Revsita del Mes Suscríbete
Podcast de Cine PREMIERE #232 – Ya no estoy aquí

Ya no estoy aquí

June 2020

Suscríbete a la revista Media Kit

Síguenos Social

Suscríbete al Newsletter Newsletter

Recibe las mejores noticias de cine, series, trailers y críticas

REVISTA Artículos

Una última noche con Billy Joel

Por:

06-03-2020
Billy Joel

Tiempo para pagar deudas.

Más de una vez, Billy Joel ha confesado a voz abierta su deuda con los Beatles: fue justo luego de observar su actuación en el programa de Ed Sullivan, en 1964, que decidió dedicarse a la música. Algunos años después, cuando el creador de Piano Man –apodo por el que también se le conoce– contaba ya con una carrera sólida, José José le pidió prestado un tema –Te quiero tal como eres (Just The Way You Are)–, para cerrar con clase su exitosísimo álbum Lo pasado, pasado. Esta cadena de adeudos, por supuesto, también termina por alcanzarnos a nosotros, simples mortales, pues todos los referidos nos han brindado buenos momentos a través de sus melodías.

La entrada para el único concierto que dará en México en 2020, por ejemplo, se antoja un pago justo y suficiente por esos ratos de magia. Sí, es cierto que el neoyorquino prácticamente no ha escrito una sola canción nueva desde 1993, fecha en la que salió a la venta River of Dreams, su duodécimo y penúltimo disco de estudio, pero la verdad no somos nadie para juzgarlo. La batalla que libra día a día contra la depresión que le diagnosticaron en la juventud debe de ser desgastante y además está el declive natural de ideas que viene con la edad: nadie va a ver a los Rolling Stones, a Paul McCartney o a U2 para escuchar su nuevo material discográfico. Lo que uno quiere es enfrentarse a los hits de siempre, apropiarse de ellos en ese estado de euforia colectiva que brindan los foros de capacidades multitudinarias.

En congruencia con su balada afamada, Honesty, Billy Joel al menos ha sido franco en aceptar que ya ha dado lo mejor de sí como compositor, no así como intérprete e invocador de nostalgias. She Is Always a Woman, You May Be Right o Uptown Girl lo han hecho un hombre rico y los discos que contienen estos y otros títulos se han vendido en cantidades industriales –más de 150 millones, según su sitio web oficial– así que lo que menos puede hacer este señor de setenta años, padre de tres hijas y pianista virtuoso de voz encomiable, es darles a cada una de estas piezas un renovado soplo de vida cada vez que se sube al escenario. Los espectadores lo agradeceremos con todo el fervor del mundo, sin importarnos que, después de tan fantástica e irrepetible experiencia, volvamos a quedar con una deuda por saldar.

Billy va al cine

Son numerosas las veces en las que alguna de las composiciones de Joel han acompañado a la imagen cinematográfica. Martin Scorsese eligió Movin’ Out (Anthony’s Song) para sonorizar los inicios del tramposo negocio ideado por Jordan (Leonardo DiCaprio) y Donnie (Jonah Hill) en El lobo de Wall Street. La selección es, de hecho, un halago, pues es bien sabido que Marty, además de excelente cineasta, es un melómano consumado. Judd Apatow, por su lado, echó mano de “Uptown Girl” para una de las secuencias finales de Esta chica es un desastre, mientras que My Life da eco a una de las escenas más absurdas de ¿Qué pasó ayer? Parte 3.

El canto entusiasta de Chris Pratt con la letra de We Didn’t Start the Fire transformada a modo en Eternamente comprometidos no hace sino confirmar lo bien que se amoldan las melodías del músico estadounidense al género de la comedia. En todo caso, quizá no haya un mejor uso de una canción de Billy Joel que aquel que se realiza en el episodio veinte de la octava temporada de How I Met Your Mother cuando, situados en un supuesto futuro, Ted (Josh Radnor) y Barney (Neil Patrick Harris) entonan, cada uno con un correspondiente par de clones –es decir, a seis voces– ese delicioso Doo wop llamado The Longest Time.

Billy Joel se presenta en el Foro Sol de la Ciudad de México este 6 de marzo.

Carlos Jesús (aka Chuy) es escritor y periodista freelance. Desde 2006 radica en Berlín, desde donde colabora para distintos medios. Sus pasiones son su familia, la cerveza, escribir relatos y el cine de los setenta.

Ver comentarios

Comentarios Comentarios