Revsita del Mes Suscríbete
Podcast de Cine PREMIERE #151 – El primer overlord en Hill House

The Haunting of Hill House, El primer hombre en la luna y Overlord.

November 2018

Suscríbete a la revista Media Kit

Síguenos Social

Suscríbete al Newsletter Newsletter

Recibe las mejores noticias de cine, series, trailers y críticas

NOTICIAS TV

Un Extraño Enemigo: Reseña del capítulo 5, “Estado de sitio”

Por:

26-10-2018
un_extrano_enemigo_critica

Tras rebasar la mitad de los episodios, la tensión crece en este thriller político que promete una recta final muy emocionante.

Rebasando el punto medio de esta historia, las consecuencias de las acciones que llevan a cabo los personajes cada vez se tornan más peligrosas para ellos mismos y aquellos a su alrededor. En el quinto episodio de Un Extraño Enemigo, el presidente Gustavo Díaz Ordaz (Hernán del Riego) toma una decisión final respecto al problema de los universitarios, mientras Barrientos (Daniel Giménez Cacho) trata de equilibrar su vida personal y laboral en medio del caos. Asimismo, Alicia (Ana Clara Castañón) descubre la verdad acerca de Beto (Kristyan Ferrer), lo cual trae un fatal desenlace para ambos.

La investigación de Alicia

Para sorpresa de todos, “Estado de sitio” inicia con Joaquín (Arturo Caslo) siendo intervenido por un veterinario en presencia de Beto y Navarro (después de todo, Beto no estaba mintiendo sobre esto). Por órdenes del veterinario –y de Navarro (Roberto Duarte)–, Joaquín debe irse a Guadalajara lo más pronto posible. Al día siguiente, camino a casa de David (Andrés Delgado), Alicia interroga a Beto sobre lo que sucedió la noche anterior pero sus respuestas son vagas y poco claras. En casa de David, mientras esperan a que llegue el hermano de Joaquín, Alicia trata de hablar con su amigo para preguntarle qué escuchó mientras estuvo con Beto, pero el joven está tan lastimado que es incapaz de darle las respuestas que busca.

Más tarde, al llegar a su casa, Alicia recibe la visita de Memelas (Manuel Cruz Vivas), quien sigue sin saber qué hacer después de dispararle a Joaquín. Alicia no puede hacer mucho por él y sólo le advierte que no hable con la policía y se esconda durante los próximos días. Después, la chica inicia su propia investigación sobre la identidad de Beto y espía una de las reuniones del movimiento estudiantil en la que su novio miente sobre el origen del arma que Memelas tomó para protegerse. Por si fuera poco, ella también visita a la madre de Antonio (quien fue interpretado por Juan Pablo de Santiago antes de ser asesinado por Barrientos en el capítulo “Estudiantes”), la cual le confirma que su hijo recibía dinero de Beto por trabajos que hacían juntos.

Uno de los aspectos más sorprendentes de la manufactura de Un Extraño Enemigo y que resalta en este capítulo es la capacidad que tuvieron los guionistas para darle relevancia a todos los personajes en distintos puntos de la historia. Alicia, por ejemplo, era un personaje que parecía no tener una trama propia; sin embargo, poco a poco, se convirtió en una pieza importante de este rompecabezas hasta que resultó ser la única que observó algo atípico en el comportamiento de Beto. Esto habla de una admirable planeación por parte del grupo de escritores (compuesto por Gabriel Ripstein, Emma Bertrán, Daniel Krauze, Silvia Jiménez, Carlos Pascual, Gibrán Portela y César Gándara), quienes supieron darle a cada uno de los personajes un propósito específico en la serie, incluso cuando el televidente no lo adivinara de inmediato.

un_extrano_enemigo_critica

Abierto al diálogo

En una reunión con el presidente Gustavo Díaz Ordaz, Emilio Martínez Manatou (Javier Díaz Dueñas) comenta lo importante que es el diálogo con los jóvenes en estos momentos de crisis. Sin embargo, Alfonso Corona del Rosal (Fernando Becerril) y Luis Echeverría (Antonio de la Vega) lo contradicen y le sugieren a Díaz Ordaz que ya no es momento de ser blando ni flexible con ellos. Al término de la reunión, el presidente decide esperar a la reunión que Echeverría tendrá con los estudiantes para tomar una posición más clara al respecto, pero le indica a Corona del Rosal que las fuerzas armadas seguirán vigilando la ciudad como lo han hecho hasta el momento.

De nuevo, es interesante ver cómo Un Extraño Enemigo toma una posición bastante comprensiva con la figura de Díaz Ordaz, quien hasta este punto de la ficción se mostró abierto a distintas opciones para solucionar los problemas que existían en la ciudad, dejándole el rol de “villanos” a aquellos que conformaban su gabinete. La serie sugiere que si las ambiciones personales de Manatou, Echeverría y Corona del Rosal no hubieran sido más grandes que su deber con la sociedad, este conflicto pudo haberse evitado, lo cual definitivamente es una reflexión arriesgada pero válida considerando que hasta la fecha no hay una versión definitiva sobre este evento.

Más tarde, Echeverría se queja con Barrientos de la actitud de Manatou y le ordena que se asegure que el texto que está redactando el político sea totalmente alejado a la realidad que se vive en el país. Por su parte, Manatou se reúne con el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra (Arturo Echeverría), para informarle de los avances que ha tenido con el presidente y para tratar de manipular lo que se va a dialogar durante la reunión con los estudiantes. No obstante, Barros Sierra se niega a intervenir y le deja en claro a Manatou que respetará la autonomía del Consejo Nacional de Huelga.

Días después, Manatou también visita a Jesús Reyes Heroles (Juan Carlos Vives) para pedirle que hable con Díaz Ordaz y le haga entender que Echeverría no es la mejor opción para abrir un diálogo con los miembros del CNH. Bajo el argumento de que Echeverría no llegará a ningún acuerdo y considerando que a Heroles tampoco le simpatiza el político, Manatou logra su cometido y es él quien termina reuniéndose con el Consejo Nacional de Huelga. Lo anterior enoja a Echeverría lo suficiente para regañar a Barrientos y darle una advertencia muy severa sobre el desempeño de su trabajo. Pero Barrientos tiene la solución perfecta y le promete a Echeverría que, llegado el momento, el presidente no estará del lado de los jóvenes. Es así como Barrientos planta a algunos de sus hombres en las calles para que alteren movimientos pacíficos organizados por estudiantes y estos hagan quedar a los jóvenes como incitadores del caos en la ciudad.

Es importante anotar que la imagen de los jóvenes en la Ciudad de México estaba tan manchada en este punto que era difícil para el resto de la sociedad encontrar razones para apoyarlos. No obstante, la serie hace énfasis en que algunas personas sabían lo que ocurría e incluso llamaban “porros” a aquellos individuos infiltrados que sólo se dedicaban a destruir todo lo que estaba en su camino. Un Extraño Enemigo no se aleja de la realidad en absoluto: los estudiantes fueron las víctimas de esta confabulación al nunca tener una oportunidad real de diálogo con el gobierno.

un_extrano_enemigo_critica

Problemas familiares

En “Estado de sitio”, Fernando Barrientos cambia los problemas de trabajo por problemas personales cuando se entera que su hijo Enrique (Enrique Arrizon) embarazó a Laura (Ximena Romo), su novia, y ahora tiene planes de casarse con ella. Esperanza toma la noticia un poco más tranquila y trata de calmar a Fernando, pero Barrientos se siente decepcionado, ya que considera que su hijo está desperdiciando todo lo que él ha sacrificado y hecho por su educación.

La vida íntima de Barrientos empeora cuando Elena (Irene Azuela) cambia la chapa de su casa y le dice a su amante que si quiere ver a su hija ahora tiene que llamarle con anticipación. A pesar de que Elena ya no quiere ver a Fernando por el momento, su hija sufre una cardiopatía que la obliga a pedirle su apoyo mientras Daniela (Galia García) está en el hospital. Todo lo anterior lleva a Barrientos a tratar de solucionar las cosas con Enrique, pero su hijo se niega a recibir la ayuda de su padre, reclamándole los trabajos sucios que lleva a cabo todos los días a través de su agencia.

 

Efectos secundarios

Tomando en cuenta que la violencia sigue presente en las calles y que los estudiantes no se han calmado, Gustavo Díaz Ordaz cambia el discurso que Manatou le escribió y por fin hace oficial su postura ante su gabinete: la tolerancia hacia los universitarios ha alcanzado su límite y no permitirá que el caos siga destruyendo la paz y tranquilidad que hasta hace unos meses existían bajo su mandato. Puesto que la opinión pública ha sido alterada, la mayoría de los políticos presentes durante el discurso del presidente aplauden su decisión, a excepción de Manatou, quien ve su futuro desmoronarse ante él.

Hernán del Riego sigue siendo una de las figuras más imponentes del elenco al darle a Gustavo Díaz Ordaz un aire de dominio que se sugería desde el primer capítulo pero que en “Estado de sitio” se deja ver en todo su esplendor. Díaz Ordaz es un personaje que da miedo por la energía que Del Riego pone en su interpretación y que finalmente encuentra una desembocadura cuando su personaje hace la declaración que escuchamos en este episodio y que marca el inicio del final de Un Extraño Enemigo.

Mientras tanto, Alicia confronta a Beto y le dice que ha descubierto que en realidad es un policía infiltrado en el movimiento estudiantil. Beto se enoja con ella, pero no puede negar las pruebas que la chica ha reunido en su contra. Tratando de protegerla, Beto intenta sacarla de la ciudad antes de que sus jefes se den cuenta, pero su plan falla cuando Navarro los intercepta en la central camionera. En la última escena, Beto y Alicia se encuentran en el sótano de las oficinas de Barrientos cuando éste llega y le da una pistola a Beto, sugiriéndole que si quiere seguir viviendo debe matar a Alicia.

No sabemos si Beto será capaz de salvar su vida sobre la de Alicia, pero considerando que Barrientos no dejará que sus planes se vean afectados tan cerca de alcanzar sus objetivos, podemos deducir que Alicia ha llegado al final de su camino. Al igual que la lucha de sus compañeros universitarios, la investigación de Alicia fue estéril desde un inicio: jugadores más poderosos que ella controlaban los hilos de este conflicto, coartando su libertad y dejándola sin oportunidad de escapar de este infierno político que parece no tener fin.

un_extrano_enemigo_critica

Soy fan de los slasher y me gustaría vivir en una película de terror. De grande quiero ser como Sidney Prescott. Algún día escribiré un best seller. Me gustan los libros, las series y obviamente, el cine.

Notas relacionadas

También podría interesarte:

Comentarios