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Un Extraño Enemigo: Reseña del capítulo 6, “Silencio”

Por:

26-10-2018
Un Extraño Enemigo Marcha

El silencio de los estudiantes termina por frustrar los planes de Barrientos y Díaz Ordaz en el sexto capítulo de Un Extraño Enemigo.

Contrario a lo que podríamos esperar estando tan cerca del final de Un Extraño Enemigo de Amazon Prime Video, “Silencio” le hace honor a su nombre y nos ofrece un capítulo en el que los estudiantes obtienen una pequeña victoria frente a la corrupción y la opresión que han vivido en los últimos meses. Por supuesto, lo anterior sólo obliga a que Fernando Barrientos (Daniel Giménez Cacho) y Luis Echeverría (Antonio de la Vega) cambien de estrategia.

Gustavo Díaz Ordaz Un Extraño Enemigo

El presidente Díaz Ordaz comienza a mostrar una mano más dura con los estudiantes tras considerar que su movimiento ha caído en lo vulgar.

Anticipación

Alfonso Corona del Rosal (Fernando Becerril), Emilio Martínez Manatou (Javier Díaz Dueñas) y Fernando Barrientos discuten con el presidente la marcha que los estudiantes preparan para el 13 de septiembre. Gustavo Díaz Ordaz (Hernán del Riego) empieza a mostrar una mano más firme respecto al conflicto y sugiere prohibir la protesta. Sin embargo, su gabinete le advierte que esto podría ser contraproducente. Esto lleva al presidente a tener una reunión privada con Corona del Rosal, quien le cuenta su plan de detener a los principales líderes del movimiento durante la marcha. Al preguntarle cómo hará esto, Corona del Rosal responde que existirán algunos infiltrados que alterarán el orden de la protesta, obligando al ejército a intervenir. Díaz Ordaz le recuerda que él es el presidente y dicho plan sería un atentado a la Constitución, pero como su amigo, Ordaz le estaría “eternamente agradecido” por resolver el problema de esa manera.

Por su parte, Barrientos se reúne con el jefe de la CIA en México, Winston Scott (Alex Cox), para hablar sobre su futuro en la política. Scott le recomienda que se una a Corona del Rosal ya que a Estados Unidos le gustaría seguir colaborando con Barrientos en el futuro. Y aunque Barrientos le proporciona información importante a Corona del Rosal sobre la marcha, su lealtad permanece con Echeverría, a quien le informa de cada uno de los movimientos que tiene en mente.

Asimismo, Emilio Martínez Manatou trata de advertirle a Javier Barros Sierra (Arturo Echeverría), rector de la UNAM, sobre los planes que tiene el gobierno de alterar la marcha. Por esto, el político le pide a Barros Sierra que trate de detener la protesta, pero el rector de la UNAM se muestra firme en su compromiso con los alumnos e incluso le informa a Manatou que él marchará al lado de los estudiantes si es necesario. Cabe mencionar que se agradece que la serie use la mayor cantidad de escenarios reales posibles para la recreación de esta historia, tal y como lo es la explanada de Rectoría en CU durante la conversación de Manatou y Javier Barros Sierra. Se nota un destacable trabajo de producción en lo que respecta al uso de estos espacios, así como el apoyo del vestuario y maquillaje para tranformar a los actores y extras en individuos de aquella época.

Beto Un Extraño Enemigo

Beto sufre un conflicto interno después de asesinar a Alicia.

Culpa

Tras despertar en la calle, Beto termina en el departamento de David (Andrés Delgado), donde llora la muerte de Alicia. Por supuesto, Beto le miente a David sobre lo que sucedió en realidad, pero David trata de ayudarlo e incluso le sugiere ir a la policía a levantar un reporte por la desaparición de la chica. Beto se arrepiente de darle a David demasiada información cuando observa que dos agentes de Barrientos los están siguiendo. Para asegurar el bienestar de su compañero, Beto le pide a David que por favor lo deje en paz un rato. Una vez solo, los agentes de Barrientos le informan a Beto que lo están “cuidando” y que no debe olvidar que sigue trabajando para ellos.

Frustrado por el rumbo que ha tomado su trabajo, Beto visita a su madre y a su hermano y pasa una última noche con ellos. Antes de despedirse, Beto le deja a Víctor (Francisco Leyva), su hermano, un poco de dinero y le hace prometer que ayudará a su madre cuando él no esté. Al día siguiente, Beto se dirige al departamento de Alicia y toma la pistola que la chica guardaba en uno de sus cajones.

Por su parte, Enrique Barrientos (Enrique Arrizon) trata de vender un reloj que le había regalado a su padre para comprar el anillo de compromiso que le dará a su novia. Sin embargo, Enrique no consigue una buena oferta y es su hermano Armando (Pedro de Tavira) quien termina salvándolo en el último momento. Armando es totalmente opuesto a Enrique y mientras están juntos, éste último observa cómo Armando se aprovecha del puesto de su padre para hacer cosas ilegales de vez en cuando.

Por el momento, el drama familiar de la familia de Barrientos –y en específico de sus hijos Enrique y Armando– parece no tener un objetivo claro en mente, pero considerando que la serie nos ha sorprendido con la escritura de algunos personajes en el pasado, podemos suponer que ambos cobrarán más relevancia en los últimos episodios de Un Extraño Enemigo. También es interesante ser testigos del conflicto interno que vive el personaje de Beto, quien tuvo que tomar la decisión de matar a Alicia para sobrevivir. Sin embargo, lo que distingue a Beto de Barrientos y Navarro es que se trata de un personaje que muestra remordimiento por sus acciones y que, considerando lo que vimos en “Silencio”, sabe de antemano que sus horas están contadas. La gran incógnita que existe con Beto es si éste tendrá algún tipo de transformación que impacte los planes de sus jefes, o bien, que termine por hundir más el movimiento estudiantil.

Barrientos Un Extraño Enemigo

Barrientos observa cómo sus planes se vienen abajo gracias a la organización de los estudiantes.

13 de septiembre de 1968

Para mala suerte de Barrientos y Echeverría, la marcha del 13 de septiembre se lleva a cabo de forma pacífica después de que los estudiantes votaron en favor de una protesta silenciosa. Lo anterior con el objetivo de que el gobierno no pudiera hablar mal de ellos y tacharlos de revoltosos, decisión que no todos los estudiantes comparten pero que respetan el día del evento. Sin que los universitarios lo sepan, ésta se trata de una pequeña victoria, ya que al ver su organización y la visibilidad que tienen ante la sociedad mexicana, Barrientos cancela los ataques que tenía planeados para ellos.

Cabe mencionar que “la marcha del silencio” fue una protesta muy comentada durante 1968. En la vida real, ésta fue una respuesta al silencio que mostró Díaz Ordaz respecto al movimiento estudiantil durante el informe de gobierno que dio a la nación el primero de septiembre de ese año. Tal y como lo muestra la serie, los estudiantes marcharon desde el Museo de Antropología hasta el Zócalo únicamente con pancartas que tenían algunas líneas del pliego petitorio que habían presentado al gobierno con anterioridad, demostrando así que su silencio era más fuerte que todo el ruido que existía a su alrededor.

La decisión que tomó Barrientos lo lleva a tener problemas con Echeverría, quien le advierte que no tolerará otro error de su parte. Por su parte, Díaz Ordaz tampoco se muestra contento con el rumbo que tomó la marcha y se reúne con Marcelino García Barragán (Emilio Guerrero) para darle la orden al ejército de entrar a CU después de las fiestas patrias. Esto con la finalidad de capturar a los encargados de todo el “desorden” y tener paz antes de las Olimpiadas. Barragán le advierte al presidente que no es una buena idea intervenir en la UNAM, pero Díaz Ordaz está harto de la situación y quiere una solución rápida.

La dinámica entre Echeverría y Barrientos es interesante de presenciar puesto que, en un inicio, éste último era quien tenía el control de la situación. Sin embargo, conforme Echeverría se sintió más cómodo con la idea de ser el sucesor del presidente, el político adoptó una actitud más activa y ambiciosa respecto a los planes que Barrientos tenía en mente. Por supuesto, esto terminó resultó contraproducente para Barrientos, quien ahora tiene que cumplir los deseos de Echeverría si quiere conservar su puesto.

Al final del episodio, Beto intercepta a Barrientos en la entrada de su casa y lo amenaza con una pistola. En su estudio, Beto sigue llorando la muerte de Alicia, pero Barrientos le recuerda que nadie lo obligó a asesinarla y ésta fue una decisión que tomó por sí mismo. Barrientos calma a Beto y le dice que no puede luchar contra lo que son y lo mejor que pueden hacer para sobrellevarlo es darse cuenta de que el trabajo que hacen es necesario para el bienestar del país.

A dos episodios del final, nos queda la duda si la serie nos mostrará la intervención del ejército en CU, así como la masacre de Tlatelolco y sus consecuencias. El manejo del subgénero de thriller político combinado con suspenso han hecho de Un Extraño Enemigo un viaje que ha transcurrido demasiado rápido y que a dos horas de su desenlace, se antoja como si a éste le faltaran más horas para contar toda su historia.

Soy fan de los slasher y me gustaría vivir en una película de terror. De grande quiero ser como Sidney Prescott. Algún día escribiré un best seller. Me gustan los libros, las series y obviamente, el cine.

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