Revsita del Mes Suscríbete
Podcast de Cine PREMIERE #178 – El episodio perdido

X-Men: Dark Phoenix y la revista impresa de junio.

June 2019

Suscríbete a la revista Media Kit

Síguenos Social

Suscríbete al Newsletter Newsletter

Recibe las mejores noticias de cine, series, trailers y críticas

CRÍTICAS Cine

Zombi Child – Crítica

Calificación Cine PREMIERE: 4
Calificación usuarios: 4
Votar ahora:

Por:

22-05-2019

Zombi Child alcanza un equilibrio inusual entre lo nuevo y lo trillado para explorar el privilegio de la cultura francesa.

Durante el 72 Festival de Cannes ha recurrido el cine de género –sobre todo de zombies– como una vasija que guarda y que nutre un argumento fundamental de nuestros años: la desigualdad y la opresión en un mundo que la raza blanca dibujó a su conveniencia. Justo en medio del cómodo estilo de The Dead Don’t Die (2019) y la subversión casi excesiva de Atlantique (2019), Zombi Child (2019), del director francés Bertrand Bonello, alcanza un equilibrio inusual entre lo nuevo y lo trillado para explorar el privilegio de la cultura francesa y cuestionar su visión racionalista del mundo.

Creo que no revelaría mucho decir que al final de la película se nos explica que en Haití hay miles de casos documentados de zombies. Discutir la realidad de estos datos sugeriría la total incomprensión de los temas de un filme que no busca argumentar la existencia de lo sobrenatural sino confrontar dos culturas –una neocolonial, otra oprimida– que perciben el mundo desde posturas enfrentadas: los poderosos utilizan el conocimiento racional no para educar a sus explotados sino para burlarse de sus creencias.

Situada en una prestigiosa escuela nacionalista, Zombi Child narra la integración entre una pequeña sociedad de adolescentes literatas blancas con una –para ellas– extraña muchacha de ascendencia haitiana. Paralelamente, Bonello cuenta las desventuras de un zombie que revivió hace unas décadas en Haití pero evade esclarecer cuál es el vínculo entre ambas historias hasta el final. La trama de las adolescentes resalta no sólo por ser la principal sino porque expresa la maquinaria del prejuicio en gestos tan aparentemente inofensivos como la sospecha ante los raros ruidos que emite la muchacha nueva. Otro de estos gestos se encuentra en una visita desesperada que hace una de las amigas blancas a la tía vidente de su amiga recién conocida. Su objetivo es recuperar el amor de un muchacho al que pasa más tiempo idealizando que viéndolo en persona.

Este último elemento extiende la crítica de Bonello y abarca la tendencia de las culturas económicamente desarrolladas a comodificar el mundo a su alrededor. En trillados planos oníricos, Bonello ridiculiza las fantasías adolescentes y más adelante observa con la misma sorna los rituales de la escuela. Ni hablar de la imagen de muchachas blancas rapeando canciones sobre los barrios pobres y sus habitantes. Sin embargo el tono jamás se acerca a lo humorístico. Al contrario, Bonello ronda el horror de manera constante y en cierto modo captura la experiencia de descubrir la opresión cotidiana. La revelación, y la forma de contarla, resultan indispensables.

Si te interesó esta nota, Cine PREMIERE te recomienda ver:
  • La batalla de Argel (Dir: Gillo Pontecorvo, 1966)
  • Qué sabroso estaba mi francés (Dir: Nelson Pereira dos Santos, 1971)
  • Apocalypse Now (Dir: Francis Ford Coppola, 1979)

Notas relacionadas

También podría interesarte:

Comentarios