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The Post: La verdad que apagó la guerra

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06-02-2018

Sólo Spielberg podría reunir a Meryl Streep y a Tom Hanks para la que es fácilmente la cinta más relevante de la época de posverdad de Donald Trump, The Post: Los oscuros secretos del Pentágono.

Desde que Donald Trump se convirtió en presidente de EE.UU., muchos derechos, privilegios y legados han sido amenazados. Sin duda, la libertad de prensa ha sido la más afectada, aunque se supone debe estar protegida por la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, para prevenir la interferencia del gobierno en la difusión de información y opiniones. Éste es un problema por el que muchas personas han perdido el sueño e incluso sentido vergüenza, gracias a los tuits sarcásticos o los videos de Trump burlándose del físico de los periodistas. The Post: Los oscuros secretos del Pentágono, es un convincente recordatorio de cómo funciona ese derecho. Si alguna vez existió un filme más adecuado para la época, definitivamente es éste.

Steven Spielberg –quien ya estaba ocupado desarrollando la extravagante realidad virtual de ciencia ficción llamada Ready Player One– dejó todo cuando leyó el guion tentativo que le fue enviado por la productora Amy Pascal, escrito por una desconocida de 31 años llamada Liz Hannah. “No pude creer lo oportuno de la situación”, nos dijo el director. “Creí que los problemas y las soluciones de esta historia en particular tenían que ser contados inmediatamente y no esperar hasta que yo estuviera disponible de nuevo en 2018 para hacer una película”.

Para Spielberg, The Post no es sólo una pieza fílmica en la historia del cine, sino una oportunidad de expresar su apoyo a la Primera Enmienda en un momento en el que la libertad de prensa es considerada algo poco valioso en la agenda del actual ocupante de la Casa Blanca. Considerando que Spielberg leyó el guion a principios de 2017, el hecho de que el corte final –de una gran producción con primeros actores como Tom Hanks y Meryl Streep, que cuenta con un guion revisado por Josh Singer (En primera plana, 2015)– estuviera listo para antes del fin de año desafía cualquier lógica. Lo anterior sólo demuestra lo que profesionales dedicados pueden hacer cuando sienten pasión por un proyecto.

Al rescate de la verdad

The Post hace una crónica de los eventos de 1971: la administración de Nixon intentaba bloquear la publicación de documentos ultrasecretos conocidos como los Papeles del Pentágono, los cuales exponían un encubrimiento masivo por parte del gobierno sobre la Guerra de Vietnam. En ellos prácticamente se demostraba que el gobierno sabía desde hacía años que se trataba de una guerra perdida, a pesar de que seguía enviando soldados. El analista militar Daniel Ellsberg (interpretado en la película por Matthew Rhys) robó los documentos, con la esperanza de crear conciencia sobre los hombres jóvenes de EE.UU. que estaban siendo enviados a pelear y, probablemente, morir.

The New York Times publicó las primeras secciones de esos papeles hasta que Nixon emitió una orden en contra del periódico para suspenderlo de inmediato, por cuestiones de seguridad nacional. La dueña de The Washington Post, Katharine Graham (Streep), quien recientemente había tomado el mando del periódico después de la muerte de su esposo, y el editor Ben Bradlee (Hanks), tomaron la decisión de desafiar las amenazas de la Casa Blanca y publicar las secciones restantes de los Papeles del Pentágono –conscientes de que podrían enfrentar cargos por conspiración, pasar algún tiempo en la cárcel y provocar una ruina financiera en el periódico que había sido de la familia de Graham durante décadas–.

En este sentido, The Post cuenta también un gran momento de la vida de una mujer que luchaba por demostrar su valía en un ambiente de hombres. Ella permitió un gran momento en la historia del periodismo. “Katharine Graham tomó una posición muy arriesgada y valiente”, nos dijo Streep. “Y lo hizo en una época en la que incluso ella se sentía bastante insegura con su legitimidad en el puesto que tenía. Ella no debió sentirse incómoda o intimidada, pero lo estaba y eso fue gracias a la época en la que vivió. Éste es un personaje tan interesante porque ella representa a muchas mujeres: infravaloradas incluso por ellas mismas, hasta que una circunstancia las empuja a una posición de poder en un mundo dominado por hombres, en el que ellas brillan y todos se sorprenden”.

Como Ben Bradlee, Hanks tiene que cumplir con mayores expectativas, ya que el personaje fue previamente inmortalizado por Jason Robards, quien ganó el Oscar por su actuación como Bradlee en el thriller sobre Watergate, Todos los hombres del presidente (1976), que básicamente empieza donde The Post termina. Esos fueron momentos complicados en la historia de la industria periodística y es fácil sentir cierta nostalgia por la pérdida de la supuesta inocencia de ese entonces. Sin embargo, ¿era así en verdad? “Siempre han existido las noticias falsas”, nos dijo Hanks. “Al igual que periódicos partidistas a lo largo y ancho de EE.UU. No es complicado darse cuenta de que la gente que está contando ciertas historias lo está haciendo por razones muy específicas. Las noticias falsas siempre han estado allá afuera. Mientras tengamos la Primera Enmienda –libertad de expresión, libertad de asamblea y libertad de prensa–, significa que ningún político elegido, figura religiosa o dueño de cierta corporación puede detenerte de publicar lo que quieras publicar. Y si existe un ataque a la Primera Enmienda, podemos llegar a las encuestas y votar de acuerdo a nuestra reacción a eso. Si todos van y votan, ¿sabes lo que tienes? Tienes el gobierno que la gente quiere. Y si no votas, ¿sabes qué tienes? Tienes el gobierno que mereces. Así que no hay ninguna razón para desconfiar de quien sea que esté allá afuera, porque ¿sabes qué? Yo escojo creer o no en lo que se escribe. Y así es como funciona una democracia”.

Es escritora, fotógrafa, cineasta y vive en Hollywood con su esposo y su traviesa cachorrita Airedale. Promete estar más activa en Twitter y espera que el guión que escribió con su hermano se convierta en película.

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