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Un Extraño Enemigo: Reseña del capítulo 2, “Estudiantes”

Por:

19-10-2018
Un Extraño Enemigo Estudiantes

El segundo capítulo de Un Extraño Enemigo nos presenta a los estudiantes de esta historia, quienes inician su movimiento de forma pacífica hasta que el gobierno se infiltra en sus planes.

En “Estudiantes”, Un Extraño Enemigo se encarga de elevar la tensión que existe entre el gobierno y los estudiantes y confirma a Fernando Barrientos (Daniel Giménez Cacho) como la mente maestra detrás de estos eventos.

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Los estudiantes piden autonomía para su universidad, así como la liberación de varios de sus compañeros que se encuentran presos.

La labor de un periodista

Al inicio del capítulo, influenciados por otros movimientos estudiantiles alrededor del mundo, estudiantes del Politécnico y la UNAM realizan manifestaciones pacíficas en el Zócalo. Beto (Kristyan Ferrer), Alicia (Ana Clara Castañón) y Antonio (Juan Pablo de Santiago), estudiantes de la UNAM, se separan entre la multitud cuando escuchan de la presencia de otra protesta cerca de ellos. Beto trata de evitar que Alicia y Antonio vayan a investigar de qué trata, pero su intento es fútil. Mientras tanto, en su casa, Fernando Barrientos escucha la radio con gusto mientras se da la noticia de las revueltas causadas por universitarios.

En la noche, los estudiantes que continúan en el Zócalo son amedrentados por granaderos. Alicia y Beto logran escapar y horas después por fin se reúnen con Antonio y Lalo (Luis Anza), otro de sus amigos. En una conversación privada, Barrientos le dice a Luis Echeverría (Antonio de la Vega) que todo está a punto de explotar, pero que no debe preocuparse porque él se va a encargar de manejar el caos que surja como consecuencia del conflicto estudiantil. Cumpliendo con su palabra, Barrientos se dirige a las oficinas de Nuestra Nación y dicta al editor los encabezados del día siguiente, haciendo énfasis en un perfil sobre el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra (Arturo Echeverría).

El editor del periódico, Domingo Cerón (Gerardo Trejoluna) se muestra confundido. Para calmarlo, Barrientos le pregunta: “¿Cuál es la labor de un periodista?”, a lo cual él mismo responde que se trata de generar un debate público. Esta escena es particularmente interesante, ya que la serie se preocupa por mostrarnos el papel que jugaron los medios en este conflicto y cómo la información que presentaban podía influir la opinión de la gente sobre lo que estaba sucediendo en México en vísperas de la masacre de Tlatelolco. Por supuesto, es difícil hacerse a la idea de que quizás estos medios estaban amenazados y editados por el mismo gobierno o ciertos individuos que perseguían agendas personales y no necesariamente el bien común.

Un Extraño Enemigo Episodio 2

Los estudiantes de la UNAM demandan un diálogo con las autoridades y la autonomía de la universidad.

Doble cara

Gustavo Díaz Ordaz (Hernán del Riego) comienza a ver a los estudiantes como un verdadero problema cuando el jefe de la CIA, Winston Scott (Alex Cox), y y el embajador Fulton Freeman (Peter Theis) le hacen una visita ofreciéndole la ayuda militar de Estados Unidos. Marcelino García Barragán (Emilio Guerrero), jefe de las tropas armadas del país, se siente ofendido ante tal oferta y le hace saber a ambos visitantes que la milicia de México es perfectamente capaz para lidiar con el problema, opinión que apoya el presidente. Esta escena tiene cierto tono de broma cuando el jefe de la CIA le da a Díaz Ordaz la cifra de los estudiantes que alberga la UNAM. Al escucharla, el presidente pretende saber de aquello de lo que sus visitantes comentan; sin embargo, al retirarse, Díaz Ordaz pregunta sorprendido: “¿En verdad son tantos estudiantes?”, lo cual demuestra que este tema no era una de las prioridades del político hasta que su propio gabinete lo volvió uno.

En la UNAM, Antonio, quien es uno de los líderes estudiantiles, continúa exaltando a sus compañeros con ideas de huelgas, paros y la defensa de la autonomía de la universidad. Esto ocasiona que el rector Barros Sierra tenga una reunión con Díaz Ordaz para pedirle que platique con los estudiantes en lugar de violentarlos. No obstante, Díaz Ordaz cree que la mayoría de los estudiantes en huelga son revoltosos y comunistas y el gobierno no debe permitirles avanzar con su agenda. Su actitud se entiende más como una demostración de firmeza y poder más que como una verdadera estrategia política. La actuación de Hernán del Riego le da una complejidad al personaje del presidente en turno que, por momentos, le ofrece la oportunidad al televidente de sentir empatía hacia sus acciones –no justificarlas– y entender que lo único que quería, al menos en la serie, era que México destacara como anfitrión de los Juegos Olímpicos, un evento que tenía el potencial de posicionar al país de una forma atractiva para el mundo o, todo lo contrario, darle una imagen negativa que pudiera dañar sus relaciones con otros países y que pudiera afectar la visita de extranjeros al país.

Al día siguiente, los estudiantes tienen una reunión con Barros Sierra quien, en una actitud más fría y conciliadora, les pide que terminen los paros y las huelgas a favor de un ambiente de paz y diálogo. Y aunque el rector logra convencer a los jóvenes, Antonio y Beto son interceptados por fuerzas judiciales al salir de la universidad, las cuales llevan a Antonio con Barrientos. Sin embargo, Antonio no se muestra asustado y, por el contrario, se refiere al jefe de la DNS como “Comandante”. Barrientos le pregunta al joven por la reunión con Barros Sierra y tras averiguar lo que necesita, le agradece su trabajo como infiltrado mientras uno de sus agentes le da un disparo fatal a la cabeza. Es una escena llena de suspenso que Giménez Cacho controla a la perfección y que deja ver que su personaje está dispuesto a todo con tal de lograr sus objetivos.

Un Extraño Enemigo Beto y Alicia

Beto y Alicia descubren el cadáver de Antonio

Complot

A la mañana siguiente, Beto y Alicia encuentran el cadáver de su compañero en el auto de la chica. Sin perder el tiempo, ellos rinden su declaración y, en cuestión de minutos, la investigación es motivo de discusión entre Echeverría, Barros Sierra, Barrientos y Alfonso Corona del Rosal (Fernando Becerril). El rector de la UNAM pide una explicación clara mientras Corona del Rosal no duda en señalar a Barrientos como el responsable de toda esta violencia. Lo que Corona del Rosal no sabe es que Echeverría está del lado de Barrientos e incluso cuando Corona del Rosal trata de hacer una tregua con Barrientos, el jefe de la DNS le hace saber que es muy tarde para discutir algo así, dejándolo preocupado por su futuro.

En otra manifestación, estudiantes de la UNAM toman San Ildefonso como respuesta a la muerte de Antonio. Su protesta dura poco, ya que en una reunión de emergencia entre Díaz Ordaz y sus mandatarios, el presidente decide usar la fuerza militar para desalojar el recinto. De nuevo, las decisiones de Díaz Ordaz, al menos en la ficción, se sienten como una respuesta desesperada y no como un ataque personal hacia la población estudiantil del país, lo cual demuestra que el presidente tenía mucho miedo a la responsabilidad que tenía en sus manos para hacer que las Olimpiadas se llevarán a cabo con éxito.

Tras este desafortunado episodio, al día siguiente, el rector de la UNAM ofrece un discurso a los universitarios reforzando su compromiso con ellos y la autonomía de la universidad mientras coloca la bandera de México a media asta. Por el contrario, Gustavo Díaz Ordaz también ofrece un discurso, pero en éste “le extiende la mano a México” y le pide su cooperación para asegurar la paz y tranquilidad del país en su combate contra la violencia que se ha suscitado en las últimas semanas. Es importante anotar que ambos discursos ocurrieron en la realidad y tanto Hernán del Riego como Arturo Echeverría se aseguran que la interpretación de sus personajes muestre la división que comenzaba surgir entre ambos líderes y aquello que protegían.

Al final del episodio, Beto entra a un baño seguido de Fernando Barrientos. Barrientos le agradece su trabajo y le pregunta si entiende lo necesaria que fue la muerte de Antonio. Cuando Beto le dice que sí, el “estudiante” sale de ahí mientras Barrientos continúa celebrando su plan frente al espejo.

Soy fan de los slasher y me gustaría vivir en una película de terror. De grande quiero ser como Sidney Prescott. Algún día escribiré un best seller. Me gustan los libros, las series y obviamente, el cine.

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