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Películas de Marvel Studios: De la mejor a la peor

Por:

13-11-2017
Ranking de películas de Marvel Studios

Nuestro ranking de las mejores y peores películas de Marvel Studios: desde los filmes individuales que comenzaron la aventura hasta los crossovers.

El Universo Cinematográfico de Marvel está cerca de cumplir sus primeros diez años. Se trata de una década plagada de grandes emociones, pero también de importantes enseñanzas en la construcción de una magna franquicia que está próxima a alcanzar su punto culminante con el estreno de Avengers: Infinity War.

Todos hemos disfrutado con sus proyectos, ¿pero cuál es su mejor película? Difícil respuesta: algunos se inclinarán por los primeros filmes individuales que marcaron el rumbo de nuestra historia; otros prefieren los recientes –y muy arriesgados– experimentos que han adentrado al cine de superhéroes por géneros que antes parecían imposibles; y finalmente hay quienes siguen emocionándose ante los encuentros del equipo central.

A sólo un año del 10º aniversario y dos películas  de Avengers: Invinity War, realizamos el ranking para definir cuál son las mejores y peores películas de Marvel Studios. Eso sí, confiamos en que el primer puesto sea usurpado dentro de poco con el anticipado cierre de la Fase Tres.

Iron Man 3 (Dir. Shane Black, 2013)
(Vía)
A pesar de los errores cometidos por Iron Man 2, el público confiaba en que la tercera parte de la franquicia individual reivindicaría al personaje. Las principales esperanzas se centraban en el debut del Mandarín, cuyas artes místicas representarían un interesante desafío para un héroe meramente tecnológico. Por si esto no fuera suficiente, la inclusión del talentoso Ben Kingsley nos permitió soñar con un nuevo gran villano tras los buenos resultados de Loki. Pero todo fue un mal sueño. La producción comandada por Shane Black convirtió uno de los máximos villanos marvelitas en un simple yunkie y revolvió los planes de nuestro personaje central a tal grado que nadie sabía si la película marcaría el adiós del héroe. El estudio intentó solucionar el problema con un cortometraje que confirmaba la existencia del auténtico Mandarín, pero el daño estaba hecho. Hoy en día Iron Man 3 se mantiene como esa película incómoda que todos quieren olvidar, aun cuando nadie es capaz de hacerlo.
Thor: Un mundo oscuro (Dir. Alan Taylor, 2013)
(Vía)
Una de las películas más flojas en toda la franquicia, al grado que casi aniquila la saga individual del Dios del trueno. Y es que pareciera que Marvel nunca descifró la fórmula para adentrarnos de lleno en Asgard y sólo aprovechó la buena aceptación de sus personajes en una historia intrascendente. Chris Hemsworth, Tom Hiddleston y Natalie Portman lo hacen bien, pero ni siquiera ellos pueden rescatar un argumento tan flojo y cuyo único logro fue la introducción de una nueva Gema del Infinito. Algunos piensan que esta catástrofe pudo evitarse con Patty Jenkins, quien fuera retirada del proyecto por diferencias creativas con Marvel. Nunca lo sabremos.
Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (Dir. James Gunn, 2017)
(Vía)
Luego de una cautivante primera entrega, los Guardianes de la Galaxia parecian tenerlo todo para continuar su buena racha. Así fue en el papel, tras acumular más de $860 MDD que superaron su recaudación original. Pero los problemas llegaron con la historia. Y es que James Gunn batalló por encontrar un argumento coherente para todo su equipo y terminó concentrándose casi exclusivamente en los problemas de Star Lord y Rocket. La tibia incorporación de Mantis tampoco sirvió de mucho, mientras que la presencia de Sylvester Stallone parece destinada al olvido. Esperemos que James Gunn retome la magia hacia la tercera entrega, pues todo parece indicar que el director será la nueva mente maestra de la franquicia ante la rumorada salida de los Russo. Al menos, el anticipado debut de Adam Warlock nos permite soñar que así será.
Iron Man 2 (Dir. Jon Favreau, 2010)
(Vía)
Los estupendos resultados de Iron Man convirtieron al personaje en la piedra angular de la franquicia, por lo que la secuela individual no tardó en ser confirmada. Lamentablemente los resultados fueron muy diferentes, pues lo que apuntaba a convertirse en una arriesgada adaptación de Demon in a Bottle, terminó siendo un temeroso esfuerzo por mostrar los problemas de alcoholismo de Tony Stark. Esta decisión afectó la evolución de un personaje que requería del problema para continuar su desarrollo y abrió el camino a un bache del que nunca pudo salir completamente. La historia tampoco fue beneficiada por la incursión de un War Machine que poco ha aportado desde entonces, ni de sus villanos olvidables. La gran excepción es Black Widow, cuyo debut le ascendió entre los elementos más importantes de la saga hasta la fecha. Seguimos en espera de una película individual que le haga justicia a la viuda.
Avengers: Era de Ultrón (Dir. Joss Whedon, 2015)
(Vía)
Por mucho tiempo pensamos que Thanos sería el gran rival a vencer en la Fase Dos del MCU, pero el estudio decidió cambiar abruptamente los planes para conceder más tiempo a la construcción de su Titán Loco. En su lugar, los creativos optaron por Ultrón, un villano mecanizado de fácil inserción y que sería vital para la exploración de futuros elementos. A pesar del sorpresivo anuncio, los aficionados confiaban en que el proyecto saldría adelante bajo la batuta de Joss Whedon. Pero el resultado fue muy diferente: mientras el crossover original hizo justicia a todo el equipo, la secuela se sintió apresurada y sobrecargada con la inclusión de Vision, Scarlett Witch y Quicksilver, así como con la historia familiar de Hawkeye y el romance entre Hulk y Black Widow. El propio director atribuyó sus malas decisiones al cansancio y optó por abandonar la franquicia poco tiempo después. Hoy en día, Era de Ultrón es recordado como un filme meramente palomero, pero muy alejado de la meticulosa construcción que tanto aplaudimos en la Fase Uno.
Hulk, el Hombre Increíble (Dir. Louis Leterrier, 2008)
(Vía)
Realizada bajo la supervisión de Universal, El hombre increíble suele ser ignorada por los aficionados marvelitas. Esto no se debe a malas conexiones con el resto de la saga, sino al hecho de que Edward Norton abandonó la franquicia en la víspera de The Avengers: Los Vengadores. Esta situación resultó benéfica ante la atinada incursión de Mark Ruffalo, pero provocó que la adaptación individual de Hulk se sintiera aislada y muy diferente al resto de la historia. De cualquier modo, la película posee elementos importantes y que han sido bien aprovechados por Marvel Studios, siendo el regreso del General Ross el más reciente de ellos. Confiamos en que el tiempo hará mayor justicia al héroe esmeralda. Después de todo, hablamos de la cinta que rescató este personaje tras la infame adaptación de Ang Lee y que -junto con Iron Man- sentó las bases de la poderosa franquicia que conocemos hoy en día.
Capitán América: El primer vengador (Dir. Joe Johnston, 2011)
(Vía)
La Fase Uno del MCU sólo podía terminar con el debut cinematográfico de Capitán América, eterno líder de los Vengadores y cuyo heroísmo sería determinante en la construcción del equipo. La película nos llevó hasta la Segunda Guerra Mundial, donde un frágil Steve Rogers se sometió a un experimento que abriría el camino a un ejército de súper soldados. O al menos ese era el plan inicial, pues la intromisión de HYDRA convirtió al sujeto en un héroe único en su género. A pesar de su respeto al material original y del buen trabajo de Chris Evans, la primera entrega de Capitán América ha sido condenada al olvido tras estrenar sólo unos meses antes de The Avengers, por lo que nunca recibió la atención que merecía. A esto agreguemos que la desaparición de Red Skull pareció convertirla en el inicio de un arco que nunca llegó. Finalmente no podemos olvidar que su básica historia de origen fue ampliamente superada por sus elaboradas secuelas individuales. Capitán América es una buena película, pero pareció quedarse corta ante la evolución de nuestra trama central.
Thor (Dir. Kenneth Branagh, 2011)
(Vía)
El Dios del Trueno figura entre los grandes héroes de Marvel, pero esto no significa que su salto cinematográfico fuera cosa fácil. Después de todo, el estudio batalló por definir a un personaje meramente fantástico en un universo basado en el 'realismo científico' de Iron Man, Hulk y Capitán América. La hazaña requirió de un experto como Kenneth Branagh, quien convirtió la mitología nórdica en una auténtica tragedia shakesperiana sobre dos hermanos que buscan el poder y más importante aún, el amor de su padre. Uno aprenderá grandes lecciones en el camino, pero otro sucumbirá ante su propia maldad. Algunos creen que el proyecto pecó por su excesiva comicidad, pero nadie puede negar que esta atinada construcción sentó las bases para Loki, el villano más efectivo en la saga y cuyas acciones siguen resonando con fuerza en nuestra historia.
Ant-Man: El Hombre Hormiga (Dir. Peyton Reed, 2015)
(Vía)
Quizá Ant-Man no sea el Vengador más popular, ni mucho menos el más poderoso, pero ni siquiera esto le resta méritos como un miembro fundador del equipo impreso. Fueron muchos los que lamentaron su ausencia de The Avengers: Los Vengadores, al grado que Marvel tuvo que reconsiderar su posición con respecto al héroe. ¿Pero cómo construir un héroe con poderes de hormiga? Con sentido del humor, cortesía del mismísimo Edgar Wright. O al menos ésos eran los planes iniciales, pues el británico fue separado del proyecto por diferencias creativas y su lugar fue ocupado por Peyton Reed. Hizo un buen trabajo, pero siempre nos quedará esa espina de que el proyecto pudo ser verdaderamente épico. Ahora sólo queda esperar por conocer el destino del héroe en Ant-Man and the Wasp, que sellará su alianza con la Avispa mientras explora los poderes agigantadores que vimos en Civil War y que prometen cobrar gran importancia en Avengers: Infinity War.
Doctor Strange: Hechicero Supremo (Dir. Scott Derrickson, 2016)
(Vía)
Por mucho tiempo se dijo que Doctor Strange sería la nueva piedra angular de la franquicia ante el inminente retiro de Robert Downey Jr. Quizá por ello, el estudio tardó tantos años en encontrar al actor ideal para llenar la capa del Hechicero Supremo. Luego de coquetear con nombres como Johnny Depp o Joaquin Phoenix, la casa de las ideas se inclinó por Benedict Cumberbatch, uno de los actores más talentosos de su generación y con la capacidad de interpretar toda clase de personajes con igual efectividad. La película dirigida por Scott Derrickson triunfó en la introducción de las artes místicas en el MCU y presentó una interesante variedad de personajes que seguirán resonando con fuerza en el futuro de la franquicia. Su pecado, como tantas otras películas marvelitas, fue un villano flojo que no pudo ser rescatado ni por la calidad de Mads Mikkelsen. Aun así, una buena película con un personaje que tiene mucho que dar para esta historia.
Spider-Man: Homecoming (Dir. Jon Watts, 2017)
(Vía)
Spider-Man siempre ha sido el gran referente de Marvel Comics. Por ello resultaba especialmente trágico que la Casa de las Ideas no pudiera aprovecharlo para su saga cinematográfica. Sin embargo, los problemas individuales del arácnido y las oportunidades del MCU abrieron el camino para una alianza sin precedentes. Aunque el debut llegó con Civil War, la consolidación del sueño sucedió con De vuelta a casa (Homecoming), que olvidó completamente la historia para mostrar los primeros pasos del héroe en un mundo directamente conectado con Los Vengadores. ¿Cómo continuará esta historia? Muchos rumores señalan que el resto de la trama arácnida no tendrá vínculos a la magna franquicia. Sin embargo, todo es un misterio por ahora y nuestra única certeza es que las posibilidades del héroe lucen más infinitas que nunca.
Thor: Ragnarok (Dir. Taika Waititi, 2017)
(Vía)
Nadie puede negar que Thor: Ragnarok es divertidísima. Después de todo, Taika Waititi esquivó con facilidad los errores de Un mundo oscuro para crear la que muchos consideran la mejor película en la trilogía del trueno. Quizá lo sea, ¿pero qué lugar ocupa al interior del MCU? Aquí las cosas empiezan a complicarse. A pesar de su interesante combinación de acción y comedia, la película resulta excesivamente graciosa por momentos. Esto no sería un problema con personajes como Guardianes o Ant-Man, que siempre recibieron este tipo de tratamientos. La situación es diferente con Thor: un héroe cuya primera adaptación tenía tintes claramente shakesperianos y que ha terminado convertido en una mofa de sí mismo. Sus películas siempre aprovecharon la comicidad de un extranjero en tierras extrañas, pero Ragnarok pareció dar un pequeño retroceso en la evolución de este personaje. Ahora su destino queda en manos de los Russo, quienes deberán decidir si quieren mantener las risas o retomar la seriedad hacia las Guerras del Infinito.
Capitán América y el Soldado del Invierno (Dirs. Joe y Anthony Russo, 2014)
(Vía)
Marvel siempre ha batallando por consolidar al Capitán América como un héroe global, pues muchos lo consideran un simple símbolo del nacionalismo yankee. Pero la saga cinematográfica triunfó donde los cómics fallaron, luego de que los hermanos Russo convirtieran al personaje en un sujeto solitario, renegado y dispuesto a todo por hacer lo correcto. El resultado fue una de las más importantes contribuciones al subgénero, con una película más apegada al thriller que al propio cine de superhéroes. El resultado fue una auténtica revolución al interior del MCU que resultó fundamental hacia el último tercio de la saga.
Guardianes de la Galaxia (Dir. James Gunn, 2014)
(Vía)
Los consolidados Marvel Studios tenían una amplísima gama de personajes para adaptar, por lo que nadie comprendió su inclinación por los poco populares Guardianes de la Galaxia. La decisión buscaba expandir la franquicia al espacio, en una jugada fundamental hacia la construcción de Thanos. La ejecución de este plan implicó que el estudio retomara la fórmula empleada en Iron Man: un director poco convencional (James Gunn) apoyado por un actor de carismática personalidad (Chris Pratt). Y claro, tampoco podemos olvidarnos de la excéntrica naturaleza de un equipo que rompió los viejos conceptos del cine de superhéroes. Aunque algunos creen que los Guardianes de la Galaxia pecan de excesiva comicidad, su primera aventura los convirtió en un elemento clave de la franquicia y en la llave hacia aventuras inimaginables que comenzarán con la Fase Cuatro.
Iron Man (Dir. Jon Favreau, 2008)
(Vía)
Una franquicia como el Universo Cinematográfico de Marvel sólo podía funcionar con un inicio poderoso. Quizá por ello, la primera adaptación de Iron Man sigue ocupando un lugar de honor en la memoria de los aficionados. El proyecto sentó las bases principales de la saga, al ofrecer una historia plagada de altas emociones y aderezada con importantes dosis de humor. Pero esto no fue todo, pues también definió el estilo de trabajo que ha caracterizado al estudio a lo largo de una década, con una producción sumamente arriesgada que fuera encabezada por una dupla muy poco convencional para este tipo de películas: Jon Favreau y Robert Downey Jr. La apuesta funcionó a tal grado, que convirtió al Hombre de Hierro en el gran referente de los Vengadores y en la primera gran piedra angular de la franquicia. ¡Por años se pensó que la historia nunca podría continuar sin este héroe! Pero esto era sólo el inicio y así lo demostró la flamante escena post-créditos con la que Nick Fury inauguró la historia que todos conocemos en la actualidad. Iron Man nunca volvió a brillar tanto como en esta película y aun así seguimos deseando más del personaje. Así de grande es el legado de este filme.
Capitán América: Civil War (Dirs. Joe y Anthony Russo, 2016)
(Vía)
La guerra civil entre superhéroes figura entre los episodios más infames de Marvel, con nuestros eternos protectores rompiendo alianzas tras una inesperada catástrofe. A pesar de su enorme popularidad, el arco parecía imposible de adaptar ante la gran cantidad de personajes que los protagonizan. Pero el estudio descifró la fórmula y convirtió los heroicos -pero destructivos- enfrentamientos vistos a lo largo de la franquicia en la excusa perfecta para regular la actividad de nuestros personajes. El proyecto también aprovechó la desafiante personalidad de Steve Rogers para oponerse a las injustificadas órdenes de su propio gobierno. Y así empezó todo. Quizá Civil War no replicó los duelos del cómic, pero redefinió al MCU al dejarnos con un equipo resquebrajado que representará la gran oportunidad de Thanos para comenzar su Guerra del Infinito. Finalmente no podemos olvidarnos de la incursión de Spider-Man a la franquicia, en un acuerdo que lucía virtualmente imposible y que nos permite soñar con un magno crossover entre todos los héroes marvelitas. Tal vez algún día...
The Avengers: Los Vengadores (Dir. Joss Whedon, 2012)
(Vía)
La construcción de la Fase Uno transcurrió sin mayores contratiempos, pero ni siquiera esto calmó nuestras ansias cuando Marvel confirmó la adaptación de su primer crossover. Hoy casi suena sencillo, pero en su momento parecía casi un sueño imposible. Después de todo, el proyecto implicaba un elenco multiestelar que además exigía justicia para cada uno de los personajes involucrados. La abrupta salida de Edward Norton encendió las alarmas ante lo que parecía una inminente lucha de egos, pero todo se calmó con la llegada de Joss Whedon. El creativo construyó un proyecto virtualmente perfecto que satisfizo a todos los aficionados tras inspirarse directamente en el cómic para cerrar la primera parte de esta gran historia. Pero no conforme con eso, el cineasta también sentó las bases para los próximos desafíos. Quizá Joss Whedon haya dejado la franquicia, pero su legado en la saga vivirá por siempre.
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Algún día me uniré a los X-Men, la Alianza Rebelde o la Guardia de la Noche. Orgulloso integrante de Cine PREMIERE desde el 2008.

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