con más de 35 años desde su primera entrega, Terminator se mantiene firme entre las sagas más populares del sci-fi contemporáneo.

Terminator se convirtió en una de las franquicias más importantes de la ciencia ficción gracias a sus reflexiones en torno a la destructiva naturaleza humana. No menos destacado fue que posicionó a Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton entre los mayores referentes del cine de acción, además de que resultó clave para la consolidación de James Cameron como uno de los grandes creativos de todos los tiempos. No todo ha sido perfecto, pues también es una de las sagas más aquejadas por el continuo traspaso de sus derechos.

Desde clásicos originales hasta aquellas películas que no estuvieron a la altura del legado exterminador, clasificamos todas las películas de Terminator.

Terminator: La salvación (Dir. McG, 2009)
(Vía)
Las opiniones encontradas alrededor de La rebelión de las máquinas hicieron que muchos consideraran La salvación como la oportunidad perfecta para regresar la franquicia a lo más alto: la cinta llevaría la historia a rumbos nunca explorados, al dejar atrás los viajes temporales para centrarse de lleno en la guerra contra las máquinas; las reflexiones parecían garantizadas con Marcus Wright; finalmente un interesante elenco integrado por Christian Bale, Sam Worthington, Anton Yelchin, Bryce Dallas Howard y Helena Bonham Carter que parecía dar vida a la saga más allá de Arnold Schwarzenegger. Sus esfuerzos fracasaron rotundamente con una historia que sacrificó las reflexiones al inclinarse por la acción y los spoilers durante la campaña promocional, su incapacidad para despegarse del fan service con un exceso de homenajes que alcanzaron su punto más alto con el T-800 digitalizado para replicar la apariencia de un joven Arnold Schwarzenegger y el escándalo tras las discusiones de su desaprovechado protagonista con un miembro del crew. La primera y última exploración de la guerra contra las máquinas no llevó a ningún sitio y más bien parecía dejar la franquicia en un punto muerto indefinido.
Terminator Génesis (Dir. Alan Taylor, 2015)
(Vía)
El descalabro de La salvación obligó a la franquicia a regresar a sus bases originales, lo que implicaba nuevos viajes temporales de Kyle Reese, con la peculiaridad de que en esta ocasión sería acompañado por una joven Sarah Connor que estaba bien enterada de la amenaza gracias a un exterminador que cuidó de ella desde muy temprana edad. Como era de esperarse, la naturaleza de la historia implicó numerosas referencias, incluyendo algunas secuencias virtualmente idénticas al filme original, lo que resultó útil para el fan service, pero no para capturar la esencia de las primeras entregas: las secuencias de acción fueron emocionantes pero carentes de verdadero impacto; la producción volvió a destrozar el giro al adelantar la conversión de John Connor; Jai Courtney fue Kyle Reese sin alma; mientras que los esfuerzos de Emilia Clarke por plasmar la frialdad de Linda Hamilton fracasaron porque su relación con el exterminador ‘Pops’ nunca pudo emular la paternal química lograda por Edward Furlong y Arnold Schwarzenegger en T2. Una cinta divertida cuyo mayor mérito fue trasladar la franquicia de vuelta a sus bases, pero que quedó muy lejos de las brillantes reflexiones logradas por James Cameron en 1984 y 1991.
Terminator 3: La rebelión de las máquinas (Dir. Jonathan Mostow, 2003)
(Vía)
La ausencia de elementos como James Cameron y Linda Hamilton, así como el reemplazo de Edward Furlong le llevó a ser considerada como el inicio de la debacle para la franquicia. Es inferior a sus antecesoras en todos los sentidos, la incorporación de Kate Brewster se siente forzada, así como la ausencia de Sarah Connor, la Terminatrix, con todo y su capacidad para controlar otras máquinas nunca se siente tan amenazante como los exterminadores anteriores y su aniquilación casi parece demasiado fácil, más grave aún fue que nunca se molestó en explicar las razones por las que el día del juicio nunca pudo evitarse, cuando sólo tenía que recordar la supervivencia del maltrecho brazo robótico de Schwarzenegger en El juicio final (1991). Sin embargo, muchas de sus críticas negativas realmente provienen de su trama poco esperanzadora, con un T-800 que convirtió la humanidad de John Connor en una flaqueza para deshacerse de él y con un desenlace inesperado que finalmente desembocó en la temida guerra contra las máquinas. El tiempo le ha hecho justicia pues, aunque estas decisiones siguen siendo controvertidas, también son consideradas lógicas para una trama que corría el riesgo de tornarse reiterativa. Más importante aún, son vistas como el reflejo de un mundo que cambió dramáticamente en doce años desde la segunda entrega y que estaba sumido en el miedo constante a la aniquilación tras los atentados del 9/11.
Terminator: Destino oculto (Dir. Tim Miller, 2019)
(Vía)
Tuvieron que pasar casi dos décadas para que Terminator se reencontrara con James Cameron, no en la dirección, sino como guionista y productor de una cinta cuyo mayor objetivo era rescatar una franquicia en caída libre. Más allá de las evidentes similitudes con las primeras entregas, esta reinvención del canon funciona gracias a su entendimiento de la esencia original, lo que puede palparse en los personajes de Linda Hamilton y Arnold Schwarzenegger: una mujer cuya lucha constante “por John” le dará la oportunidad de rescatar su humanidad; una máquina asesina cuya búsqueda de un propósito le permite entender la complejidad de nuestra especie para continuar con los dilemas iniciados en El juicio final. A esto sumemos la presencia de Mackenzie Davis como una mujer aumentada que permite abrir nuevos debates sobre la naturaleza humana en un mundo cada vez más tecnológico. Finalmente, las críticas recurrentes a una especie cuya violencia innata parece condenarle a la aniquilación sin importar cuántas veces se cambie el futuro. Si la cinta se queda corta de las dos primeras entregas es por el tibio trabajo de Natalia Reyes, quien nunca logra ponerse a la altura de sus tres coprotagonistas, así como por las oportunidades desaprovechadas con la migración, al emplearse solo para completar el viaje de los héroes cuando pudo emplearse para ahondar en la xenofobia que tanto aqueja al mundo contemporáneo. Cumplió en muchos aspectos, pero sigue lejos de la grandeza original.
Terminator 2: El juicio final (Dir. James Cameron, 1991)
(Vía)
Son pocas las secuelas que pueden presumir un nivel similar o incluso superior al del filme original, siendo El juicio final una de ellas. Esto fue posible gracias a que, si bien la premisa original fue repetida con viajes temporales que definirían el rumbo de la futura guerra contra las máquinas, James Cameron alteró la misión del T-800 al convertirlo en el eterno guardián del joven John Connor, decisión que además de conmovedora, resultó en importantes reflexiones sobre la naturaleza humana. A esto sumemos los espectaculares efectos visuales, que dejaron atrás el artesanal stop-motion del original para inclinarse por el revolucionario CGI para la creación del metamorfo T-1000. Una decisión determinante para la popularización de la técnica y que fuera tan bien orquestada por el siempre perfeccionista cineasta que sigue siendo convincente a varias décadas de distancia. Sería la número uno de la lista, de no ser porque se enfrenta con un auténtico clásico que marcó un antes y un después en el cine.
Terminator (Dir. James Cameron, 1984)
(Vía)
Los viajes temporales y la rebelión de las máquinas son premisas comunes en la ciencia ficción, las cuales adquirieron nuevos bríos cuando fueron fusionadas en Terminator. La cinta explora una feroz cacería iniciada desde el futuro y con la que la inteligencia artificial pretende evitar que una mujer conciba al hijo destinado a convertirse en el líder de la rebelión humana en la guerra venidera. Una trama elaborada que pudo ser desastrosa en manos equivocadas, pero que fue brillante en las de James Cameron, lo que resultó en uno de los grandes clásicos cinematográficos de todos los tiempos y en una de las franquicias más importantes de los últimos años, en uno de los personajes más emblemáticos del sci-fi y en el papel más icónico de Arnold Schwarzenegger, quien originalmente fue contemplado para el papel de Kyle Reese. Mención aparte para su frase “I’ll be back”, que casi fue eliminada ante las dificultades del austriaco por pronunciarla y que terminó convirtiéndose en una de las más emblemáticas del celuloide y en una promesa recurrente de una franquicia que ha logrado mantenerse en pie a pesar de los recientes tropezones, siendo tan invencible como un exterminador.

Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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